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Nottingham, la universidad más verde del planeta

Esta academia del Reino Unido piensa en sostenibilidad todo el tiempo. La UNAL le sigue los pasos.

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26 de febrero 2014 , 05:27 p.m.

Quizás es el lugar soñado por los ambientalistas. Radiante y sostenible. La Universidad de Nottingham, de Reino Unido, es la academia del mundo que más vida le regala a la Tierra.

Su proyecto ambiental fue aplaudido hace unos días, cuando lideró el UI Greenmetric 2013, el listado de las universidades más sostenibles, organizado por Universitas Indonesia (UI).

301 academias de 61 países participaron, pero solo Nottingham, la University College Cork, de Irlanda, y Northeastern University, de Estados Unidos, obtuvieron las tres primeras posiciones, respectivamente. Colombia ocupó el puesto 84, en el que nombraron a la Universidad Nacional.

La academia del Reino Unido obtuvo el mayor puntaje debido a sus logros verdes en los temas relacionados con energía y cambio climático, gestión de residuos y transporte. Sus proyectos sobre el uso del agua, la infraestructura y la educación recibieron menores calificaciones.

Ser la universidad más verde del planeta es el mayor reconocimiento que ha recibido la comisión de medio ambiente de la Universidad de Nottingham, integrada por unas 16 personas. Este equipo está a cargo de la investigación, la comunicación, el mercadeo y la enseñanza de los proyectos sostenibles. En conclusión, busca reducir el impacto ambiental de cualquier paso que dé la institución.

EL TIEMPO habló con Andy Nolan, director de Sostenibilidad de esta academia, quien asegura que una universidad puede alcanzar la sostenibilidad si en un principio muestra cómo podría mejorar su desempeño ambiental, el cual –explica- podría ser rentable si ahorra costos y genera ingresos. La salud, la biodiversidad y la inversión extranjera serían otros beneficios.

Según Nolan, el tiempo y el dinero fueron los mayores desafíos que superó Nottingham en su camino a la sostenibilidad. A su vez, pensar en el resultado que se quería lograr y abrir la mente a todas las opciones, fue la fórmula que usó esta academia para llegar a ser la más verde del mundo.

"Muchas cosas que son fundamentales para una buena práctica ambiental son de bajo costo. La construcción de una cultura responsable con el medio ambiente se puede lograr a través de un personal comprometido y unos estudiantes entusiastas", sugiere el británico.

Transporte sostenible

A través de un sistema telefónico, los estudiantes de Nottingham alquilan bicicletas para movilizarse entre los campus. Mapas interactivos proponen rutas ciclísticas y muestran los más de 4.000 puntos de parqueo. Los universitarios que se ejerciten en su bicicleta pueden refrescarse en duchas instaladas.

El número de estudiantes que usa bicicleta o camina ha aumentado en los últimos cuatro años, de acuerdo con las encuestas que realiza Nottingham con el fin de averiguar qué tanto se usa el vehículo particular. Por ejemplo, de 2.400 respuestas, poco menos de un cuarto de los encuestados aseguró que viaja a los campus por sus propios medios.

En ese sentido, la institución propone que el conductor comparta su carro con otras personas, y a cambio, reduzca los gastos de la gasolina y el estrés que pueda implicar conducir. También recuerda que compartir el vehículo permitiría que se conozca gente nueva.

Frente a las caminatas, la institución posee una aplicación que informa al estudiante cuánto tiempo tomaría si recorre determinadas rutas y la cantidad de calorías que quemaría.

Finalmente, se propone a los estudiantes transportarse entre los campus en los buses adquiridos por la institución, y recuerda que existen tarifas más bajas para movilizarse en los buses de la ciudad. Esto, gracias a los acuerdos celebrados con empresas de transporte locales.

Menos residuos y más reciclaje

La universidad trabaja para reducir los residuos que produce en el año -que son alrededor de 3.000 toneladas- y maximizar el reciclaje. La institución anota que ha aumentado la tasa de reciclaje en los últimos años: en el 2005 se registró el 5 por ciento, mientras en el 2012, el 85 por ciento.

En su página web, Nottingham sugiere a sus estudiantes los lugares a donde pueden llevar artículos que ya no usan como latas de aerosol, baterías de portátiles, bicicletas, ropa, muebles o cartuchos de impresora.

Energía y cambio climático

La institución alienta a la comunidad universitaria a adoptar comportamientos de bajo consumo energético al difundir guías para ahorrar energía en laboratorios y oficinas.

Además de usar fuentes de energía renovables como el viento y los paneles solares, se diseñan edificios que maximizan la luz natural y se instalan iluminaciones de bajo consumo.

Entre las prácticas ambientales está apagar automáticamente los computadores en las noches, reducir el aire acondicionado y disminuir el uso de la impresora. Todo esto para estar más cerca de cumplir una de sus metas más anheladas para el 2015: reducir las emisiones de carbono en un 20 por ciento, una medición que comenzó en los años 2009 y 2010.

"Si queremos reducir nuestras emisiones de carbono, según los objetivos de la Ley de Cambio Climático del Reino Unido, tendremos que invertir en infraestructuras de gestión de residuos y nuevos sistemas de generación de energía eficiente y transporte de bajas emisiones", aclara Nolan.

Cursos y concursos

Los universitarios pueden estudiar el programa académico Educación para el Desarrollo Sostenible, en el que aprenden sobre Derecho Ambiental, Energía Renovable e Historia del Medio Ambiente.

