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Chavismo y oposición piden fin de la violencia

Las protestas en contra del gobierno de Maduro ya suman diez muertos. Siguen las marchas.

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22 de febrero 2014 , 11:40 p.m.

Sigue aumentando el número de muertes por las protestas que comenzaron el pasado 12 de febrero contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Geraldine Moreno Orozco, deportista y estudiante de 23 años, se convirtió este sábado en la décima víctima de los disturbios que sacuden Venezuela, tras recibir el miércoles un disparo de perdigón en el rostro por parte de efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).

Moreno Orozco cayó herida mientras participaba en una manifestación en el sector Tazajal del municipio Naguanagua del estado Carabobo. “Ella fue cobardemente arremetida con un arma que dispara perdigones, que no eran de plástico sino de hierro”, relató su prima, Liseth Madía, a la prensa local.

Mientras esta noticia recorría las redes sociales, el chavismo y la oposición se tomaban nuevamente las calles de Caracas. Las dos movilizaciones decían compartir un mismo fin: exigir la paz y el fin de la violencia en Venezuela.

Acompañado por la esposa del líder opositor Leopoldo López –preso en la cárcel militar de Ramo Verde por su supuesta responsabilidad en los hechos violentos del 12 de febrero–, el gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles, se comprometió a luchar por su liberación y exigió a Maduro que respete a la disidencia.

Frente a miles de seguidores, Capriles denunció que los cuerpos de seguridad del Estado sí han torturado a los detenidos en las protestas, cosa que ha negado el Gobierno. “¡No se dejen joder por Nicolás!”, dijo el excandidato presidencial, que insistió en la necesidad de realizar una protesta pacífica.

Mañana se reunirá en Miraflores el Consejo Federal de Gobierno, que incluye al Presidente y los mandatarios regionales. Allí se verán las caras Maduro y Capriles. “Nicolás, espero que me pongas el micrófono para hablar en cadena porque si no, me voy de Miraflores. Nicolás es un error en la historia”, fustigó.

Maduro apareció en pantalla desde Miraflores y ante una concentración más modesta que la organizada por la oposición, repitió que está enfrentando y “derrotando” un golpe de Estado.

El Presidente anunció que ya está controlando la situación en el fronterizo estado Táchira, prácticamente militarizado esta semana para vencer la resistencia opositora. “Cueste lo que cueste defenderemos al Táchira”, dijo.

Además, el mandatario convocó a instalar el próximo miércoles una “conferencia nacional de paz” con los sectores políticos y sociales del país, para “entre los venezolanos buscar neutralizar a esos grupos violentos”.

PEDRO PABLO PEÑALOZA
Para EL TIEMPO
Caracas.