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Así son algunos de los barrios de los cerros de Usaquén sin legalizar

En la zona norte de Usaquén, unas 4.600 personas viven en casas sin escrituras.

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21 de mayo 2015 , 03:25 p.m.

Esta semana, cuando se volvió a desatar la polémica entre el Distrito y Camacol por la construcción en los cerros orientales, EL TIEMPO ZONA hizo un recorrido por 8 de los 10 barrios sin legalizar en la localidad de Usaquén, que no han podido reglamentarse debido a que están en zona de reserva forestal, en la franja de adecuación (definida por el Plan de Ordenamiento Territorial) sin papeles, en peligro de deslizamiento o sin servicios públicos.

Algunos de los casos críticos están en la zona de reserva forestal, como sucede en el barrio Villas de la Capilla, ubicado en límites con el municipio de La Calera, donde particulares han hecho negocio hasta con el agua, la venden por canecas y solo la llevan los fines de semana.

La mayoría de estas viviendas fueron levantadas sin ningún tipo de orden urbanístico, ya que que se construyeron durante los fines de semana cuando los nuevos pobladores tenían algún tiempo libre. 

Esta zona de los cerros orientales de la localidad de Usaquén comenzó a ser habitada a raíz de la presencia de canteras, pues era el espacio perfecto para que trabajadores tuvieran cerca a su empleador.

En lugares como Cerro Norte y Villa Nidia, el proceso de venta de predios se dio después de que varias familias hacendadas del sector vendieran a precios muy económicos las tierras, mientras que en la zona de Altos de Serrezuela (sobre la parte rural del cerro de El Codito) sus habitantes tienden a ser campesinos de municipios vecinos que encontraron allí un buen lugar para asentarse.

Según Planeación Distrital, para que una zona entre en regla debe pasar por varios procesos. El primero está a cargo de la Secretaría de Hábitat, que conforma un expediente urbano con una parte jurídica (expedición de títulos de libertad y de escrituras) y una técnica (realización de planos).

El segundo, es solicitar a las empresas de servicios públicos un estudio de viabilidad en la prestación de los mismos; el tercero, está a cargo de Planeación y es cuando se establece si el barrio está en zona de riesgo, de reserva o en franja de adecuación.

Según Glenda Luna, directora del área de legalización y mejoramiento integral de barrios de Planeación, de los 8 barrios ubicados en los cerros del norte, solo hay uno que no se puede legalizar y es Villas de la Capilla.

El primer lugar que EL TIEMPO ZONA le presenta es Soratama Lote 95A, que está casi que pegado a Soratama, donde se llega por la calle 165 con carrera 7.ª. Los 64 lotes, repartidos en 1,27 hectáreas, no se han podido legalizar por encontrarse en franja de adecuación. Sin embargo, Planeación ya está realizando los estudios para poder legalizarlo.

A continuación, le mostramos la situación de los siete barrios restantes.

Arauquita II, el barrio sin desagüe y en riesgo

Laura Aguilera Jiménez / EL TIEMPO

Entrando por Villa Nidia, en la zona más alta de la montaña donde hasta la carrera Séptima se ve lejos, está Arauquita II. Allí hay varias casas, construidas los fines de semana por los mismos habitantes, que están en riesgo de caerse en cualquier momento. No tienen alcantarillado y el agua sucia termina contaminando la quebrada San Cristóbal porque nunca se hicieron los desagües correctos. Lo que otrora fue un parque, hoy es un rodadero en medio de una polvareda. Según Planeación, lo más posible es que allí jamás se dé la legalización.

 Arauquita, el exbarrio de Los Pascuales

Laura Aguilera Jiménez/ EL TIEMPO

En la zona de la franja de adecuación donde hacía presencia frecuente la banda de Los Pascuales y donde los vecinos tenían que soportar balaceras a cualquier hora del día está Arauquita.

