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La famosa pelea que convirtió en leyenda a Mohammad Alí

Hace 50 años el boxeador destronó a Sonny Liston, pero pocos saben que este le 'perdonó la vida'.

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23 de febrero 2014 , 11:47 p.m.

¿Habría alcanzado Mohammad Alí la dimensión del mejor deportista de todos los tiempos si no vence a Sonny Liston hace 50 años? ¿Habría tenido una segunda oportunidad en aquellos tiempos en que pelear por un campeonato mundial era una odisea? ¿Habría adquirido la grandeza fuera del cuadrilátero hasta ser en un ícono mundial?

Seguramente no. Alí habría tenido que esperar para combatir nuevamente por el título, porque en esa época el campeón mundial de la máxima categoría exponía –si acaso– el cinturón dos veces al año y en la lista de espera se contaban nueve retadores de prestigio.

La histórica pelea de Sonny Liston contra Alí, entonces llamado Cassius Marcellus Clay (se cambió el nombre al convertirse al islam), se efectuó el martes 25 de febrero de 1964, en Miami Beach (Estados Unidos), y cumple mañana medio siglo. Lo que menos se conoce de ella es que el veterano campeón ‘le perdonó la vida’ al joven retador en el quinto asalto, antes de perder en el séptimo y permitir el ascenso en firme de la hoy máxima leyenda del boxeo mundial.

La antesala

Cuando Alí debutó como profesional, con tan solo 18 años, en su natal Louisville, el 29 de octubre de 1960, con el antecedente reciente de coronarse campeón semipesado de los Juegos Olímpicos de Roma, Sonny Liston era un veterano de 28 que reclamaba –a gritos–, una oportunidad mundialista, amparado por su carrera de 31 triunfos (21 de ellos por nocauts) y apenas una derrota. Entre sus víctimas se contaban Cleveland Williams (dos veces), Niño Valdés y Zora Folley.

El campeón era Floyd Patterson (con 21 triunfos, el más joven de la historia, hasta que irrumpió Mike Tyson), quien dejó de serlo por casi un año, tras perder con el sueco Ingemar Johansson. Como reconquistó el título frente al europeo, y se convirtió en el primero en ganar dos veces el cinturón de la máxima categoría, el presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, lo invitó con todos los honores a la Casa Blanca. Allí comenzó el final del reinado de Patterson. A pedido de Kennedy, el campeón se comprometió a que, luego de un primer combate, su próxima defensa sería contra Liston.

A Liston, nacido en St. Francis County, en Arkansas y cuyo verdadero nombre era Charles (Sonny era apodo), todos lo eludían. El poder de sus puños era devastador. Su mirada, terrorífica; y su pasado, oscuro: pasó varias veces por la cárcel por robo armado y tuvo nexos, a lo largo de su carrera, con la mafia, incluyendo a su apoderado y reconocido gángster Frankie Carbo.

Liston noqueó en un asalto a Patterson, en Chicago, en 1962. Patterson reclamó revancha. Y se la dieron un año después en Las Vegas, el 25 de septiembre de 1963. Fue la primera defensa de Liston. El resultado fue igual: nocaut en el primer asalto. En ese momento surgió Alí.

Los días previos a la revancha, Alí, elegantemente vestido, estuvo detrás de Liston para burlarse de él. Permanecía acompañado de un séquito de damas negras muy bien vestidas. Dicen que una vez Liston lo hizo correr de un casino al sacar un revólver, y dispararle, que resultó de juguete.

En el libro 'En la cima del mundo', el escritor y periodista estadounidense Norman Mailer relata la provocación del joven Alí (tenía 21 años), una de esas noches en un casino de Las Vegas, previo a la revancha Liston-Patterson:

–Eres tan feo –se burló tras la mesa de juego que se interponía entre los dos. Eres tan feo que no sé cómo podrías llegar a ser aún más feo.

–¿Por qué no te sientas en mis rodillas para que te dé el biberón? –contestó atropelladamente Liston.

–No me insultes o lo lamentarás. No eres más que un oso, un oso feo y lento.

Meses más tarde, cuando por fin se acordó la pelea, Alí viajó a la ciudad de Denver, nuevo hogar de Liston. Lo hizo en un bus que compró, y en el que sostenía, a través de letreros, que era el boxeador más bonito del mundo y que noquearía en el octavo a Liston.

