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En Sucre le hacen parranda a San Benito para que llueva

El ritual se hace en zona rural de Granada, en Sincé, (Sucre), donde la sequía no da tregua. .

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15 de mayo 2015 , 08:11 a.m.

Con versos y en medio de tragos de ñeque, habitantes del corregimiento de Granada municipio de Sincé, hacen fiesta a San Benito, un santo traído de Venezuela, a quien le ofrecen la fiesta, para que llueva.

“Le cantamos y hacemos jolgorio, con el objetivo de lograr que nos regale la lluvia. Tenemos la fe en él y el ritual consiste en que cada vez que se reparte el trago de ñeque, se le brinda primero al santo y después se le da a los demás asistentes. Al mismo tiempo que se bebe ñeque, se baila”, explica el profesor Isaac Herazo, uno de los asistentes al ritual.

El educador asegura que la ceremonia dura entre dos y tres días, mientras que el santo es paseado por las calles del corregimiento y las veredas.

Esta fiesta se lleva a cabo desde hace 8 años, cuando el santo fue traído por un hermano de Elda Meza, una de las organizadoras del evento.

“Él llega de Venezuela, porque mi hermano dijo que allá San Benito hacía muchos milagros y se comprometió en traerlo a Granada para que nos ayudara con la sequía, pues aquí padecemos mucho por la falta de lluvia y los pastos no sirven”, precisó Meza.

La creencia popular que se ha fijado para que el santo traiga la lluvia después de la fiesta ofrecida ha tomado auge y ha ido pasando de una generación a otra.

“Aquí en época de verano siempre que se le hace este festejo al santo nos llueve seguro, siguiendo los parámetros de nuestro Señor, pero siempre hay que ponerle fe”, puntualizó Rafael Madrid Correa.

La lluvia, que es regalada por San Benito tras el festejo, según los habitantes del corregimiento de Granada, mitiga la extrema sequía que golpea con fuerza la agricultura y la ganadería, principales renglones de la economía de los habitantes del municipio de Sincé.

'El santo borrachón'

Emiro Jiménez, quien ha sufrido las arremetidas del verano, enfatiza en que la situación es crítica, ante la falta de lluvias en el municipio.

“Los jagüeyes se están secando y el ganado está flaco. Esto es una calamidad grave para nosotros porque nos está llevando a todos a la quiebra. El rito religioso que se hace es para que San Benito nos mande un aguacero porque él es milagroso en esta tierra”, puntualizó el agricultor.

Pero la creencia va más allá, pues muchos de los que participan de la celebración aseguran que todo el que se suma a aportar de dos mil pesos en adelante para completar ‘la botellita’, es del agrado del santo, por lo que algunos devotos se han atrevido a llamarlo “el santo borrachón”.

Luz Victoria Martínez
Especial para EL TIEMPO
Sincelejo.