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Recorrido a Cali

Presentación de un libro de textos literarios sobre la capital del Valle.

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25 de febrero 2014 , 06:09 p.m.

‘La vuelta a la manzana’ es una memoria informal e íntima de Cali en textos escritos por personas que se han destacado en el amplio y muy diverso mundo de la cultura, casi todos han ganado reconocido prestigio en el campo de la literatura, otros han descollado en las artes plásticas, el teatro, la fotografía, y también el periodismo.

Cada relato ha sido elaborado desde la experiencia de sus protagonistas, de manera que las vivencias de cada escritor, en un específico sector y durante un tiempo determinado, configuran la memoria de la toponimia de las calles, sus sitios de concurrencia, los anecdotarios y los personajes que se destacaron por sus proezas singulares convirtiéndolos en héroes de barriada, el paisaje arquitectónico, el tejido sociocultural, en fin, la suma de todo eso, compilada, ha pasado a vivir ahora en esta enciclopedia de recuerdos de la Sultana del Valle, habida cuenta de que el concepto de ciudad se consolida desde un núcleo original y diverso de células urbanas conformadas por casas, de cuyas uniones nacieron las cuadras, de la suma de las cuatro adyacentes surgieron las manzanas y, con ellas, los barrios. Así, hasta lograr esta síntesis histórica de la ciudad desde la mirada intelectual puesta en estos retículos urbanos.

Con diferentes intereses, y edades desde los 20 hasta casi los 80 años, los autores han abarcado en sus escritos segmentos de historia en agrupamientos estables de una sociedad muy diversa, desde simples remembranzas del pasto espiritual en aquella vida coloquial que hasta hace poco tuvo la capital del Valle del Cauca, retratos vivos de hechos escapados de los baúles, de los anaqueles, que ahora regresan distraídos en escenas y sitios tan pintorescos como lo fue en sus mejores días aquel promontorio habitado que es la colina de San Antonio, o la postal sepia de aquella carbonera que ocupaba el centro de la atención fabril en Granada, las locuras colgadas de las escalerillas al paso de los vagones de carga en la vía a Buenaventura, o el ancho y ajeno mundo de ilusiones que guardaban los teatros al aire libre, ahí, aun intactos en el recuerdo.

El añejo cuadro de referentes cinéfilos que fue El Rialto, en el barrio Obrero, sus largas bancas de madera proyectándose en picada sobre el telón de ladrillos y cemento; los baños en aquel charco del Burro en el barrio El Peñón, donde ahora emergen airosas las perspectivas del arte abriendo las primeras puertas a la imaginación en el museo La Tertulia; el parque de San Nicolás, con su iglesia, su escuela, y su teatro; aquellos bailaderos dominicales, los salones de billares, las bicicletas de alquiler; la felicidad y la fiesta de los diciembres, la emoción entregada al largo placer del fútbol en los equipos silvestres de una lejana juventud, los primeros asomos de la salsa en Cali: Richie Rey, Los Lebrón, Héctor Lavoe, cuando empezaba a calentarse el ambiente que hoy es internacional marca registrada; la trasformación de la avenida sexta en epicentro de la rumba, habitada en sus noches de discotecas centellantes por compradores de amor, serenateros, estudiantes, hippies y poetas; Aguablanca, mezcla de escenarios, prácticas culturales y personajes en lucha constante por encontrar su identidad, en fin...

El resultado nos ofrece estas pequeñas escenas que fluyen desde el siglo pasado hasta entrar, con la fuerza de los deseos y con renovadas aspiraciones, en este nuevo milenio en el que ha crecido el mapa de la ciudad en ambas orillas, a lo largo y ancho de la autopista, los barrios han ido nutriendo la serpiente de asfalto hasta llegar a los límites inciertos de hoy. Ahora el imaginario urbano tiene una nueva dimensión, superando quizás el concepto tradicional, transformando aquellos asentamientos en lo que hoy empezamos a conocer en atrevidos diseños de hábitats perpendiculares.

La sumatoria de estos muy diversos testimonios -que, por su naturaleza, terminan siendo minibiografías referenciales-, son la base de este intento de recuperación de la memoria urbana al filo de la posmodernidad, de tal modo que es una suerte de compendio escrito con el sólo fin de mostrar el tipo de relaciones sociales que se desarrollaron dentro de ese entorno urbano, los estilos de vida que tuvieron lugar y, en algunos casos, las causas que permitieron las transformaciones que se produjeron. En otras palabras: la cara de la historia reciente de Cali, desde la óptica y la experiencia de sus artistas y creadores.

Queremos subrayar, finalmente, que La vuelta a la manzana es una expresión usada para indicar un corto y cercano paseo, consistente en una carrera alrededor de un área cuadriculada de casas (o manzana) para agotar la energía en los juegos infantiles. Ese nombre, al considerarlo apropiado, fue el que escogimos para dar a conocer la historia desde una perspectiva diferente, la de la manzana que habitamos y que, por muchos motivos, tiene aún permanencia en el recuerdo y las nostalgias.

EDUARDO MÁRCELES / ÁLVARO SUESCÚN / ANÍBAL TOBÓN