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Lo que implica recibir 1.500 toneladas de basura en el departamento

Cinco rellenos sanitarios recogen las montañas de desechos que dejan municipios de Cundinamarca.

26 de febrero 2014 , 08:27 p.m.

Siendo Cundinamarca el tercer departamento con más municipios del país (116) y una población que alcanza los 2’639.059 habitantes, en cálculos del Dane, lo que pase con sus basuras no es un asunto de poca importancia. Esos desechos van a parar, mayoritariamente, a cinco rellenos sanitarios, donde se les hace tratamiento a las 1.500 toneladas que se producen al día. (Vea la infografía: ¿Y las basuras dónde están?)

Actualmente, las basuras de 8, de cada 10 municipios, llegan a los rellenos Nuevo Mondoñedo y Praderas del Magdalena, mientras el resto termina en Doña Juana, Villapinzón y Cucunubá. Los dos últimos solo reciben basuras del propio municipio.

El manejo de los desechos no es tarea fácil. Para empezar, la construcción y operación de los rellenos sanitarios ocasionan serios daños ambientales que, según la Corporación Autónoma Regional (CAR) de Cundinamarca, van desde los cambios en el uso del suelo y su contaminación, hasta la afectación de las aguas subterráneas, los olores y la emisión de gases, especialmente de metano y dióxido de carbono (CO2).

Pese a que esa corporación y la Secretaría de Ambiente del departamento, junto con las empresas que se encargan del trabajo ‘sucio’, se han esforzado por mitigar los efectos negativos, el riesgo se mantiene. “Es un proceso. Desde el 2012 comenzamos una campaña vigorosa de educación para que la cantidad de desperdicios disminuya. Además, en este momento llevamos a cabo un convenio con la embajada de Holanda y hacemos estudios para montar una planta de inorgánicos”, informó Marcela Orduz, secretaria de Ambiente del departamento.

Mayoría, en Mondoñedo

Un total de 78 municipios dejan su basura en Nuevo Mondoñedo, uno de los rellenos que cuentan con un modelo exitoso desde la desaparición de los botaderos de basura en el país, según las propias autoridades ambientales.

Tiene 17 hectáreas y está en la finca Cruz Verde de Mondoñedo; su vida útil es de 20 años y Ambiente piensa extenderla.

En su territorio se acumulan 2’500.000 toneladas de residuos. El tratamiento se caracteriza por el tratamiento del líquido que deja la basura.

Bajo la lupa, botaderos ilegales

Hay quienes se atreven a violar la ley haciendo uso de botaderos de basura, que desde el 2005 comenzaron a desaparecer para darles paso a los rellenos sanitarios. Las autoridades piden denunciar si se ve el ingreso de volquetas de basura a estos puntos.

REDACCIÓN CUNDINAMARCA