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'Ley 1696 es drástica': dueños de restaurantes de Barranquilla

Fenalco está próxima a exponer situación ante el Gobierno Nacional.

20 de febrero 2014 , 07:36 p.m.

Como cada vez que en el almuerzo se toma dos vinos tintos que el médico le recetó tiene que conseguir quién le conduzca su vehículo y porque el consumo de cerveza en su restaurante disminuyó un 90 por ciento, a Gabriel Mercado no se le dificulta considerar de exagerada la Ley 1696 de 2013, que endureció las penas contra quienes conducen en estado de embriaguez.

El propietario, hace más de 30 años de ‘El fogón marino’, admite que aunque no está en contra de las medidas de la Nación para evitar muertes por accidentes automovilísticos, no puede aceptar que la ley que entró en vigencia en diciembre pasado, además de impedir que un sacerdote se tome un vino de consagrar, también afecte su patrimonio.

“En todo este tiempo nunca he visto una persona borracha en mi restaurante porque aquí no se toman más de dos cervezas durante la comida. La plazoleta de la calle, que en las tardes se llenaba de clientes en ese plan, ahora permanece vacía”, anotó.

Se trata de un panorama poco alentador desde final de 2013 para la mayoría de los 500 restaurantes existentes a lo largo y ancho de la capital del Atlántico, según cálculos de la Federación Nacional de Comerciantes.

Precisamente, Carlos Jiménez, director ejecutivo de Fenalco Atlántico, adelantó que esa federación está próxima a emitir a nivel nacional un comunicado en el que se presentará ante el Gobierno la crisis que acecha al comercio desde que la Ley es una realidad.

“Sufren las finanzas de los restaurantes en sus ventas porque dejaron de percibir por la venta de bebidas como cervezas o vinos, pues los comensales dejaron de pedirlas para acompañar sus comidas. El tema no es que se permita conducir borracho, ni mucho menos, pero si deben dejar de ser tan drásticas las sanciones de acuerdo a los grados de alcohol que aparecen en una prueba de alcoholemia”, explicó Jiménez.

Soluciones a la crisis

Una zona para el consumo de exclusivo de café está próxima a ser inaugurada en Fabio Restaurante, uno de los más emblemáticos del norte de la ciudad.  La idea de sus propietarios es atraer un nuevo nicho de clientes que les permita hacerle el quite al bajón de las ventas, como parte del daño colateral al comercio que causa la ley “y nadie se ha puesto a la tarea de analizarlo. Muchos negocios están esperando los carnavales para nivelarse y evaluar si vale la pena o no continuar en el mercado. Conozco casos de varios que han cerrado sus puertas ante la crisis”, anotó Fabio Tovar, propietario de Fabio Café Restaurante.

Y es que en sus registros, aseguran, no tenían un enero tan malo con el que terminó hace un par de semanas, situación que ameritó el recorte de al menos el 30 por ciento de su nómina y la decisión de dejar de abrir los domingos.

‘Muchos desaparecerán’

Mientras los establecimientos de rumba y los que se especializan en la venta de bebidas alcohólicas no se han mostrado tan afectados por la Ley 1696, algunos restaurantes sí registran por lo menos el 30 por ciento en la disminución de sus ingresos, lo que según Tovar, se traduce a lo que al final les queda de ganancia.

“Muchos lugares tendrán que comenzar a tomar medidas drásticas para subsistir. La medida acaba con el impulso casual de comer y pasar una carne con un vino o una cerveza, por ejemplo. Además, lidiamos con el malestar de proveedores”, dijo.

Orlando Jiménez, presidente de la Unión Nacional de Comerciantes (Undeco), con más de 7 mil afiliados en el Atlántico, sostuvo que cada vez son más las quejan de los propietarios de establecimientos en torno a las bajas en sus ventas, sobre todo de las que derivan del comercio del licor. Según la Secretaría Distrital de Movilidad, en enero de 2014, la accidentalidad en Barranquilla logró disminuirse en un 21 por ciento si se compara con el mismo mes del año pasado.

La Policía de Tránsito ha puesto 197 comparendos desde diciembre pasado, cuando entro en vigencia  la Ley 1696.

Andrés Artuz Fernández
Redactor de EL TIEMPO
Barranquilla