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La salida pedagógica de un colegio que terminó en tragedia en Bogotá

El pequeño Andrés Parada murió en una piscina de Cafam. Familia habla de descuido de colegio.

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14 de mayo 2015 , 08:47 p.m.

La última vez que los padres de Andrés Santiago Parada lo vieron con vida, el pequeño, de tan solo 7 años, estaba dichoso porque finalmente había llegado el día de la salida pedagógica que su colegio, el Liceo Campestre Cafam, planeó desde principios de este año.

El pasado martes, alrededor de las 7 de la mañana, junto con sus compañeros de clases, se subió a un bus que los llevó hasta el club campestre de la caja de compensación, ubicado en el norte de Bogotá.

Pero a eso de las 4 p. m., la madre del pequeño recibió una llamada que anunció la tragedia. “Llamaron y dijeron que el niño había sufrido un accidente. Cuando el papá llegó, lo encontró muerto”, contó Nadinne Cuevas, prima del pequeño.

Según René Orjuela, subdirector de recreación y deporte de Cafam, cuando ocurrió el incidente, 60 niños estaban en la piscina, a cargo de siete docentes, dos salvavidas y dos auxiliares de enfermería.

Inmediatamente –dijo Orjuela– se activó el protocolo de emergencia. “La salvavidas detecta que está dentro del agua en condiciones que no son normales; al parecer estaba mostrando inactividad. Lo saca del agua y empieza a reanimarlo en la playa de la piscina. En menos de un minuto, llega un auxiliar de enfermería, y calculamos que entre 15 o 20 minutos después estuvo el equipo de Emermédica. Pero durante ese tiempo se estuvo haciendo reanimación”, explicó.

Cafam agregó que llegaron tres ambulancias de la Secretaría de Salud para atender la emergencia. Entre ellas, una con un médico a bordo.

El diagnóstico que entrega el doctor y las razones por las que el pequeño no fue remitido a un centro asistencial todavía están en investigación.

Es un drama familiar

La familia de Santiago llora su partida y pide que alguien les aclare si su hijo se ahogó cuando pasó los límites que le eran permitidos y no lo notaron ni lo socorrieron a tiempo. “Lo que han dicho es que estaba jugando en la piscina, pasó el límite y, cuando lo vieron, ya estaba flotando. No entendemos. Si hay docentes e instructores, cómo no se dieron cuenta”, agregó su prima Nadinne.

Por su parte, Sandra León, la madre de Santiago, insistió en que, al estar a cargo de los niños, Cafam debe responder.
“Después pueden ser más los niños y niñas que descuidan; si no pueden, entonces que no se hagan responsables de niños tan chiquitos”, le dijo a Citynoticias.

Frente al caso –que no es el primero de este tipo que ocurre en la ciudad– hay quienes se preguntan si realmente los centros con piscinas sí cuentan con un protocolo para atender estos incidentes.

De acuerdo con la caja de compensación, al menos en Cafam si algo está fuera de control en la zona de piscinas, los salvavidas deben alertar a través del radio sobre lo que está sucediendo para que se active la emergencia. “Nosotros cumplimos con ley de piscinas y el protocolo de emergencias. (Pero) es importante que sepan que estamos revisando absolutamente todo, desde que salió del colegio, todos los pasos (y) nuestros protocolos. Si hay algo que mejorar, lo vamos a hacer”, agregó su vocero.

El pequeño cursaba segundo grado y es recordado como un niño alegre. Era el menor de dos hermanos y vivía en Ciudad Verde del municipio de Soacha (Cundinamarca).

Incluso, el día de la tragedia, el pequeño estaba tan emocionado que su mamá le tomó fotos, justo cuando estaba subiéndose al bus que los llevaría hasta el club.

Sobre su caso, según sus allegados, solo se conocerá el dictamen de Medicina Legal dentro de dos meses.
Ayer jueves su cuerpo permanecía en la funeraria Capillas de la Fe y hoy se llevará a cabo el entierro.

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