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La fuerza del apretón de manos da pistas de su salud cardiaca

La pérdida de fuerza por enfermedades y la vejez, afecta de manera significa las manos.

14 de mayo 2015 , 04:24 p.m.

La fuerza de las personas al saludar de mano podría ser un predictor del riesgo de muerte prematura, de acuerdo con un estudio publicado en la revista británica The Lancet.

Darryl Leong, de la Universidad McMaster de Hamilton, en Canadá, explica que “la fuerza del apretón de manos podría ser un test fácil y barato para evaluar los riesgos de muerte y de enfermedades por causas cardiovasculares, con base en un estudio que involucró a 140 mil personas entre 35 y 70 años de 17 países diferentes.

Durante cuatro años Leong y su equipo analizaron la correlación entre la fuerza de la mano y la salud de los sujetos, determinada por la aparición de enfermedades como la diabetes, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y la misma muerte prematura.

El resultado mostró una relación significativa entre la debilidad del apretón de manos y el riesgo de muerte por cualquier causa, al punto que se cuantificó que una disminución de cinco kilos en la fuerza del saludo estaría relacionada con un aumento del 16 por ciento de la posibilidad de morir tempranamente.

De igual forma se comprobó que el mismo descensos de cinco kilos en la fuerza representa un aumento del siete por ciento en las posibilidades de padecer una alteración del corazón y del nueve por ciento de enfrentar un accidente cerebrovascular.

Según la revista este test es un indicio más fiable que la misma presión arterial sistólica para predecir la muerte prematura y es un indicador potente y sencillo o simple de la potencial aparición de una enfermedad de curso crónico.

De acuerdo con algunos investigadores esta relación estaría dada por la pérdida de fuerza que, como consecuencia de algunas enfermedades y del proceso natural de envejecimiento, afecta de manera significa las manos, incluso por encima de las alteraciones intrínsecas de la estructura muscular de los miembros superiores que con el paso de los años es cada vez más rara.

En otras palabras, la pérdida de fuerza en las manos es consecuencia de una enfermedad que no está en las manos.

AFP