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Tuve un sueño/ Opinión

24 de febrero 2014 , 07:07 p.m.

Caminaba por el centro de Villavicencio, admirado por sus calles perfectamente delineadas, sus cebras respetadas por los vehículos automotores y motocicletas, un peatón ayudaba a una anciana a atravesar la calle frente a la oficina de correos nacionales, las busetas dejaban y recogían pasajeros, quienes la esperaban en una fila ordenada en su paradero señalado.
Estaba feliz por la limpieza que se observaba en Villavicencio, un policía empujaba en una silla de ruedas a una persona en condición de discapacidad a subir la rampa para un servicio bancario.

Los conductores, especialmente los motociclistas, respetaban estrictamente el vívido rojo del semáforo. Los comerciantes del centro no tenían estridente ruido en sus almacenes.

Los alegres escolares manifestaban su sana camaradería, respeto por sus semejantes y nada de matoneo.
Pensaba, mientras me deleitaba por las caricias de la suave brisa veranera de la mañana, qué rico vivir en Villavicencio. Pero súbitamente un codazo de mi esposa me despertó. Estas roncando. ¡Tuve Un Sueño!

EDUARDO ROZO BRICEÑO
*Vicepresidente Comité Cívico;
aerozo@hotmail.com