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Un joven de 84 años

La Alianza Francesa, presentan hasta el 1 de abril fotografías de Gilbert Garcin.

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28 de febrero 2014 , 11:43 a.m.

Al alcanzar los 65 años supo que debía partir de cero, si no quería dejarse envolver en el tedio de las actividades para jubilados y la falta de horizontes. “Me horroriza”, dice, “frecuentar a gentes de mi edad que están siempre volviendo al pasado y preguntándote si te acuerdas de esto o aquello. No, yo no me acuerdo.

Para mí, lo ideal es que el presente aplaste el pasado”. El jubilado Garcin sentía una profunda necesidad de comunicar. “Me sumergí en el arte de la fotografía como cuando te zambulles en el mar, de cabeza y al fondo, y enseguida descubrí que en mi etapa anterior yo había sido una esponja que había retenido un montón de cosas interesantes. Todas esas ideas e imágenes que yo había apilado a lo largo de mi vida terminaron, al final, por resurgir”.

El artista artesano, deliberadamente arcaico, que habita en él continúa sirviéndose de las viejas tijeras y de la cola de pegar, también a la hora de recortar y adherir su silueta o su cabeza. Conviene aclarar que el Monsieur Garcin presente en todas y cada una de sus fotografías porta invariablemente el viejo gabán de su abuelo y viste traje y sombrero, en permanente homenaje a su admirado Magritte.

Su protagonismo, que comparte excepcionalmente con la silueta de su esposa, es tan absoluto que este hombre acaba por hacérsenos sumamente cercano, familiar. Garcin, sin embargo, niega la acusación de narcisismo: “No conozco demasiado a ese señor. Podría haber contratado a un actor, pero entonces no lo tendría disponible las 24 horas del día. Yo no focalizo la atención del espectador sobre mí, sino sobre el vacío en el que vivimos”. Claro que Gilbert Garcin tampoco sabe muy bien quién es Gilbert Garcin. “Lo ignoro. Créame, no por tener más edad nos conocemos mejor”.

Alianza Francesa, sede Chicó,
Cra. 11 No. 93-40, Bogotá