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Prócer olvidado

27 de febrero 2014 , 03:25 p.m.

Que nadie es profeta en su tierra resulta incontrovertible en el caso del prócer de nuestra independencia Don Ignacio Mariño y Torres, quien para sus paisanos ha sido hasta hoy alguien completamente desconocido. Hijo de Don Miguel Mariño y Reyes y Doña Josefa de Torres, nació en Chocontá, Cundinamarca, en 1775, en la casona de la hoy carrera 4 # 4-24, y siendo un joven se hizo fraile de la orden de Santo Domingo, habiéndose desempeñado como cura en Anapoima, Nemocón, Casanare y Tame desde donde organizó con los indígenas del lugar un levantamiento contra el canario José Yáñez quien cometía atropellos contra la población criolla.

De ahí en adelante alternó el apostolado con la milicia convirtiéndose en un temido guerrero contra las tropas reales. Suscribió el 10 de Diciembre de 1813 el Acta de Independencia absoluta de Tunja. En 1814 recibe el grado de Coronel de la Nueva Granada y con Bolívar entran triunfantes a Santa Fe de Bogotá. Al año siguiente fue ascendido al cargo de Jefe Civil y Militar de Casanare, apoderándose con su ejército de las poblaciones de Chire, Pore, Samacá y la salina de Chita donde fusiló al chapetón Juan Bayer y toda su oficialidad quien fungía como comandante de las tropas realistas.

Armó un ejército llamado La Niebla que sirvió de base al General Santander para emprender la campaña de 1819, año en el que fue Diputado al Congreso de Angostura y Cura en Guateque. Es que Don Ignacio a pesar de ser un hombre extremadamente valiente jamás perdió su ternura con los oprimidos. Estuvo al lado de Bolívar en el Cruce de los Andes, sirviendo además como enfermero de la tropa y combatió con ella en Gámeza y el Pantano de Vargas. Finalmente ejerció el cargo de Prefecto y Jefe Militar de la Provincia de Sogamoso, donde murió en santa paz en Duitama.

Son pocos los héroes de la patria que poseen tantas distinciones como mi paisano Don Ignacio Mariño y Torres. He aquí su palmarés: Primer Capellán del Ejército Libertador, que lo hace llamar “El Frayle Prócer”; Caballero de la Orden de Santiago, Caballero de la Orden de Calatrava, Caballero de la Orden de Los Libertadores de Venezuela y Cundinamarca, Título Vaticano “Magister Missionis”, Juez Eclesiástico, Magister Misiones de la Orden de Santo Domingo de Guzmán, Misionero Apostólico de Casanare, Comandante del Ejército de La Niebla, Jefe Militar de Logia de Bogotá.

Hoy la antigua casa donde nació nuestro héroe se conserva casi intacta y es de propiedad del señor Argemiro Sarmiento, quien hace algún tiempo encontró incrustados en una pared varios arcabuces y armas de la época. También subsiste una puerta falsa casi invisible que servía para evadirse en caso de emergencia.

Supimos que los Mariño finalmente se trasladaron a Ubaté donde encontraron mejor futuro.

Hoy solamente sobreviven algunos de sus familiares entre los cuales destacamos a Pablo Mariño Molano (q.e.p.d.) y sus hijos quienes tras las huellas de sus mayores se vincularon a nuestro pueblo adquiriendo una finca de recreo. También los herederos del fallecido médico Eduardo Forero Mariño.

La historia de vida de Don Ignacio Mariño y Torres ha sido escrita por diferentes historiadores de los países bolivarianos, pues sus hazañas guerreristas son múltiples y heroicas y como tal continúa hoy siendo el Primer Capellán del Ejército de la República de Colombia. Nosotros con esta muy resumida nota solamente hemos querido exaltar sus dotes de insigne patriota y pastor de almas, tomando la mayoría de datos cronológicos y circunstanciales de los diferentes escritos sobre su existencia.

HÉCTOR-BRUNO FERNÁNDEZ GÓMEZ