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Escolares del país, sin habilidades básicas en matemáticas y ciencia

Ocde dice que si en 15 años jóvenes tuvieran las competencias, PIB sería 3,5 % superior al esperado.

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13 de mayo 2015 , 12:35 a.m.

Colombia ocupa el puesto 67 entre 76 países en los cuales la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) midió las habilidades en matemáticas y ciencias de sus escolares.

Para llevar a cabo dicho análisis, la organización tuvo en cuenta los resultados obtenidos en el 2012 por estudiantes de noveno grado de 65 países, en las pruebas de matemáticas y ciencias del Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (Pisa); también los de las Timms (Tendencia Internacional en Estudios de Matemáticas y Ciencia), que presentaron jóvenes de octavo grado de otras 16 naciones. (Lea también: Qué hay que cambiar para que nuestra educación esté entre las mejores)

Los investigadores conformaron, a partir de toda esta muestra, un grupo de 76 países (incluido Colombia), que representan el 68,1 del Producto Interno Bruto (PIB) mundial.

Tras el análisis de los resultados, la Ocde elaboró una proyección: si en el 2030 los adolescentes de 15 años escolarizados desarrollan competencias básicas en estas áreas, el PIB de sus países podría ser, en promedio, 3,5 por ciento superior al esperado cada año.

Con un mejor nivel educativo en matemáticas y ciencia, el incremento del PIB sería del 15,6 por ciento anual en países de ingreso medio y del 27,9 por ciento en los más pobres, según el estudio.

En ese orden de ideas, los países con mayores posibilidades de crecer en su PIB son los que hoy tienen los peores resultados, siempre y cuando logren, en los próximos 15 años, mínimo 420 puntos en esta medición.

Con base en ese supuesto, Ghana, que ocupa el último lugar tendría, un PIB 83 por ciento más alto cada año de aquí al 2095; Sudáfrica, crecería 56,1 por ciento, y Honduras, 43,1 por ciento. Otros países latinoamericanos analizados obtendrían igualmente avances significativos: el PIB de Colombia registraría un crecimiento anual del 19,5 por ciento; Brasil, de un 16,1 por ciento; Argentina, de un 14,8 por ciento; Uruguay, de un 14 por ciento y Costa Rica, 9,9 por ciento.

Entre los países miembros de la Ocde, México tiene la calificación más baja (414,1 de media por debajo de los 420 puntos), pues la mitad de sus estudiantes no alcanza las habilidades básicas. Por esa razón, se estima que tendría altas posibilidades de que crezca su PIB en el 2030: un 11,8 por ciento anual en las próximas ocho décadas.

En caso de consolidarse esa tendencia, el PIB mexicano sería 5,51 veces el actual para el 2095, solo por esos cambios en la formación, sin tener en cuenta otras evoluciones económicas. Entre los otros países miembros de la Ocde, le seguirían en las ganancias potenciales Turquía (un 8,5 por ciento de aumento anual), Chile (8,4 por ciento), Israel (7,6 por ciento), Grecia (6,1 por ciento), Italia (4,5 por ciento), Francia (4,5 por ciento), Suecia (4,4 por ciento) y Luxemburgo (4,4 por ciento).

En la introducción del informe, que firman la OCDE y la organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), se insiste en que generalizar un nivel educativo básico como el descrito es un objetivo “completamente realista” al 2030, y la prueba son los logros de algunos países.

Uno de ellos es Polonia, que en menos de una década ha conseguido reducir la proporción de alumnos que no llegan a los 420 puntos del 22 por ciento al 14 por ciento. En Shangái pasaron del 4,9 por ciento al 3,8 por ciento.

Hay que reestructurar

Isabel Segovia, doctora en educación y miembro del Consejo Directivo de la Fundación Compartir, destaca que el asunto es trascendental, porque mientras mejor capacitados estén maestros y estudiantes, los países van a contar con mejores profesionales, mejor trabajo, resultados, creatividad y esto tendrá repercusiones en la economía. (Lea: Colombia quedaría de última si se hiciera un Mundial de educación)

Llegar a mejores resultados en competencias básicas en 15 años, según Segovia, depende más que nada del mejoramiento de la calidad de los docentes. "Eso requiere inversiones muy importantes y políticas que, hay que tener presente, no van a dar resultados en el corto plazo", aclara la experta en educación.

De acuerdo con Segovia, al tiempo se requiere lograr que la estructura del tiempo cambie y que los espacios en la escuela sean más productivos.

También debe haber una reestructuración dirigida a lograr que los mejores estudiantes quieran ser docentes, a que haya excelentes facultades e incentivos por el mejoramiento de la formación de los profesores. (Lea: Jóvenes colombianos fallan buscando soluciones a problemas cotidianos)

Así como son importantes las competencias básicas en ciencias y matemáticas, dice Segovia, también deben serlo la educación física, el arte y la música, pues se ha descubierto que reforzar las mismas cosas no es garantía de mejores resultados, en cambio estas áreas pueden funcionar como la razón de ser de las principales, permitiendo llevarlas a la práctica.

Fuera de la escuela, explica la experta, también hay que fortalecer la formación de los niños y jóvenes, procurando que tengan acceso a museos, bibliotecas y espacios deportivos.

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