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Correo de los lectores de Revista Motor 597

24 de febrero 2014 , 05:19 p.m.

El contrabando de gasolina

En cuanto al editorial del 12 de febrero, en relación con la gasolina de contrabando y la diferencia en precios, la solución es más que simple lógica. Importemos gasolina de Venezuela y Ecuador, aún con impuestos se reduciría a la mitad de lo que hoy pagamos. Igual sucede con el precio de los alimentos en Ecuador. ¿Se atreve a comentarlo?

Hugo Fernández.

 

El punzante editorial de hoy deja de manifiesto el problema de fondo: ni este ni ningún gobierno anterior ha tenido ni las ideas ni las agallas para ejecutar una solución al problema social y económico del contrabando de combustible desde Venezuela, que hace rato tiene proporciones de industria a gran escala, como usted bien lo afirma.

La mala noticia para nosotros: no nos hagamos ilusiones de que el gobierno venezolano tomará acciones importantes en materia de precios de gasolina, pues el desbarajuste fiscal y comercial de PDVSA es de tales dimensiones, que si de un plumazo le subieran el 100 por ciento, la gasolina pasaría de costar los 0,02 dólares/lt actuales, a 0,04 dólares/lt, es decir, pasaría de ser la más barata del mundo a seguir siendo la más barata del mundo. Si PDVSA quisiera recuperar los costos directos de producción y distribución de la gasolina tendría que hacer un aumento de precios equivalente a 640 dólares per cápita para eliminar el subsidio que hoy le cuesta 16.000 millones de dólares al año. O sea, eso simplemente no sucederá mientras tenga vigencia el lastimoso proyecto bolivariano de empobrecimiento colectivo del país.

Mario Ramírez.

 

En la última revista, en el editorial, usted afirma que en Venezuela un litro de gasolina cuesta 0,02 centavos de dólar; ahí hay un error, por cuanto la expresión correcta sería 2 centavos de dólar. Si se interpreta literalmente la expresión citada, entonces habría que escribir 0,0002 dólar por litro. No es más que una curiosidad.

Francisco José Restrepo.

 

Quiero decirle que después de casi 12 años de haber tenido una revista MOTOR en mis manos, no se imagina lo feliz que he sido al volver a Colombia y poder devorarme las dos últimas ediciones de este año. No es lo mismo leer los artículos por Internet.

Mi historia es como la de muchos colombianos que emigramos a buscar un mejor futuro y lo conseguimos después de trabajar mucho y ser lo que somos: "echados pa' lante". Fui a Venezuela y terminé los últimos tres años en el Táchira y conocí cómo funciona el contrabando de gasolina tan increíble hacia Colombia. El gobierno venezolano ha buscado mil y una maneras de parar esto pero es algo imposible porque, como su artículo lo explica, la diferencia de precio es absurda.

Lo último que hicieron fue instalar en los vidrios de los vehículos que transitan en el estado un chip o código de barras que, al llegar al surtidor, el bombero solicita al sistema la lectura del mismo y el sistema informa la placa del vehículo y la cantidad de litros autorizados para surtir. Para motos son 10 litros día o 100 al mes, y para carros 21 litros por día y 500 al mes como máximo, y sube en proporción al tamaño del vehículo. Si se hace un uso racional, puede hasta sobrarle parte del cupo mensual.

No pensé en el contrabando hasta cuando por paralización de las empresas en Venezuela y por tener vacaciones vencidas, salí a 'descansar'. Desde finales de octubre, sin tener mucho qué hacer y con mucha preocupación sobre mi futuro, me puse a 'bajar agüita' a Cúcuta. No quiero justificarme ni a la gente que se dedica a eso. Pero me di cuenta de que la ganancia es absurda. Por cuatro de trabajo, dos bajando y dos horas subiendo, la ganancia era del 2.000 por ciento. Invertía tres bolívares (son 100 pesos) para comprar 25 litros de gasolina y en Cúcuta me daban 22.000 pesos. Me ganaba en tres días lo que en una quincena de trabajo.

No lo vi como la solución a mi vida porque no creo que la vida se pase entre ese mundo, pero solo quiero que vean este contrabando no solo como un problema del gobierno sino como un problema social. Muchas personas, y créame que son más de Venezuela que de Colombia, han tenido que dedicarse a este modo de vida, porque no habrá un cambio del precio por parte del gobierno ya que en Venezuela la conmoción empezó, y eso sería una idea impensable en estos momentos.

Arnol Sierra.

 

Si bien es cierto que en todos los pueblos de La Guajira se vende gasolina de contrabando, lo que no es cierto es que nuestros pueblos sean unos polvorines y se refiera a ellos de manera despectiva, como si fuesen pueblos macondianos, y no es así. No vivimos en el lejano oeste, vivimos en el norte del Caribe colombiano, donde a pesar de los problemas quisiéramos que personas de su talante nos visiten y le cuenten al país lo que realmente es La Guajira.

