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Artistas mexicanos 'lanzarán' poemas al espacio

Pondrán en órbita nanosatélite que transmitirá obras de arte sonoro para la Tierra.

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24 de febrero 2014 , 02:19 p.m.

"La esfera juega, con cantos de sirenas, cópula eterna / tejiendo ruidos, Penélope escucha…". Y el que emite su canto es Ulises 1 desde el espacio. Esta es una aventura homérica entre un satélite y la Tierra. Mientras ella gira, él la recorrerá.

A 300 kilómetros de altura, la órbita terrestre será testigo de estos primeros versos en español que viajarán por el espacio sideral, grabados en la lámina de un nanosatélite que alberga la "ópera poética" de unos artistas mexicanos.

Ellos son los primeros ciudadanos latinoamericanos en enviar al espacio un satélite y su propósito no es llegar a Marte ni buscar planetas parecidos a la Tierra, vida extraterrestre o vestigios de ella; sólo busca transmitir la poesía de unas piezas sonoras. Ulises I será el primer satélite poético.

"Me hace mucha ilusión escuchar por fin ese canto de sirenas proveniente de un pequeño objeto cilíndrico como una lata de cerveza, en órbita terrestre y tatuado con unos versos en español", cuenta Fernando Castro, desde México, quien junto con su esposa Teresa Bordona crearon los dos haikú, poema oriental que tiene una métrica de 5, 7 y 5 sílabas por cada línea, marcados en la superficie de Ulises I.

Luego de tres años de haber escrito estos versos, se emociona al reconocer que este "sueño de locos se convirtió en una realidad de cuerdos".

La invitación a participar llegó a través de su amigo Juan José Díaz, el comandante de esa misión artística y científica que en el 2011 le dio vida al Colectivo Espacial Mexicano, un grupo de once artistas unidos con la intención simple de que "puede haber otra realidad, si uno se lo propone".

A unos meses del lanzamiento, esperado para junio, según determine la logística, Castro ya se pregunta con alegría: ¿Se conecta uno con Guiness en estos casos?

Penélope esperará a Ulises

Una obra musical que recrea el símbolo del infinito a partir de coordenadas de los ejes matemáticos X y Y, una pieza sonora que interpreta en el genoma del maíz tradicional mexicano o una gama cromática, que va desde la nota más baja hasta la más alta que el oído puede percibir, son algunos de los sonidos que se transmitirán desde Ulises I por banda civil/amateur 433 MGHZ.

Ómar Gasca, artista y profesor mexicano que participó del proyecto, cree que la mayor expectativa "es que Ulises I represente, siquiera para algunos, una señal, un estímulo, una muestra de los alcances de la imaginación, al tiempo que una de muchas alternativas para abrir los espacios del arte que hoy por hoy se hallan bastante cerrados".

En principio, se quería que el satélite transmitiera todo el tiempo durante los tres meses que estará en órbita, pero por la batería del dispositivo sólo serán diez minutos diarios, mientras le da la vuelta al mundo.

Esto motivó al Colectivo a crear el Proyecto Penélope, en el que se busca que en diferentes países se cree una estación en la que se coordine la escucha de las piezas sonoras. Así, en cada punto Penélope, nominado como la esposa del héroe griego Ulises que esperaba su regreso, los radioescuchas esperarán la transmisión de las obras cuando el satélite pase por ese punto del globo terráqueo.

Desde el Puerto Espacial del Reino de Tonga, en el Pacífico Sur, el cohete, diseñado por Interorbital Systems, servirá de vehículo a Ulises I, que no pesa más de un kilo, pero cuya construcción fue una odisea. Una aventura que llevará al espacio las primeras obras de arte sonoro emitidas desde el espacio exterior.

No es una metáfora

-Queremos lanzar un satélite al espacio como obra de arte

-Querrás decir metafóricamente lanzarlo….

- Si fuera metafóricamente, estaría pintando unicornios.

Esa fue la más seria respuesta de Juan José Díaz, artista y director de la misión Ulises 1, cuando el director de la Fonoteca Nacional de México le preguntó por el proyecto que tenía junto con otros artistas, resultado del trabajo en el Festival Play 2011, que por esos días él dirigía y que tenía la intención de crear una obra que evocara otra perspectiva sobre la realidad, las posibilidades del arte y la relación entre la ciencia, la creación y la tecnología.

Juan José, de 52 años, creció en un México "esperanzado" e hizo parte de la generación que vivió los afanes de la carrera espacial en plena Guerra Fría. Lo que, además de los delirios futuristas de su padre arquitecto, lo dejó siempre inspirado con la posibilidad de alcanzar el Universo.

"El lanzamiento de Ulises I se convierte en una acción poética y pretende indicar que hay momentos donde hay que abandonar las progresiones lógicas, sobre todo cuando no están funcionando", asegura.

Además, los artistas buscan generar una acción que reivindique que otro mundo es posible, justo cuando en los últimos años México afronta una cruenta guerra contra el narcotráfico que ha cobrado la vida de 50 mil personas. 

Díaz Infante hoy lidera un grupo de 22 personas, entre científicos y artistas, que ejecutan el proyecto, al que se fueron sumando entre viajes, conferencias y exposiciones el Centro Nacional de las Artes, la Federación Astronáutica Internacional, la Universidad Nacional Autónoma de México, la Sociedad Mexicana de Ciencia y Tecnología Aeroespacial, y el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica de México, encargado de la parte técnica del satélite.

Como Ulises I, que romperá las barreras de la distancia y el tiempo, para unir a unos escuchas en África, México, Canadá o Europa con los sonidos transmitidos en el espacio, para Juan José este proyecto quebró la frontera entre los científicos, que en principio no entendían qué era arte, y entre los artistas, que desconocían las limitaciones técnicas de su sueños.

"Le dices a un artista que esta obra no va a estar colgada en un museo, y por otro lado le dices al ingeniero que esto es realmente una obra de arte, y se genera una chispa, la chispa con la que despegará Ulises", resalta Díaz Infante.