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Foro del lector

22 de febrero 2014 , 07:56 p.m.

Reglamentar el uso de la moto

Señor Director:

Me refiero a su editorial ‘Control a las motocicletas’ (21-2-2014). Cuando no hay transporte digno y la gente encuentra facilidades para adquirir una moto, es natural que su uso se propague. Miles y miles, muchas veces manejadas sin prudencia ni respeto por las normas de tránsito, con unas calles congestionadas, serán un problema. Por eso es urgente reglamentarlas, exigir cursos de conducción, prohibirles transitar por los andenes, por las vías peatonales, etc. E incrementar los retenes, para evitar que las manejen conductores ebrios, pues están de por medio su vida y la de los demás conductores y peatones. Es cuestión de educación, de conciencia, de normas claras y de cultura ciudadana. Todos debemos colaborar, porque las motos son una realidad.

Luis Alberto Velandia

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Señor Director:

Las motos son un vehículo popular que la mayoría de las personas que las tienen las usan para trabajar; además, son sustento para muchas familias colombianas. Por eso, ante su proliferación, no se puede caer en medidas draconianas, sino que debe haber consenso entre el Gobierno y los usuarios. También, en varias poblaciones, por falta de vías adecuadas, este medio de transporte se toma como un grave problema, pero son las autoridades locales las que deben planificar el uso de las vías, sin culpar la utilización de las motos que, repito, son una fuente de empleo especialmente informal. De ahí que se tiene que regular el uso de este vehículo, sin perjudicar esa fuente de ingresos para innumerables personas.

Ariel Peña

Candidatos con comparendo

Señor Director:

Uno de cada cinco candidatos, nada menos que al Senado, debe multas de tránsito: 165 tienen cuentas pendientes con el Sistema de Información sobre Multas y Sanciones por Infracciones de Tránsito (Simit) y 9 deben comparendos por conducir ebrios. Es el reflejo de la degradación institucional y social que vive nuestro país. Los candidatos al Congreso no solo deberían ser honestos y competentes, sino también destacados, intachables y ejemplares ciudadanos.

Luis Iván Perdomo Cerquera

Alto grado de corrupción

Señor Director:

No sorprende, pero sí preocupa el alto grado de corrupción que campea en muchas instancias de la Nación. Es tal la crisis ética que en algunas instituciones la corrupción llega a cifras escandalosas que alcanzan los miles de millones de pesos por contrataciones indebidas. Situaciones como estas nos avergüenzan e invitan a revisar los principios y valores morales que deben caracterizarnos como personas de bien, y reconquistar así la confianza en las instituciones del Estado, sin olvidar que a mayor corrupción mayor pobreza y limitación en la prestación de servicios como salud y educación.

Gerardo Dussán D.