Los 147 lotes que aún no están legalizados se encuentran habitados por unas 794 personas y a diferencia de Arauquita II, en este lugar sí tienen todos los servicios públicos y, de hecho, algunas personas ya tienen las escrituras de sus casas, ya que Planeación ha adelantado los estudios urbanísticos correspondientes.
Debido a los fuertes vientos de los cerros, es común ver que las tejas estén tenidas con piedras o ladrillos.

Mirador del Norte, parte en reserva y otra en franja de adecuación

Laura Aguilera Jiménez /EL TIEMPO

En lo más alto del cerro que muchos conocen como El Codito se encuentra el barrio Mirador del Norte, que está parcialmente en reserva forestal y en franja de adecuación según la información de Planeación Distrital. Uno de sus sectores está legalizado desde 1999, pero aún quedan 2.452 personas en 454 lotes sin escrituras ni planos (es decir, sin legalizar).
Justo abajo del muro de contención que está sobre la carrera 1A este con calle 185A, los habitantes de la zona se quejan de que hay presencia de jóvenes que aprovechan la estructura de seguridad para consumir, comprar y vender estupefacientes además de arrojar basura y hasta cuerpos.

 Villas de la Capilla, sin legalizar pero tiene capilla propia

Laura Aguilera Jiménez / EL TIEMPO

 Mucho más lejos que El Codito, sobre el km 5 de la antigua vía a Guavio, donde ni siquiera hay direcciones, está el barrio Villas de la Capilla. Sus 173 habitantes viven en plena zona de reserva forestal entre Bogotá y el municipio de La Calera, dos situaciones que hacen casi imposible que se inicie un proceso de legalización.
La situación relacionada con el agua es crítica, pues no hay forma de que llegue y los vecinos solo pueden acceder a ella los fines de semana cuando particulares venden la caneca a 400 pesos. La única forma de ubicarse es por el número de las casas, ya que no hay calles ni carreras

 Altos de Serrezuela, en zona de reserva con servicios públicos

Laura Aguilera Jiménez / EL TIEMPO

Según Planeación, la situación actual de este pequeño barrio es que se encuentra sobre la zona de reserva forestal. Por donde se mire hay árboles y hay más semejanza con una vereda que con una estructura urbana bogotana.
A pesar de la lejanía -al barrio se llega por el km 5 vía a Guavio-; la comunidad logró hacer su propio acueducto y por la economía de sus lotes hay varias construcciones en proceso, lo que ha hecho que algunas viviendas ya se hayan legalizado.
En el último conteo realizado por el Distrito se encontró que Altos de Serrezuela tiene 36 lotes habitados por 194 personas.

Buenavista II sector, en medio de la franja de adecuación

Laura Aguilera Jiménez / EL TIEMPO

Varios barrios de los cerros orientales, como Buenavista, están repartidos por sectores debido a que inicialmente se legalizó una parte y los que iban llegando siguieron construyendo.
Buenavista II sector está ubicado en la carrera 5A con calle 192, en el cerro de El Codito y a pesar de que su legalización está en proceso tiene el problema de ubicarse sobre la franja de adecuación.
De hecho, las casas -que en algunos casos tienen hasta 3 y 4 pisos- están sobre la roca y tienen como vecinos a los eucaliptos. Buena Vista 2.° sector es uno de los últimos lugares de paradas de los buses del SITP y es de fácil acceso para la Policía, pues está cerca al CAI Codito.

 Los Naranjos, sin alcantarillado

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Es uno de los barrios más pequeños que aún faltan por legalizar en el costado norte de la localidad. Está ubicado sobre la carrera Séptima con calle 180 (al frente de Codabas) y cuenta con 0.25 hectáreas repartidas en lotes, que a su vez, están habitados por 38 personas.
Actualmente el proceso de legalización del barrio está frenado, pues Planeación Distrital le devolvió la documentación a la Secretaría del Hábitat con el fin de que se ponga en contacto con la Empresa de Acueducto de Bogotá y que esta entidad revise si en realidad es posible la instalación de las redes, ya que allí hay viviendas que no cuentan con alcantarillado.

Laura Aguilera Jiménez
lauagu@eltiempo.com
Redacción EL TIEMPO ZONA