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Sayco pierde su sede luego de tres décadas de pleito con autor

Compositor momposino ganó pulso para que le reconocieran derechos por varias de sus canciones.

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19 de mayo 2015 , 08:43 p.m.

Más de 30 años llevaba luchando Antonio Francisco del Villar por las regalías de dos de sus canciones más famosas y que se hicieron célebres por ser parte de la banda sonora de las películas colombianas El emigrante latino (1980) y Esposos en vacaciones (1978), protagonizadas por el reconocido actor Carlos el ‘Gordo’ Benjumea.

Este martes, Villar, compositor de esos temas, le ganó la demanda a la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia (Sayco) y dedicó la noche a celebrar con su familia la victoria, que le costó tres décadas de su vida.

Esta entidad es la sociedad que recauda y distribuye los derechos patrimoniales de los autores colombianos suscritos a ella, generados por la reproducción o comunicación pública de sus obras musicales, literarias, teatrales, audiovisuales y fotográficas en el país o en el exterior.

Se negaron a pagarle las regalías por sus dos canciones porque, para el momento en que las películas hicieron su aparición en la pantalla grande, ya había sido expulsado de Sayco. Ya desde ese entonces, sus diferencias con esa organización eran públicas.

Sobre el mediodía, en la carrera 19 n.° 40-72, en una de las casas de toda la vida de la localidad de Teusaquillo, el juez 32 civil municipal realizó el secuestro (embargo) del edificio de Sayco por no reconocerle los derechos de autor al cantante y compositor.

Mientras una jueza y varios abogados hacían la diligencia, varios estudiantes de música ensayaban su repertorio. Pero la interrupción no los indispuso con el músico. “Como estudiante de música, creo que es justo lo que están haciendo, pues no quiero que cuando yo cree mis melodías otros se enriquezcan con ellas”, dijo Natalia Rodríguez.

Solo si le pagan a Del Villar los 450 millones de pesos que le deben, así como el equivalente al tiempo y los honorarios que le representaron sus canciones, les devolverán la casa. Sumado todo eso, Del Villar cree que le corresponden unos 700 millones de pesos.

“Sayco vulneró los derechos patrimoniales que por concepto de sus creaciones debe percibir el señor Antonio Francisco del Villar”, aseguró el juzgado 32 en su sentencia de tutela.

Según él, compositor de más de 400 canciones, la Sociedad no le ha pagado un solo peso. “Perdí mis dientes, mi sonrisa, mis ganas de cantar, mi casa y por poco mi familia; por eso me cansé de escribirles carticas de amor y vengo a reclamar lo que es mío. Ellos me robaron”, dice.

También recuerda las noches en que, según cuenta, durmió en la calle por no tener dinero: “Mi esposa, cansada de pagar los servicios de agua, luz, gas y teléfono y encargarse de la educación de nuestros tres hijos, le cambió las guardas a la puerta de la casa y me dejó por fuera más de una vez”.

En todos estos años de peleas y declaraciones de prensa, Sayco llegó a demandar al compositor por injuria y calumnia, pero estas nunca prosperaron.

El lío jurídico se desencadenó luego de que Sayco le negó al músico las ganancias por las dos películas inspiradas en sus obras y las regalías de otras canciones como el Romance del violín y la flor, El hijo del telegrafista y Emigrante latino, entre otras.

Por decisión judicial, la entidad tiene embargadas seis cuentas bancarias y, finalmente, el secuestro del inmueble. Ayer Del Villar, con sus tres abogados, una jueza de descongestión y la Policía, supervisaron la diligencia, que se convirtió en garantía para saldar la deuda al demandante.

Víctor García, coordinador de Sayco, se negó a dar declaraciones y afirmó que el embargo no le parece “justo o injusto. Es el debido proceso y Sayco llegará hasta el final”.

Un hombre de folclor

400 composiciones para la música colombiana

De Mompox (Bolívar), tierra de próceres, viene Antonio del Villar, el cantautor que le ganó el pulso a Sayco y Acinpro en la lucha por que le reconocieran lo ganado con sus canciones. Siguió de cerca la carrera musical de Rafael Orozco, desde que lo conoció, en 1974, cuando apenas comenzaban sus días de cantante vallenato.

Del Villar creó ‘La vida de Bolívar cantada’, un recorrido musical a punta de joropos, cumbias y polkas por la historia de la lucha independentista. Aún sueña con que se convierta en material pedagógico para los colegios.
También es autor de ‘El emigrante latino’, ‘Junior campeón’ y ‘Viento’.

Incluso el célebre Celso Piña interpretó ‘Como el viento’, uno de los vallenatos más difundidos de su autoría.

EL TIEMPO