Álvaro Molina Peláez.

R./ Yo creo que muchos miles de galones de gasolina almacenados en latas y bidones en las puertas de las casas y a lo largo de los pueblos son un verdadero polvorín. Una chispa y se incendia el pueblo.

Precisamente porque sé que es una región privilegiada en todos los aspectos, no deberían los habitantes de los pueblos de carretera vivir la cotidianidad sentados sobre semejante riesgo.

 

Polémica médica

Leyendo el correo de la revista me encuentro con un artículo titulado 'Drama de un sobreviviente', que escribe un especialista en medicina sobre los requisitos que le piden en un centro de evaluación para obtener su licencia de conducción, donde expresa sentirse discriminado porque le están solicitando el concepto de un oncólogo, ya que tiene un antecedente de cáncer.

Más allá de la admiración que me producen los pacientes que luchan contra una patología tan dramática como un cáncer, realmente me parece apenas ajustado a la realidad que le soliciten el concepto del especialista a cargo del tratamiento para cerciorarse si la patología está o no controlada en el momento. No encuentro rasgo de discriminación ya que lo que entiendo que se persigue con estos exámenes para obtener la licencia de conducción es precisamente establecer el estado real de salud de todos cuantos aspiramos a obtener una licencia.

Esto redundará en el bienestar de todos los que somos usuarios de las vías en nuestro país. Es como si un paciente que tiene un antecedente de infarto al miocardio o diabetes mellitus se sintiera discriminado porque le solicitan un examen para establecer su condición de salud. Si esto no se hiciera, ¿no le parece que los discriminados seríamos todos los usuarios de las calles? Recuerde que el bien común está muy por encima del bien particular.

Por último, me escandalizó la invitación que lanza este 'médico', lo escribo así porque un verdadero profesional de la salud no lanzaría estas temerarias recomendaciones, a que cualquiera que sufra de alguna patología omita o niegue información médica relevante. Entiendo que estos conceptos y recomendaciones no fueron emitidas por usted, pero sí considero que es su responsabilidad velar por la calidad de las recomendaciones que publican en la revista y las posibles repercusiones que generen entre su importante universo de lectores.

Le confieso que quedé decepcionado al ver esta recomendación en una revista que leemos semana a semana tantos conductores en nuestro país. ¿Se imagina usted lo que podría suceder si un paciente epiléptico, siguiendo las recomendaciones, niega su antecedente y omite esta información médica relevante, y que además sea conductor de un bus de servicio público? ¿Cuántas personas podríamos estar en peligro si no se ha ejercido el debido control que exige la ley para verificar el adecuado control de la epilepsia en caso de que convulsione? ¿Se da cuenta del daño potencial que esta publicación causa, y más conociendo que el público al que va dirigido son conductores y personas a las que les gustan los vehículos?

Si lo considera, estoy dispuesto a que publique esta reflexión en alguna próxima edición, a manera de mitigar un poco la mala recomendación que se publicó en su revista.

Álvaro Iván Gómez Gutiérrez, médico cirujano, Universidad Nacional de Colombia.

 

La altura del carro

Tengo un Hyundai i25 1.4. El inconveniente que presenta es su altura, porque fácilmente el babero delantero choca con cualquier obstáculo. ¿Le puedo montar rines 16 para aumentar o subirlo un poco? ¿No se alteran sus relaciones? Actualmente usa rin 14. Le hice instalar unos cauchos en los resortes para evitar golpes fuertes.

Ceferino Montoya.

R./ Los rines no definen la altura del carro. Lo hace la altura de las llantas. Los rines grandes se usan con llantas de bajo perfil, muy frágiles por sus hombros tan cortos. Si trata de modificar la altura final del conjunto, si se sube el carro por llantas se pierden estabilidad, pique, frenado y se alteran las relaciones. Si quiere hacerlo, a sabiendas de lo que pasa, basta con poner llantas más grandes en los mismos rines, pero también la dirección va a ser más dura, aumentará el desgaste de rodamientos, amortiguadores y partes de la suspensión. Los cauchos endurecen la suspensión y limitan su recorrido.

 

¿Culpa del bache?

A propósito del accidente vía Fusagasugá-Bogotá, quiero compartir mi triste suceso al golpear durísimo mi carro por debajo cuando en una curva de ese tramo pasé por un desnivel, un bache, o qué sé yo, una hora antes del accidente del bus donde murieron ocho personas. Una completa porquería el estado de las vías en este país; viajar es una cuestión de valientes. Ahora le imputarán homicidio culposo al conductor del bus. También que juzguen así a los responsables que nunca concluyen esas obras.

Édgard Martín.

