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En el limbo podrían quedar 40 mil estudiantes de colegios en concesión

En diciembre se vencen 20 contratos y no se sabe nada del estudio requerido para mantener el modelo.

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24 de febrero 2014 , 08:57 p.m.

No ha pasado nada. Eso dicen los representantes de las concesiones que hoy, a menos de un año de que se venzan los contratos, todavía no saben qué va a pasar con más de 40.000 niños que se benefician de este modelo pedagógico.

La Secretaría de Educación (SED) ha sido clara en decir que en diciembre se terminan los contratos, que se suscribieron durante 15 años, pero reacia a explicar por qué no se ha hecho el estudio que les prometió a los padres de familia y que mostraría los logros o fracasos del modelo.

En pocas palabras, de no estar lista esta evaluación, termina un modelo de educación que logró la construcción de 25 colegios, de propiedad del Distrito, con capacidad para un promedio de 1.200 estudiantes para que empresas privadas, expertas en modelos académicos exitosos, los administraran.

Hoy, casi 15 años después, a pesar de resultados académicos eficientes, implementación de una jornada única y programas complementarios en diversas áreas del conocimiento, el futuro de estos estudiantes está en vilo porque la actual administración está empeñada en que estos jóvenes pasen al sistema oficial, sin que hasta ahora se conozca un plan de contingencia para el tránsito a dicho sistema.

Hay algo que preocupa más, sobre todo a los padres de familia, y es que sus hijos no han sido preparados para un cambio tan drástico. Esperanza Baracaldo, de la comunidad académica del colegio Hernando Durán Dussán, ha expresado que este modelo educativo cambió su vida. “Antes nos tocaba pasar por barriales para llegar a los colegios, hasta que construyeron tres por concesión. Uno ve filas de gente con ganas de tener un cupo allá”, relató en un encuentro que la Personería organizó para que la SED dijera de una vez por todas cuál era el futuro de modelo, pero el evento tampoco tuvo eco. (Lea aquí: Padres y alumnos, preocupados por continuidad de colegios en concesión)

Las acciones de la SED han sido tan poco efectivas que la entidad aceptó que, aunque a finales del 2013 se realizó un proceso de precalificación para contratar a la firma que efectuaría un estudio de impacto del proyecto de colegios por concesión, este se declaró desierto. “Por eso abriremos en marzo un estudio de precios de mercado para determinar el costo de la evaluación”, dijeron voceros de la entidad.

Según Ember Steffen, rector del colegio Sabio Caldas, en Ciudad Bolívar, “una evaluación de esa envergadura no se puede hacer en tan poco tiempo. Se debe tomar una decisión antes de diciembre”.

Lo mismo explicó Patricia de León, directora de la Alianza Educativa, que maneja cinco colegios y benefician a 3.680 estudiantes. “Es grave que no se haya tomado una decisión. Hay comunidades inquietas, niños que no quieren cambiar de profesores y papás que desean ver graduados a sus hijos de estos colegios”, manifestó.

Tampoco es claro si existe alguna figura jurídica que permita ampliar los contratos mientras se obtienen los estudios del caso.

Lo cierto es que el modelo tiene detractores en todas las instancias. Concejales como Álvaro Argote (Polo Democrático) han dicho en repetidas ocasiones que el Distrito debe retomar el control de estos colegios a pesar de que el costo por niño se reduce en este modelo. Mientras que la SED invierte $ 3’700.000 en el sistema público, a las concesiones les paga $ 1’900.000 por cada niño. A la luz de esta realidad, lo que se preguntan los conocedores del tema es qué estará en juego para que una administración con tantos problemas en materia de educación sin subsanar quiera acabar con un modelo que agrada a padres y estudiantes de las zonas más deficitarias de Bogotá.

CAROL MALAVER
Redactora de EL TIEMPO