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Condenan a hospitales por negligencia médica

Por la muerte de una mujer y su bebé, el Consejo de Estado ordenó el pago de $ 600 millones.

23 de febrero 2014 , 08:00 p.m.

El Consejo de Estado ordenó a tres hospitales indemnizar a la familia de María del Carmen Calle y su hija con cerca de 600 millones de pesos por no remitir a la paciente a un centro de mayor nivel, pese a tener constancia de la delicada situación de salud en la que se encontraba la embarazada.

En un fallo sin precedentes, y que tomó 10 años, el Consejo de Estado dictó una reparación directa alegando que “ante el estado de salud de la señora Calle, los antecedentes obstétricos en su proceso de gestación y los riesgos que ella implicaba, conocidos por el personal que la atendió desde el mes de agosto de 2004, debió preverse que el proceso de cesárea podía tener complicaciones”.

Como cualquier mujer en estado gestante, María del Carmen Calle, con más de 30 semanas de embarazo, consultó a especialistas para iniciar el proceso de controles prenatales. Vinculada al régimen de salud del Sisbén y adscrita en La Virginia (Risaralda), fue atendida en el Hospital San Pedro y San Pablo de ese municipio. Tres meses después, acudió de nuevo a ese hospital. Esta vez presentaba un sangrado vaginal, por lo que la remitieron al Hospital Universitario San Jorge de Pereira, donde permaneció hospitalizada cinco días.

Embarazo complicado

En la historia clínica se señalaba que María del Carmen presentaba “placenta previa total, gestación de 32 semanas, feto único vivo”. Con esto se advertía una complicación en el embarazo por riesgo de sangrado y muerte maternofetal.

La instrucción médica fue regresar al Hospital San Pedro y San Pablo si se presentaba nuevamente un sangrado y de no ocurrir esto, su regreso al hospital solo sería en la fecha en que estaba programada la cesárea. El día en que esta intervención se dio, la paciente presentó un shock hipovolémico (falta de oxígeno en los tejidos, asociado a la pérdida de sangre o hemorragias).

Ante la persistencia de la hemorragia, la mujer fue sometida a una nueva intervención quirúrgica para extraerle el útero e impedir que siguiera sangrando. Sin embargo, la falta de disponibilidad de sangre en ese centro médico obligó a que fuera remitida nuevamente al hospital en el que ya había estado en Pereira.

Pero durante su traslado sufrió un paro cardiorrespiratorio y tuvo que ser intervenida nuevamente. Los médicos que la trataron encontraron 3.200 centímetros cúbicos de sangre dentro de su abdomen. María del Carmen falleció minutos después de esa tercera cirugía.

Su hija, recién nacida, que se encontraba en malas condiciones de salud, también tuvo que ser remitida al hospital de la capital de Risaralda el día de su nacimiento. Allí falleció siete días después por complicaciones derivadas del parto.

Según el fallo, “ante los riesgos que implicaba, debió preverse que el proceso de cesárea podía tener complicaciones”.

El Hospital debió practicar la cesárea

Al tener claro el diagnóstico, y tras el análisis de todas las circunstancias, el Consejo de Estado señala que el Hospital Universitario San Jorge de Pereira debió practicar la cesárea, “no solo porque cuenta con los elementos humanos y tecnológicos de mayor complejidad que un centro de segundo nivel, sino además por el riesgo que había quedado registrado en la historia clínica”.

REDACCIÓN JUSTICIA