 

Malos ejemplos a los niños

¿Quién controla el ruido que producen los vehículos de transporte escolar y cómo manejan sus conductores? Se puso de moda quitar el silenciador, mofle, y poner un resonador a los vehículos de transporte escolar y conducir como demonios con afán. Ninguna autoridad ambiental, distrital o nacional les pone límites o sanciones.

En la madrugada, Bogotá parece un autódromo con piques, pitos y cornetas. Imagine al niño que tiene que montarse en esas máquinas infernales, manejadas por demonios de mal carácter y con afán porque tienen otra ruta por cumplir. Suenan como tractomula con cornetas de aire y pitos de toda clase que hacen sonar desde las 5 de la mañana dos o tres veces sin ningún respeto por las personas que aún duermen; más el ruido del motor, más el equipo de sonido a todo volumen, más el ruido de las latas, propio de vehículos que fueron flotas de carretera y que por fatiga fueron sacadas del servicio.

Cuando los niños llegan de mal genio, ni comida quieren, solo ir a dormir y así calmar la crisis de nervios después de un viaje de piques, frenadas, cerradas con groserías y amenazas de pelea, excesos de velocidad, cruces prohibidos, etc. Lo que ellos no saben es que el conductor tiene poca educación y experiencia.

¿Cómo pretendemos que nuestros jóvenes no sean violentos si la semilla de la violencia y la mala educación no la recibieron en sus hogares ni en el colegio, sino todos los días cuando los transportaron al colegio, y los adultos no hicimos nada para remediarlo? Exigirle a la Secretaría de Movilidad, al Dama y al Ministerio de Transporte que les pongan freno a estas conductas es nuestro deber.

Jesús Murcia B.

 

Contaminación de las motos

Ahora con el rumor de imponerles pico y placa a las motos, algunos dicen que estas contaminan más que los carros. Quisiera conocer su versión, ya que lo considero el más conocedor de estos temas. Sé que las motos de dos tiempos contaminan mucho, pero motos de marcas como BMW, Ducati, etc., ¿realmente contaminan más que un carro promedio?

Julián Tapias.

R./ Las emisiones son proporcionales al tamaño del motor, es decir, a la cantidad de gasolina que queme; por ende los pequeños motores de las motos nunca contaminan igual al de un carro. La emisión de una moto 125 c. c., por decir, es la décima parte de la de un motor 1.200 c. c. Muchas de las motos modernas de marcas reconocidas tienen catalizadores e inyección, luego están bajo los mismos parámetros de emisiones. O mejores. Las motos de dos tiempos emiten humo debido a que queman aceite conjuntamente con la gasolina y claramente son nocivas, por lo cual su venta está prohibida hace años, y las que existen poco a poco van desapareciendo por obsoletas en este aspecto.

 

Más con la Policía

Le agradecería nos cuente cuáles son las verdaderas funciones de la policía de carreteras.

No puedo creer que estos personajes, con enormes presupuestos, costosos equipos, vehículos último modelo, motos poderosas y arrogancia total, se dediquen a perseguir a los particulares por pasar los 80 km/h. Y digo a los particulares, porque los buses y colectivos tienen radioteléfonos, se comunican entre sí, informando no solo dónde están escondidos esperándolos, sino además estimulando a sus compañeros, por este medio, para que se apuren a alcanzar al de adelante.

Su otro objetivo es hacerse en las carreteras, entradas y salidas de los pueblos, y dedicarse únicamente a mirar el SOAT y la revisión técnico-mecánica. Eso es todo lo que hacen, por eso llegan tarde cuando ya han ocurrido los accidentes o ya no hay reversa en un imprevisto trancón, pues no se molestan en desviar y prevenir.

Lo vimos en el accidente de Fusa en el cual, si no es por el separador central, el bus habría chocado de frente a varios vehículos.

También el de La Guajira se pudo prevenir si estos funcionarios cumpliesen su compromiso en las carreteras y no fueran unos simples oportunistas 'pide papeles'. Da rabia e impotencia ver cómo los policías de los pueblos salen a las carreteras y a los caminos veredales los días festivos a esperar campesinos que van al pueblo a mercar o a misa con sus familias.

O entre semana, cuando van a sus trabajos y al regresar de este los paran para quitarles o amenazar su único patrimonio, que es la moto o el carrito viejo.

Manuel Ignacio Gaitán.

 

Insistiendo en los límites de velocidad, por la variante de Ibagué se aprecian avisos de 80 km/h. Es de doble calzada, con rectas, bien señalizada y al llegar a las glorietas los reductores también están señalizados. ¿No se supone que estas vías son para mejorar la circulación y para economizar, ya que los vehículos actuales ahorran combustible a velocidad de crucero?

¿Quién es la lumbrera que fija esos límites? No creo que sea un ingeniero. Súmele a esto los policías ocultos con radares precisamente en las rectas.

Porque ahora hay carros que montan un poco de aditamentos que distraen al conductor: radios táctiles, GPS, que deberían ser manejados por el pato, no por el conductor.