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La lección de los maestros

Con el paro, los docentes recordaron al Gobierno que la educación es el eje de desarrollo del país.

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10 de mayo 2015 , 10:55 p.m.

Finalmente, el gremio de maestros llegó a un acuerdo con el Ministerio de Educación, y las enseñanzas que nos han dejado los docentes durante el paro son muchas.

En primer lugar, le han recordado al Gobierno que la educación debe ser el eje de desarrollo estratégico del país. En Colombia nos quejamos de la baja calidad educativa que existe en las escuelas primaria, media y superior, pero olvidamos que esta deficiencia en la formación de nuestros jóvenes tiene sus raíces en el hecho de que la educación, a lo largo de la historia, ha sido la cenicienta del presupuesto nacional.

Hasta hace unos años, a los maestros del país se les pagaba con los dineros que generaban las industrias de licores de los departamentos.

La calidad en la educación pasa por valorar este importante trabajo que hacen los docentes, desde la infancia hasta la juventud. Así lo comprendieron países como Canadá o Suecia, que desde el siglo antepasado entendieron que para salir de la miseria económica y social había que invertir en ciencia, educación y cultura.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), Colombia es el país de América Latina que menos invierte en educación. Mientras México invierte el 5,7 por ciento del PIB y Chile el 6 por ciento, en Colombia solo llegamos al 4 por ciento.

La segunda lección que nos dejaron los maestros es la defensa por la educación pública y gratuita de los colombianos.

Hasta los años ochenta, cuando creíamos en un capitalismo social, el país tenía conciencia de que la educación, así como la salud, era un derecho que el Estado debía garantizarles a sus ciudadanos. A partir del modelo salvaje neoliberal, la educación, como la salud, ya no se ve como un derecho de los ciudadanos, sino como una mercancía.

Por esto es importante que el Gobierno haya reconocido el carácter público y gratuito de la educación primaria y media.

Desde la apertura económica del expresidente César Gaviria hasta la política neoliberal del presidente Santos, los distintos gobiernos han querido, a través de “revoluciones educativas”, privatizar la educación en nuestro país.

Esta tendencia se aprecia mejor en la situación actual de las 32 universidades públicas, en las que, pese a haber aumentado la cobertura académica y mejorado su calidad, su número de doctores y sus grupos de investigación siguen funcionando con un presupuesto de los años noventa, que solo alcanza para el pago de los salarios de sus docentes y empleados.

La tercera lección que nos enseñaron los maestros afiliados a Fecode es que se puede negociar en medio del conflicto, sin necesidad de recurrir a la violencia.

El Gobierno Nacional, a través de la ministra de Educación, Gina Parody; del ministro del Trabajo, Lucho Garzón, y del defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, sabe que el desarrollo sostenido y pacífico de un país pasa por la educación. En esto los maestros tenemos la palabra.

Fabio Martínez
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