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Cinco claves del clásico que favoreció a Millonarios

El equipo azul fue más efectivo, creó mejores opciones contra un Santa Fe confundido y errático.

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22 de febrero 2014 , 10:00 p.m.

Un solitario gol de Andrés Cadavid, marcó la diferencia del clásico entre Santa Fe y Millonarios. Sin embargo, los embajadores fueron más ordenados e incluso pudieron ampliar el marcador. Estas son cinco claves para entender por qué el clásico finalizó así.

Eficacia. El equipo embajador, que creo varias opciones de gol e hizo figura al arquero Camilo Vargas en varias, aprovechó una, la del defensor Andrés Cadavid, para anotar el único tanto del partido. En esa acción, que nació en un tiro de esquina, Santa Fe falló en la marca, en el rebote, y se quedó pasmado viendo como Millos lo sorprendía. Esa jugada marcó la diferencia del partido y desnudó los errores defensivos cardenales.

Solidez. Millonarios jugó un partido ordenado, con mucha fortaleza en el medio campo, en un gran desempeño de Rafael Robayo y Fabián Vargas. Además, la línea de tres en defensa se comportó de buena manera, fue sólida. El portero Luis Delgado, respondió cuando fue exigido. Pero también Millos tuvo presencia ofensiva, incluso cuando ya iba ganando, con buen juego por los costados, con la salida de Lewis Ochoa y Álex Díaz, y sus volantes ofensivos, Candelo y Vásquez, que estuvieron en buen nivel. Eso sin contar que Dayro Moreno jugó un partidazo y solo le faltó el gol.

Santa Fe, errático. El equipo cardenal, que jugó con su nómina principal, presentó muchas fallas, pero quizá la más perjudicial es que no fue efectivo en el momento de abrir la cancha. Insistió jugando por el centro del campo, donde se encontró con la sólida figura defensiva de Millonarios. Las pocas veces que intentó salir por los costados, se encontró con que sus jugadores no estaban claros y los rivales les ganaban los duelos. Además, Santa Fe también estuvo mal en definición, su delantero Wílder Medina, sigue en un nivel muy bajo. Adicionalmente, los cambios del DT Gutiérrez no resultaron. Entraron Cuero, Ferreira y Herrera, quienes no fueron solución.

Bajo nivel. En santa Fe hay jugadores que bajaron considerablemente su desempeño, en comparación con anteriores partidos. Jonathan Copete, por ejemplo, no fue ni la sombra de actuaciones recientes. Pasó desapercibido. Luis Seijas se le vio confundido. Los laterales Luis Arias y Yuliían Anchico fallaron mucho en ataque y en defensa. El ecuatoriano Édison Méndez tuvo un partido para el olvido, no aportó ni en defensa ni en ataque. Omar Pérez, quien intentó generar juego, se vio muy solo y poco preciso. Los zagueros, que comenzaron seguros, terminaron regalando cada pelota. Se salvan jugadores como Daniel Torres y el arquero Camilo Vargas, que atajó de todo.

Cancha difícil. El aguacero que cayó en el sector de El Campín, inundó la gramilla y aplazó el inicio del juego por 40 minutos. Aunque el drenaje del estadio respondió, la cancha tuvo algunas zonas, principalmente sobre oriental, donde la pelota no transitaba con facilidad. Esto dificultó que los equipos pudieran jugar el balón por el piso y hubo mucho pelotazo. Se adaptó mejor a estas circunstancias Millonarios.

PABLO ROMERO
Redactor de EL TIEMPO