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Absuelven de falso positivo a testigo clave en caso grafitero

Se compulsaron copias para que se investigue a uniformados que lo habrían involucrado en un atraco.

15 de mayo 2015 , 07:36 a.m.

Un juez de Bogotá absolvió al policía Freddy Navarrete, quien ha sido testigo clave en el caso de la muerte del grafitero Diego Felipe Becerra, ocurrida el 19 de agosto de 2011, de un supuesto paseo millonario en el que, según el funcionario judicial, habría sido involucrado por otros uniformados.

En los hechos, según el abogado de Navarrete, Saúl Gonzalo Galindo, el intendente Ángel Cancio Camacho y los patrulleros Óscar Veloza, Vladimir González, Eilson Rubiano, William Nope y Wílmar Rubiano se habrían unido para implicar a Navarrete en un atraco ocurrido en la localidad de Suba, en Bogotá, en 2012. 

“Estamos frente a un caso que se organizó por la Policía Nacional para tener como móvil el que se señaló (Freddy Navarrete). Al parecer es una represalia por la actitud que asumió Freddy en el caso conocido en la opinión pública como el grafitero”, aseguró el juez haciendo referencia a los testimonios que ha dado el uniformado en el caso del asesinato de Diego Felipe Becerra.

Por su parte, el abogado de Navarrete señaló que esos “seis agentes de la Policía son un peligro para la sociedad” y agregó que ellos “son una empresa criminal andante, recibiendo salario del Estado pero que no hacen más que utilizar bienes del este para delinquir”.

Galindo Cárdenas además aseguró que en este caso “el intendente Ángel Cancio Camacho orquestó una empresa criminal e inventó una serie de hechos que nunca existieron”, puesto que él habría adulterado el acta de incautación en el que se consignaron los elementos que supuestamente había robado Navarrete.

En esta ocasión el ente acusador advirtió “protuberantes dudas y contradicciones que suponen ilegalidades"  y por ello la Fiscalía solicitó compulsa procesal penal de copias para investigar a los uniformados, además de la absolución del patrullero.

Navarrete ha testificado que por el caso de Diego Felipe Becerra se creó una especie de pacto de silencio entre varios uniformados para evitar investigaciones en su contra por el hecho en el que el menor resultó muerto. Dentro de sus testimonios, señaló que en la escena del crimen se plantó un arma con el fin de involucrar al joven en el supuesto atraco de un bus y así presentarlo como un delincuente que cayó durante una persecución de la Policía.

Después de esas declaraciones, el patrullero empezó a ser víctima de extorsiones, según lo indicó su abogado. Además, en la cárcel le hicieron un atentado y también se intentó ingresar estupefacientes a su celda para incriminarlo en actividades ilegales, como señaló el juez en la audiencia.

Teniendo en cuenta todos estos hechos y el material probatorio presentado por la defensa, el funcionario judicial decidió absolver a Navarrete en el caso del supuesto atraco.

Atendiendo a la solicitud de la Fiscalía, Procuraduría y la defensa, se compulsaron copias para que se investiguen a los uniformados que habrían involucrado a Navarrete en el robo “porque hay que analizar la presunta responsabilidad de cada uno de los que infringieron la ley en este caso”, afirmó el juez.

De esta manera, los uniformados serán investigados, entre otros por los delitos, por fraude procesal, falsedad en documento público y falso testimonio.

Navarrete sigue incluido en el proceso que se adelanta por el presunto asesinato del grafitero Diego Felipe Becerra.

En agosto de este año se cumplen cuatro años de la muerte del menor y hasta ahora no ha habido ni una sola condena por los hechos en los que en este momento están siendo investigados diez miembros de la Policía, entre ellos, Wílmer Alarcón, quien habría sido el que disparó el arma que dejó sin vida a Becerra.

A pesar de que en numerosas ocasiones Liliana Lizarazo y Gustavo Trejos, padres de Diego Felipe, han denunciado las dilaciones que se han presentado en el proceso y el riesgo que existe de que el mismo prescriba, nadie ha respondido por el homicidio.

JUSTICIA