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Dire Straits, tres décadas de hermandad

08 de mayo 2015 , 06:10 p.m.

Este 13 de mayo se cumplen 30 años de la publicación de Brothers In Arms, del extinto grupo británico Dire Straits. Para entonces, la banda dirigida por el virtuoso guitarrista y vocalista Mark Knopfler no pasaba de ser respetada y valorada por su sonido y estilo genuinos, y reconocida en esencia por la fabulosa canción Sultans Of Swing, que los lanzó a la fama en 1979.

Y aunque exquisito en su propuesta musical, como lo evidenciaron en sus pocos álbumes publicados, fue Brothers In Arms el que rompió todos los paradigmas de su sonido, salvo el de su increíble estética y creatividad. Obvio, la de Knopfler, genio pensante y líder absoluto, quien si bien andaba entonces en un tiempo de investigación, especialmente en torno al jazz, terminó haciendo de este álbum un monumento a la música pop.

Desde la apertura cadenciosa de So Far Away, este álbum deambula por pasajes sonoros únicos. El himno rock-pop de Money For Nothing y su pregonero I want my MTV! interpretado por Sting (invitado vocal y co-compositor de la misma). El festivo pero controlado Walk Of Life y su sempiterna melodía en sintetizador. El saxo emotivo de Your Latest Trick y los deliciosos arpegios de guitarra para el sentido Why Worry?. La cadencia monstruosa de Ride Across The River con uno de los mejores momentos guitarrísticos de Knopfler. El halo country en The Man’s Too Strong, el delicioso aire R&B para One World, y el cierre melancólico de su tema titular.

Brothers In Arms se grabó en condiciones precarias de espacio en los desaparecidos estudios AIR en la isla de Monserrat, coproducido por Neil Dorfsman, quien recibió por este su primer Grammy, y logró cifras sorprendentes: vendió más de 25 millones de copias en todo el mundo, nueve de ellas en Estados Unidos, mientras que en el Reino Unido fue el álbum más vendido en la década de los 80. Además, fue la primera vez que los 74 minutos de capacidad del CD se aprovechaban en su totalidad, por lo que sus canciones eran extendidas bien en su introducción o al final, diferentes de las que se escuchaban en el LP de vinilo.

Hace tres décadas, Dire Straits inició el ascenso a la cima y si bien nunca volvió a ser lo mismo, suficiente fue este legado que escuchándolo hoy, resulta increíblemente vigente.

DANIEL CASAS
Periodista musical