Archivo

Charlize Theron protagoniza el regreso de 'Mad Max'

Charlize Theron se transforma en una guerrera en el filme que se estrena mañana en Colombia.

notitle
12 de mayo 2015 , 04:48 p.m.

A finales de la década de los 70, el australiano George Miller impactó en la taquilla con Mad Max, un relato que transcurre en un mundo posapocalíptico, deshecho por la delincuencia y en el que un expolicía (Mel Gibson) busca venganza por el asesinato de su familia.

Ante el abrumador éxito en taquilla, dos años después, el mismo director y guionista presentó Mad Max: el guerrero del camino (1981), que agrega a ese panorama desolador una guerra por la gasolina.

Tres décadas después, la historia regresa a la gran pantalla, de la mano de Miller como director y con Tom Hardy y Charlize Theron en los papeles protagónicos. En Colombia, la nueva Mad Max: Fury Road estará en los cines a partir de mañana.

“Me sentí a gusto con la temática de la película. Pienso que George Miller tuvo un entendimiento nato acerca de cómo es el mundo hoy y hacia dónde va, no solamente en términos de medio ambiente, sino sociológicos”, le dijo Theron a EL TIEMPO. La bella sudafricana se transformó radicalmente para dar vida a Furiosa, una guerrera que huye para no ser devuelta a su país natal, donde había sido esclavizada, y que lucha para que otras mujeres sean libres.

La historia da mucho poder a la figura femenina…

La idea de que las mujeres y los hombres tienen un rol delegado en nuestra sociedad hoy es algo que parece que George ha acomodado muy bien en su universo. Pienso que la idea de que en un mundo futuro y despótico las mujeres no pudieran defenderse solas o que no pudieran sobrevivir igual que los hombres fue algo que George puso ingeniosamente en la historia. Eso hace que en esa sociedad donde vive Furiosa muchas cosas tuvieran sentido.

¿Qué sintió al interpretar su personaje?

Aprecio mucho que el director me diera un papel que sería considerado, sobre todo en ese mundo, nada apreciable. Furiosa es una mujer que fue raptada por un tirano cuando era niña, para convertirla en una máquina de fecundación, y que es desechada cuando es considerada como un ser inútil a esos propósitos.

Así que esta mujer, destruida por dentro y que pareciera no tener algo útil que ofrecer, resulta ser una mujer maravillosa que va a tratar de cambiar su existencia y las de muchos otros. Es como si George quisiera mostrarte a una mujer real, como muchas que hay por ahí en la actualidad.

Furiosa tiene muchas connotaciones…

Ella no solo quiere salvar a las chicas con las que escapa de la sociedad que las subyuga, sino que quiere salvarse. Cuando el mundo es así de cruel, sobrevivir es la única cosa que se tiene en mente.

Lo que más me gustó de la relación entre Max (Hardy) y Furiosa es que son guerreros solitarios, que han permanecido así tanto tiempo que ya no confían en nadie; por sus habilidades de supervivencia han perdido todo contacto social, por lo cual la idea de tener una pequeña conversación ni siquiera existe entre los dos.

¿Se sintió cómoda al volante de un vehículo como el que conduce en el filme?

Sí. Mis padres estuvieron trabajando en construcción de carreteras, así que mi padre conducía diferentes autos y camionetas; no recuerdo la edad que tenía cuando aprendí a manejar, porque él me ponía en su regazo, con las manos en el volante. Crecí en ese ambiente y por eso no me siento intimidada de tener que manejar grandes camiones cuando realmente los tuve prácticamente en el antejardín de mi casa.

¿Recuerda el momento en que se estrenó la original ‘Mad Max’?

Tendría unos 7 años cuando la película llegó a Sudáfrica, y recuerdo a la gente hablando del tema. Allá muchos se sintieron identificados; para mi papá, Mad Max fue como un ícono, y seguramente tiene que ver con que era la primera vez que una historia era contada de forma no convencional, con cámaras casi pegadas al piso. Eso, unido a las extrañas conexiones humanas, la forma como maneja las pérdidas, el dolor y la angustia de un futuro incierto, hizo que tuviera un enorme impacto entre el público.

Mario Amaya
Los Ángeles
Para EL TIEMPO