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Estrategias de seguridad para los taxis no convencen

Conductores dudan de operatividad del grupo especial creado para protegerlos.

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23 de febrero 2014 , 10:30 p.m.

La muerte de Juan Carlos Valbuena, el conductor de taxi asesinado en la noche del sábado, en el suroccidente de Bogotá, nuevamente puso en el radar la inseguridad de la que el gremio es víctima y el inconformismo que sienten algunos por la supuesta falta de efectividad de las estrategias de protección que Distrito y Policía implementan.

Aunque entre el segundo semestre del año pasado y lo corrido del 2014 se han puesto en marcha dos planes (zonas amarillas y grupo operativo especial para proteger a los conductores), varios taxistas están convencidos de que no son suficientes para frenar las agresiones.

“Eso no ha servido de nada; nosotros nos sentimos solos y expuestos a los delincuentes. Siguen y siguen matando compañeros”, aseguró un taxista, tras enterarse de la muerte de Valbuena.

Pero la Policía tiene otra percepción. Para el coronel Juan Carlos Vargas, comandante operativo de la Metropolitana, el grupo especial, con la entrada en operación de 48 puestos de control, es útil para impedir delitos contra taxistas y usuarios.

Según Vargas, en menos de tres meses han capturado, entre otros, a 59 usuarios que habían agredido a conductores o que se disponían a robarlos, y han incautado 3.583 armas blancas y 16 de fuego.

No obstante, en menos de tres meses han asesinado a tres taxistas y 29 más han sido víctimas de hurto, según las mismas cifras de la Policía.

¿Y las zonas amarillas?

Las 45 zonas amarillas en las que se podría tomar taxi seguro –la estrategia comenzó el año pasado– siguen sin convencer a usuarios y conductores.

Además del desconocimiento de muchos, no hay controles serios frente al tema ni tampoco acompañamiento de las autoridades. En las zonas amarillas que aún perduran, personas en nombre de la Secretaría de Movilidad toman los datos de cada uno de los que está dentro del vehículo, sin probar su veracidad. Entrega un papel con los supuestos nombres y permite la salida, sin pedir siquiera los documentos de identificación.

Valbuena, la última víctima mortal

Juan Carlos Valbuena, de 47 años, falleció tras recibir un disparo en la cabeza, a las 10:30 p. m., en el barrio Britalia, de Kennedy.

Su hijo, Cristian Valbuena, dijo que su papá no tenía alrededor de 150.000 pesos –como debía– cuando lo encontraron, por lo que atribuyó el hecho a un atraco, mientras que la Policía aseguró que en el lugar habían encontrado todas sus pertenencias y se descartaba un robo.

REDACCIÓN BOGOTÁ