Archivo

'Me dieron ganas de enamorarme 600 veces': Diego Cadavid

El actor dice que su personaje en La Ronca de Oro le despertó aspectos del amor que tenía dormidos.

notitle
26 de febrero 2014 , 11:05 a.m.

¿Cómo llegó a sus manos el papel que hoy interpreta en La Ronca de Oro?

“Yo estaba viviendo en Los Ángeles, y me habían hecho varias propuestas de trabajo en Colombia, pero todo era referente a narcotráfico, balas y policías, y yo quería distanciarme un poco de eso, pues el personaje que hice en El Cartel fue muy fuerte y necesitaba dejarlo morir, entonces no podía estar repitiendo las mismas cosas. Cuando me llegó la propuesta de este personaje, al leerla dije: hijuepucha, esto me encanta. Es un medio galán, médico y torpe, de corazón bondadoso. Tomé la decisión y me vine para Colombia, a parte necesitaba trabajar, y al llegar la pasé delicioso. Te juro que éste ha sido de los mejores proyectos que he hecho en mi vida”.

¿Qué tiene su personaje en esta novela que lo identifique en la realidad?

“Aparte de mi cuerpo, (risas), creo que tiene un poco de mi alma; me reconectó con un montón de cosas súper bonitas del amor, como el aprender a perder, pero a la vez ir creciendo en ese aspecto, creando así mismo una caparazón en la que puedo hacerme más fuerte cuando sucedan cosas no muy bonitas en el campo sentimental. Con este personaje me dieron ganas de enamorarme 600 veces. Estar enamorado es una maravilla, enloquecer, llorar, sufrir, aguantar, caer y pararse es una nota. Me sacó esa parte que tenía medio dormida”.

¿Considera que llegará el momento en su vida profesional en el que le tocará escoger sólo un arte para continuar activo en el mercado?

“Seguramente me tocará inclinarme hacia alguno, pero no voy a soltar ninguno de los tres. Todo se puede hacer, y hasta el momento me he demostrado que es disciplina. Además, conozco grandes actores que son grandes músicos y hacen grandes conciertos, y grandes películas, entonces creo que se puede hacer, pero toca organizar el tiempo un montón. Hasta ahora me ha funcionado, esperemos que siga así”.

¿Puede describir brevemente lo que siente cada vez que está en contacto con la fotografía, actuación y música?

“¡Upa! Actuando es una introspección conmigo mismo, un encuentro para sacar las entrañas del amor y todo lo que tiene uno por dentro, que me parece una maravilla y no lo voy a dejar nunca. Tocar la batería es una cosa emocionante; tener miles de personas al frente de uno me genera una sensación que no lo iguala nada o nadie; que canten una canción que tu invéntaste es increíble. Y la fotografía es un acto con uno mismo que desarrolla la creatividad, y yo necesito estar desarrollándola todo el tiempo, así que por esa razón necesito la fotografía a mi lado siempre”.

Ya finalizaron grabaciones de La Ronca de Oro, ¿se va de Colombia nuevamente?

“No, voy a estar por acá un tiempo porque tengo compromisos con la banda, entre ellos, grabar un nuevo disco. Estaré yendo a Los Ángeles a realizar un par de cursos, pero sería como mi segundo hogar, pues estará más en Bogotá”.

Este artículo fue tomado, con autorización, del blog de Carlo Torres.

CARLO TORRES
Revista Furor