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Mientras en Bogotá llueve, la Sabana se seca

La Sabana está influenciada por meteorología de la Orinoquia. Bogotá, por vientos de la Amazonia.

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20 de febrero 2014 , 08:43 p.m.

La temporada seca que se vive en la Sabana, al contrario de lo que pasa en Bogotá, puso en alerta a al menos 10 municipios de Cundinamarca que, según la Corporación Autónoma Regional (CAR), en menos de un mes podrían sufrir un racionamiento de agua.

Es paradójico que ayer jueves, mientras un fuerte aguacero se concentraba en el centro de la capital, en solo algunos municipios de la Sabana se presentaron lluvias que, según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), fueron de carácter ligero.

La razón de que el clima de Bogotá y de los municipios aledaños sea tan diferente está relacionada con aspectos ambientales y nacionales.

De acuerdo con el Ideam, mientras la Sabana y la región que resultaría afectada por el desabastecimiento de agua están influenciadas por las condiciones meteorológicas de la Orinoquia, donde está predominando el tiempo seco, Bogotá se ve impactada por los vientos que llegan desde la Amazonia y que terminan por ocasionar fuertes, rápidas y localizadas lluvias por la tarde.

Esas precipitaciones, explicó María Teresa Martínez, subdirectora de meteorología del instituto, terminarán prolongándose hasta finales de marzo.

Y son precisamente esas lluvias las que necesita el departamento de Cundinamarca para evitar un racionamiento de tal magnitud, que no se vive desde hace 5 años.

Para Alfred Ballesteros, director de la CAR, es necesario que llueva en la Sabana, de manera que los embalses se recarguen. Actualmente, su nivel ha bajado a un 56 por ciento, en promedio.

La disminución del recurso hídrico evidencia el deterioro que, con el paso del tiempo, han ido sufriendo especialmente los embalses del Sisga (actualmente con el nivel del 48 por ciento); Tominé, Chuza y San Rafael (con el 56 por ciento, cada uno) y Hato (con el 59 por ciento).

En cambio, si el clima no mejora, la CAR y otras entidades ambientales decidirán si el suministro de agua disminuye en municipios como Villapinzón, Chocontá, Guatavita, Sesquilé, Suesca, Tibirita y Machetá, y Chiquinquirá, en Boyacá. “Si no se recargan los embalses, las entidades deberán reunirse y evaluar si es necesario hacer un racionamiento (…). Algunos municipios tienen tanques con los que podrán responder con el recurso, mientras en otros no hay opciones de este tipo”, concluyó el director Ballesteros.

REDACCIÓN BOGOTÁ