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Maduro y Capriles se encuentran en medio de crisis en Venezuela

Consejo de Gobierno y conferencia por la paz, escenarios para diálogo entre oficialismo y oposición.

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23 de febrero 2014 , 11:32 p.m.

Este lunes se verán las caras el presidente venezolano, Nicolás Maduro, y el líder de la oposición, Henrique Capriles. El motivo del encuentro es una nueva reunión del Consejo de Gobierno, donde confluyen representantes de los poderes nacional, estatal y municipal.

“Ahí te espero, Capriles, ahí te espero, Henry Falcón (gobernador del estado Lara), ahí te espero, Liborio Guarulla (gobernador del estado Amazonas), no sigan rehuyendo su trabajo, ahí los espero para hablar de paz”, declaró Maduro el miércoles pasado, luego de asegurar que los tres líderes opositores “están enculillaos y no quieren venir a hablar conmigo”. (Lea también: Las salidas no son claras y puede empeorar la violencia en Venezuela).

Capriles confirmó el sábado su asistencia a la cita, pero puso una condición: “El lunes, Nicolás, espero que me pongan el micrófono para hablar en cadena de radio y TV; si no, me voy de Miraflores”, advirtió.

“No está clara la naturaleza de esta convocatoria”, opina Néstor Luis Luengo, profesor de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).

El analista resalta que, en principio, el Consejo de Gobierno no es el foro apropiado para abordar la crisis, pues allí no participan todos los actores enfrentados. “La situación exige llamar a los gobernadores, pero también a otros sectores, como el movimiento estudiantil”, dice.

Al desconocerse la agenda del cónclave, Luengo se pregunta si Maduro lo utilizará para tomarse la foto de rigor y relanzar su imagen internacional, dañada por la represión contra las protestas. “Si el Gobierno no cambia su patrón de sectarismo, será solo para oxigenarse”, sostiene el académico.

El analista político Fausto Masó estima que el Presidente “quiere que esta reunión funcione para darle un alivio al Gobierno, que ahora sufre presiones internas y externas”. A su juicio, los sectores radicales del chavismo también ponen contra la pared al dignatario bolivariano, que apostaría por el diálogo con la oposición para reivindicarse ante sus simpatizantes.

“Pero Maduro quiere un diálogo con la oposición muda. Si él oye a la oposición, eso puede abrir un camino. Ahora, cabe preguntarse si la reunión será real o solo ritual. ¿Maduro está dispuesto a oír la crítica?”, cuestiona Masó.

El mandatario venezolano decretó el jueves 27 de febrero como “día no laborable”, por conmemorarse los 25 años del llamado ‘Caracazo’, nombre con el que se conoce a los disturbios violentos contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez. Inmediatamente después llegan los carnavales y el 5 de marzo se cumple el primer aniversario de la muerte de Hugo Chávez. “En el fondo, la estrategia de Maduro para calmar las aguas no es la reunión, sino dar todos esos días libres”, sentencia Masó.

¿Oposición cohesionada?

Sobre la tarima estaban todos juntos. El gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles, la diputada independiente María Corina Machado, el alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, y Lilian Tintori, la esposa de Leopoldo López, el fundador de Voluntad Popular, preso en la cárcel militar de Ramo Verde por su presunta responsabilidad en los hechos violentos del 12 de febrero.

Sin embargo, las discrepancias existen. El primero en reconocerlas fue el propio Capriles. “Podemos tener diferencias”, admitió el líder opositor ante los miles de personas que se congregaron el sábado en el este de Caracas para exigir el cese de la represión por parte del gobierno del presidente Nicolás Maduro contra las protestas estudiantiles que sacuden a Venezuela desde hace dos semanas.

“Pero hay algo más grande que nos une (...) y se llama Venezuela, ¡carajo!”, exclamó el mandatario regional, para desatar la algarabía de los presentes.

“La oposición es plural, tiene diferentes opiniones respecto a la manera de enfrentar al Gobierno y también desde el punto de vista ideológico, pero todos se siguen sentando a la misma mesa”, destaca el profesor Luengo.

Además, subraya que la concentración del sábado, convocada por Capriles y la Mesa de la Unidad Democrática, y la del 18 de febrero, que concluyó con la entrega de López a las autoridades, demuestran que “la oposición venezolana es relativamente coherente, pese a las diferencias de forma y fondo entre sus dirigentes”.

El analista Masó señala que la alianza opositora se debate entre dos líneas: por un lado están López y Machado, llamando a “calentar la calle” para sacar a Maduro de Miraflores, mientras que en la otra esquina aparece Capriles, quien rechaza la política de “confrontación” por considerar que favorece a Maduro, cohesiona la base social chavista y desvía la atención de la crisis económica.

“Capriles entiende que Venezuela es un país dividido, donde el chavismo tiene base social y apoyo del Ejército, razón por la cual promueve un mensaje para todos que denuncia los problemas económicos. Al sector radical de la oposición le encanta la idea de sacar ya a Maduro, pero no todo el país está dispuesto a entrar en un proceso violento”, concluye Masó.

Gobierno alista diálogo nacional

(AFP). El presidente, Nicolás Maduro, prepara un diálogo nacional para responder a la ola de protestas que deja ya 11 muertos en Venezuela. “Es una conferencia nacional de paz la que voy a instalar el próximo miércoles con todos los sectores sociales, políticos, gremiales, religiosos”, dijo Maduro este domingo ante simpatizantes en las afueras del palacio presidencial. Sin embargo, las marchas continúan. El domingo centenares de chavistas, en su mayoría de la tercera edad, se manifestaron en el centro de Caracas y fueron recibidos por Maduro. El resto de la capital seguía su ritmo habitual luego de que la noche del sábado, en el municipio de Chacao, se desataron disturbios entre manifestantes radicales y fuerzas del orden que dejaron 25 lesionados.

PEDRO PABLO PEÑALOZA
Para EL TIEMPO
Caracas.