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Casas para Salgar, en un año

Ministerio sostiene que los lotes para reubicar a familias se escogerán luego de varios estudios.

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23 de mayo 2015 , 09:04 p.m.

Desde el día de la avalancha de Salgar María Virgelina Sánchez y sus dos hijos pasan las noches en vela escuchando el sonido de la quebrada la Liboriana, que se llevó 126 casas, algunas con familias enteras.

Ellos viven en la vereda El Pedrero, a escasos diez metros del afluente al que ahora todos le temen en el pueblo. Aunque las aguas no averiaron su casa tendría derecho a ser reubicada, según el plan del Ministerio de Vivienda.

Lo que representa que las casas que el Gobierno Nacional construirá en Salgar no solo serán para los damnificados de la tragedia sino también para todos los que estén en riesgo.

Sin embargo, ella asegura que ha recorrido todas las secretarías de la alcaldía de Salgar, que fue hasta el puesto de la Cruz Roja, la Personería, Gestión del Riesgo y que en ninguna parte la reconocen como damnificada.

“Me dicen que la casa no es propia y que no tiene daños, pero el agua aunque no nos arrastró, entró hasta allí”, dice.
María Inés Cardona, directora del Departamento Administrativo de Prevención, Atención y Recuperación de Desastres (Dapard), explica que precisamente para identificar esa población en riesgo, adelantan un estudio técnico, que además trazará las zonas seguras y recuperables.

Tras la tragedia, María Virgelina y su familia cada que escuchan que llueve o que el afluente sube corren en medio de la noche hacia el parque, que queda a unas ocho cuadras.

Al igual que ella muchos afectados se preguntan sobre su suerte, si continuarán viviendo al lado de la quebrada o si los reubicarán en un albergue temporal o en las viviendas que construirá el Gobierno Nacional.

Al respecto, el ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao, nombrado por el presidente Juan Manuel Santos como gerente para la reconstrucción de Salgar, explica que antes de escoger los lotes para reubicar a las familias, harán unos estudios que determinarán que esos terrenos son seguros y viables.

El estudio revelará si Salgar tiene zonas seguras disponibles para levantar viviendas. Por ello, autoridades locales, departamentales y nacionales revisarán el POT para determinar zonas que no están en riesgo y las que lo están.

Entre tanto, el Ministerio tiene identificados dos lotes, uno en La Margarita, el corregimiento que se llevó la peor parte de la tragedia y, otro en el casco urbano. Pero estos no serán tocados hasta que no se examinen.

En caso de que sean seguros, detalla Henao, se hará adquisición de predios y diseños de viviendas, así como de equipamientos educativos y de salud para empezar a reconstruir el municipio.

Esa primera etapa duraría cuatro meses y la ejecución de las obras ocho meses. Lo que representa que las estructuras estarían listas en un año. Mientras tanto, los afectados estarán en albergues temporales.

Por su parte, la directora Dapard explica que Salgar en este momento no tiene la capacidad instalada para reubicar a los afectados porque las zonas reconocidas como seguras ya están pobladas. Por lo que buscan alojamiento en municipios vecinos.
“Hay personas que están dispuestas a habitar en otros pueblos mientras se da la solución”, afirma a la vez que agrega que las viviendas que quedaron averiadas o destruidas se demolerán porque no volverán a ser habitadas.

Una de esas casas es la de Rosadela García, quien perdió a siete de sus familiares en el desastre natural, entre ellos a un hijo y una hermana.

Cuenta que es la segunda vez que resulta damnificada por la Liboriana. La primera fue hace tres años, cuando el agua se llevó su rancho ubicado en el sector Las Peñitas.

“Regresé porque ese lotecito es mío y no tenía más nada. Desde la administración pasada estoy pidiendo ayuda porque sabía que era zona de alto riesgo”, cuenta.

Está decidida a no volver, perder a los suyos ya fue suficiente. Por ello pide que el problema lo solucionen de raíz y los reubiquen en un lugar seguro, que nada tenga que ver con cerros ni ríos.

Ella está en un albergue temporal con sus otros tres hijos de 7, 11 y 18 años y aparece en el censo de los damnificados. Contrario a María Virgelina, quien todavía ruega para que la incluyan.

Pero eso cambiaría. El ministro Henao asegura que encontraron que hay viviendas que no resultaron averiadas, pero que están a la orilla del río y que esas familias que habitan allí entrarán en el proceso de reubicación.

Hasta ahora, calculan construir 136 viviendas con una inversión que superará los 10.000 millones de pesos, debido a que cada casa costaría unos 43 millones de pesos.

Sin embargo esa cifra, dice el ministro, aumentará porque todavía quedan muchas personas que aunque no resultaron afectadas, están en la zona de riesgo. “Lo que pasó nos dejó una lección. Esas familias se tendrán que reubicar y una vez eso pase, sus casas se tienen que destruir", concluye.

Eso es precisamente lo que espera María Virgelina, estar lejos de la quebrada que le arrebató la tranquilidad, así como amigos y vecinos.

DEICY JOHANA PAREJA M.
Enviada especial de EL TIEMPO
Salgar.