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El nuevo puente Provincial es el paseo de moda en Bucaramanga

Ventas ambulantes, carros mal parqueados y piques ilegales son algunas de las quejas diarias.

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11 de mayo 2015 , 07:53 p.m.

El recién inaugurado viaducto Provincial de Bucaramanga, considerado el puente urbano atirantado más largo y alto del país, se ha convertido en un sitio de recreación, para tomarse fotos o comerse un pincho; allí es común ver estatuas humanas y a menudo hay piques clandestinos de carros y ‘canguros’ de motos.

Desde su inauguración, el 9 de abril pasado, el viaducto se volvió un sitio de peregrinación para cientos de bumangueses que llegan a admirar las luces y su estructura.

Los visitantes arriban en gran número, principalmente en horas de la noche, para conocer el paso elevado en el que se trabajó durante cuatro años, con una inversión superior a los 134.000 millones de pesos.
El puente mide 550,8 metros de largo, tiene seis carriles y dos pilones centrales con 112 y 132 metros de altura, equivalentes a un edificio de 40 pisos.

Sin embargo, este fenómeno se convirtió también en una mina de oro para los vendedores ambulantes y un sitio para los propietarios de motocicletas de alto cilindraje, que en las madrugadas compiten en los ilegales piques, donde se apuestan grandes sumas de dinero y se pone en peligro a las personas que transitan por la estructura que une al centro con el occidente de la ciudad.

“Toca aprovechar que el sitio está de moda”, reveló un vendedor de algodón de azúcar mientras despachaba varias ventas.

Además, si los carros no pasan a toda velocidad, poniendo en riesgo la seguridad de las bicicletas, se parquean en un costado. En estos casos, muchos han tenido el desparpajo de abrir una botella de alcohol, poner música a todo volumen y volver el puente un improvisado bar.

Imponen comparendos

Como la foto no puede faltar, a muchos ciudadanos no les importa poner en riesgo sus vidas y atravesar la calzada para tener un mejor ángulo.

Varios conductores precisaron que, durante el fin de semana, varias personas estuvieron a punto de ser atropelladas, pues se salen de la zona construida para el paso de los peatones y se ubican en la calzada rápida.

Aunque ya se dispuso un plan de tránsito para controlar esta situación, los esfuerzos al parecer son insuficientes.
A la fecha se han impuesto 18 comparendos por parquearse en el puente.

Además, 57 motociclistas y 31 vehículos han sido inmovilizados por hacer piques.

Respecto a la situación, el alcalde Luis Francisco Bohórquez la justificó en parte, pues “la idea es que todo mundo quiera abrazarlo, disfrutar el viaducto”; pero hizo un llamado a la Policía, a Tránsito y a la Secretaría del Interior para que hagan planes para “garantizarles la tranquilidad a los visitantes”.

Por su parte, la oficina de tránsito de la ciudad sostuvo que aún no tiene acceso a las cámaras de seguridad del puente.

Un ícono de la ciudad

Tras superar la falta de financiación de la obra y tardarse 53 meses en la construcción, el doble de lo estimado inicialmente, la Alcaldía puso en funcionamiento el puente de 7.536 toneladas de peso y en el que se instalaron 7.820 luminarias led de alta potencia que tienen la capacidad de cambiar de color e integrar en su proyección varios cuadros de imágenes o marcas, tipo textos de alta resolución que ofrecen gran definición en el intercambio de luces.

El ingeniero Jesús Manzo Suárez, quien dirigió la construcción en representación la empresa mexicana Mexpresa, explicó que “la obra se pensó para que fuera un ícono, no solo por su función sino desde el punto de vista estético”.

Que sea atirantado lo hace más especial, pues “este tipo de estructuras son las joyas de la corona en la ingeniería”, puntualizó el ingeniero. Para su construcción se desarrollaron varios tipos de concretos, adaptables a las cambiantes condiciones meteorológicas de la región. Asimismo se desarrolló toda una logística especial para proveer más de 25.000 metros cúbicos de concreto de alto desempeño para la obra.

JULIÁN AMOROCHO BECERRA
Corresponsal ADN