Archivo

Fiebre del oro pone en jaque doble calzada Buga-Buenaventura

La minería ilegal está generando inestabilidad en los terrenos de la obra.

notitle
23 de febrero 2014 , 11:54 p.m.

Luego de amarrar una soga a su cintura, la cual está sujeta a una polea artesanal oxidada que resiste sus 75 kilos de peso, el minero Manuel Pérez* desciende hacia lo más profundo de un pozo de boca cuadrada que hizo con sus compañeros a pocos metros de las obras de la doble calzada Buga-Buenaventura, vía que lleva siete años en ejecución y que hoy está amenazada por la fiebre del oro en la cuenca del río Dagua, que está provocando hundimientos y huecos en el pavimento de la carretera.

A medida que desciende por la polea que controla uno de los buscadores ilegales de oro de la zona, Pérez es guiado por una luz dirigida –siete metros abajo– por dos de sus colegas, quienes junto a él, y a punta de pala, han construido túneles en un área de 20 metros cuadrados. Su objetivo: llenar dos baldes con piedras y tierra húmeda por cada descenso, para luego buscar oro removiendo ese material.

Este tipo de actividad, según la Secretaría de Gobierno del Valle, ha generado unos 100 socavones en un tramo de 17 kilómetros, en jurisdicción de Bendiciones y los corregimientos de Altos de Zaragoza y Triana.

Hace dos años, la alerta de lo que estaba pasando fue lanzada por la Procuraduría delegada para Asuntos Ambientales y Agrarios del Valle, y la Contraloría. El mismo Invías indicó que hay alrededor de 30 asentamientos de mineros ilegales en la zona, que han creado inestabilidad del terreno al pretender pasar por debajo de la vía para buscar oro, bombeando agua desde la cuenca del río Dagua.

Desde el 2007, la vía se ha venido construyendo por pedazos. Ya supera el billón de pesos de inversión y sus cuatro tramos no pudieron ser entregados entre el 2012 y el 2013, como estaba previsto.

Los primeros retrasos fueron por desacuerdos con las comunidades de la zona rural de Buenaventura. Y en los últimos dos años, por minería como la que ejerce Pérez. Los operativos de las autoridades contra esto no han cambiado la situación.

Hace un mes, una de las retroexcavadoras de la obra no pudo avanzar y quedó atrapada en el fango porque el pavimento no resistió.

Según el secretario de Gobierno del Valle, Jorge Giraldo, en comparación con los años de apogeo, la actividad minera ilegal ha disminuido por los patrullajes del Ejército en esta zona de influencia de ‘los Urabeños’ y ‘los Rastrojos’ y ‘la Empresa’.

Pese a eso, hay miedo en la zona. Hace año y medio asesinaron a 13 personas, al parecer, por peleas entre bandas que se disputan el negocio de la minería ilegal, actividad que sigue afectando esta obra vital para las exportaciones por el Pacífico.

* Los mineros no revelaron sus identidades.

CAROLINA BOHÓRQUEZ
Redactora de EL TIEMPO
CALI