Además, pueden competir en concursos que reconocen las iniciativas de sostenibilidad lideradas por las facultades. Otras actividades miden el consumo de electricidad y la tasa de reciclaje de grupos de estudiantes, según el espacio que ocupen.

Mientras algunos compiten, otros se dedican a mejorar el desempeño ambiental: se trata de los 'campeones ambientales', quienes sensibilizan los problemas ambientales con la comunidad universitaria y promueven iniciativas para realizar compras sostenibles y usar con eficiencia el agua. La universidad indica que si el estudiante entra a este grupo aprenderá cómo llevar una vida más verde.

Nolan indica que el interés de los estudiantes en el medio ambiente es relativo: "Algunos días todo el mundo está interesado en el tema ambiental, otros días se siente como si a nadie le interesara".

No obstante, relata que en Nottingham ha aumentado tanto el interés de los universitarios en el medio ambiente que el tema fue incluido en el plan de estudios –destaca el programa 'Sostenibilidad, sociedad y tú'-. En ese sentido, precisa que los estudiantes que entienden sobre sostenibilidad son competitivos y pueden hacer propuestas más atractivas ante "grandes desafíos mundiales como la escasez de alimentos y agua, los sistemas de energía, la salud y el cambio climático".

"La Universidad de Nottingham está comprometida a integrar la sostenibilidad y el conocimiento en las experiencias de los estudiantes y el personal, a través de nuestros cursos, nuestra investigación, y las numerosas iniciativas y proyectos que mejoran las 'credenciales verdes' de nuestros campus", agrega Nolan.

Edificios sostenibles

Esta universidad de Reino Unido quiere que sus edificios tengan una baja emisión de carbono, por eso, busca que la sostenibilidad se incluya en todas las etapas de sus construcciones, desde el diseño hasta su ocupación. A su vez, se busca eliminar la contaminación del suelo, minimizar el transporte, emplear materiales reciclados y potenciar el sistema de captación de agua de lluvia.

"La inversión en tecnologías sostenibles en los nuevos edificios y la mejora de los ya existentes desempeñan un papel importante en la reducción de los impactos ambientales", cuenta el director de Sostenibilidad.

Además de los edificios sostenibles, la institución posee amplios terrenos donde conserva la vida silvestre y cultiva plantas provenientes de varios países, hábito que, según Nottingham, refleja el carácter internacional de la institución.

Sus paisajes son tan halagados que han logrado que se premie a la universidad por la conservación de sus espacios verdes, donde, a propósito, se emplean prácticas de jardinería orgánica.

El deseo de Nolan es que "el personal, los estudiantes, los visitantes, los inversionistas y los contratistas nos comprometamos a hacer una contribución significativa" al medio ambiente. También espera que la sostenibilidad llegue a ser un eje de la educación superior del Reino Unido.

"A través de la enseñanza, el aprendizaje y la investigación, las universidades son capaces de hacer una contribución significativa ante los desafíos globales", concluye Nolan.

Los logros de la Universidad Nacional

La Universidad Nacional (UNAL) es la única academia colombiana que está entre las primeras 100 universidades sostenibles del listado UI Greenmetric 2013. Ocupa el puesto 84.

Jorge Iván Bula, vicerrector general de la UNAL, habló con EL TIEMPO sobre los proyectos verdes en los campus de Leticia, Medellín, Manizales y Bogotá.

En la capital de Amazonas, la UNAL realiza actividades educativas con los estudiantes y los habitantes sobre cómo reciclar los desechos y usar adecuadamente los recursos naturales. Además, adelanta proyectos de investigación en la zona.

"Se estudia cómo ciertos materiales que son más difíciles de reciclar, pueden ser reutilizados y así no impactar el medio ambiente", explica Bula, quien asegura que en Leticia y Medellín, los estudiantes pueden alquilar bicicletas para movilizarse.

En la sede de Bogotá, la UNAL ha avanzado frente a la exposición de los residuos de alto riesgo. "Se estableció un sistema para recolectar los desperdicios de alto riesgo para los humanos, que se originan en las facultades de Medicina y Veterinaria. Estos residuos los transporta un vehículo que adquirió la universidad. Así se conserva la salubridad en el campus", apunta Bula.

También se avanza en la reducción del impacto en el recurso hídrico al reciclar el agua que no está ligada al consumo humano y la cual puede ser reutilizada. Este proyecto toma fuerza en la sede de Arauca, donde, mediante sus programas de agricultura y ganadería, se desarrolló un sistema de reutilización de agua.

"En el laboratorio de química de la sede de Manizales se minimiza el consumo de agua cuando, tras un proceso de filtración, se reutiliza el líquido que no ha sido contaminado por experimentos", agrega.

En el futuro, Bula afirma que la UNAL seguirá incorporando paneles solares en sus edificios, como ya ocurre en la capital de Caldas.

"El problema ambiental es una responsabilidad universal, un punto de la agenda global. La responsabilidad de la academia no podría estar debajo de ese compromiso, el de mejorar las prácticas en materia de residuos y recursos naturales. Con estos proyectos, la universidad se compromete con la política ambiental y da ejemplo al resto de la sociedad", concluye el vicerrector.

Las otras cuatro universidades colombianas que emprenden proyectos verdes son la Universidad de los Andes (puesto 166 en la clasificación), la Universidad de Santander (191), la Universidad Industrial de Santander (207) y la Universidad Tecnológica de Pereira (220).

MARÍA DEL PILAR CAMARGO CRUZ
REDACCIÓN ELTIEMPO.COM
@PilarCCruz
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