Una noche tocó la puerta de la casa del campeón. Liston abrió y se encontró en medio de una invasión de cámaras de televisión, reporteros gráficos y periodistas citados por Alí. La televisión a blanco y negro mostró a Alí gritando desde el jardín y con una trampa para osos. “¡Eres un oso feo! ¡El campeón mundial de los pesos pesados debe ser apuesto como yo!”, vociferaba.

La pelea

El Centro de Convenciones de Miami Beach se eligió como escenario de la pelea entre Alí y Liston. Inaugurado en 1957, tenía capacidad para 15 mil aficionados. A pocas cuadras de allí, desde dos años antes, en el Gimnasio de la Calle 5, en la Avenida Collins, Alí tenía su centro de entrenamiento bajo la dirección de Angelo Dundee. El retador peleaba en su casa adoptiva, aunque las apuestas estaban en su contra 7-1.

Pero Alí no se inmutaba. La presión sicológica sobre Liston aumentaba: se burlaba con poemas, anticipaba que saldría a bailar y hasta declaró que “si Liston me toca, le tiraré los dientes al cuadrilátero… Alguien en la primera fila morirá de la impresión”.

Liston, ya con 31 años, fue presentado con marca de 35 triunfos y una derrota, con 25 nocauts, y peso de 218 libras. Alí, con 22, tenía 19 victorias, 15 por nocauts y ninguna derrota. Su peso: 210 libras y media. A la orden de ‘¡box!’ del árbitro Barney Felix, luego del campanazo, Alí bailó.

A excepción del segundo, los cuatro asaltos iniciales fueron dominados por Alí, que, con guardia abajo, rápido en desplazamientos, y en sacar las manos, dejaba en el vacío los golpes de Liston. El retador estremeció en el tercero al campeón. Lo rompió cerca de ambos ojos y por la nariz. Pero al llegar a la esquina, finalizado el cuarto asalto, Alí, cerrando los ojos, se quejó ante Dundee. Su rostro fue limpiado con agua, pero no dejó de espabilar.

Al sonar la campana para el quinto, Alí retrocedió como asustado y anteponiendo el guante izquierdo. Pero Liston, que avanzaba, solo pudo conectar un poderoso gancho de izquierda. Aunque ganó el asalto, ‘perdonó la vida’ a un indefenso retador. Mailer, en su libro, se refiere a ese pasaje:

“… Clay (Alí), que había saltado a la lona con ácido cáustico en los ojos, prácticamente a ciegas, empezó a agitar sus guantes frente a Liston, con el pánico más elemental reflejado en su cara, como diciendo: ‘tu hermano menor se ha convertido en un mendigo ciego, no lo golpees’. Y lo hizo con particular autoridad, pues Clay parecía un fantasma con sus ojos cerrados, las lágrimas cayendo en su rostro, los puños agitándose de un lado a otro como las súplicas de una viuda. Liston se apartó dubitativo, perplejo, posiblemente preocupado por su nueva gran reputación de ex matón. Reaccionó como un caballero y Clay pudo regresar a su esquina indemne”.

Hace algún tiempo, en Miami, el entrenador Dundee le aseguró a este periodista de EL TIEMPO que “la habilidad fue de su pupilo en no dejarse alcanzar por Liston”. Y el cubano-americano Ferdie Pacheco, médico de la estrella del boxeo, allí mismo en Miami, nos diría después que “aquello fue muestra de los recursos mentales que empleaba para cualquier situación”.

Para el sexto, sin problema de visión, Alí lanzó de manera permanente el ‘jab’ ante un desconcertado Liston, que, al sonar la campana para el séptimo, se quedó sentado en el banquillo, renunciando a seguir el combate y permitiendo así la titulación del nuevo campeón.

Sobre el cuadrilátero, Alí les dijo a Steve Ellis y al excampeón mundial pesado Joe Louis, encargados de la transmisión de televisión, que “hubo ungüento sobre la cabeza (de Liston). Sus entrenadores son sucios… Me ardían los ojos. Aún me arden”. Y, en medio del ruidoso festejo, se autoproclamó como se lo conoce hoy –50 años después– a esta leyenda: ‘El más grande’.

Subastaron los guantes

Los guantes rojos, marca Frager, empleados por Mohammad Alí en aquella pelea de hace 50 años ante Liston, fueron subastados el sábado en Nueva York. Se los llevó un comprador anónimo por 385.848 dólares (unos 772 millones de pesos colombianos, un récord para un objeto de boxeo.

ESTEWIL QUESADA FERNÁNDEZ
Redactor de EL TIEMPO
Barranquilla