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'A la sombra del sol' / Sin telones

20 de febrero 2014 , 04:04 p.m.

Hace nueve años, unos estudiantes de la Academia Superior de Artes de Bogotá crearon la compañía de teatro físico Omutismo. Entre ellos se encontraban Jimmy Rangel, Nathalia Franco y Fernando Bocanegra, tres actores que luego continuaron sus estudios en la Escuela Internacional de Mimo Corporal en Londres.

Nathalia y Fernando luego se unieron a la Compañía Exilia2 y participaron en Apesta, la obra de Víctor Quesada que el año pasado tuvo buena acogida entre el público, especialmente el juvenil. Rangel, por su parte, continuó sus estudios y exploración por los lados de la danza.

Los tres vuelven a encontrarse en A la sombra del sol, obra de Jimmy Rangel, creada en el 2008, en la que se mezclan la danza, el teatro, la música y la composición plástica. Los acompañan la bailarina Catalina Mosquera y las actrices chilenas Camila y Javiera Valenzuela.

La obra es una mezcla de impresiones que el autor quiere transmitir sobre la guerra y su crueldad. Para ello evoca momentos como la I Guerra Mundial, el holocausto de los judíos y la violencia en los países latinoamericanos.

Es una pieza predominantemente coreográfica, en la que se notan muchas horas de trabajo, con un diseño de escenografía y luces que impacta en el primer momento, y una música contundente, que enriquece la experiencia.

A tantas virtudes se suma una debilidad. La dramaturgia, que difícilmente alcanza un punto de conmoción por tres razones: el tono exaltado mantenido durante toda la obra, algunas verdades inútiles, como diría Kundera, que aparecen en el texto, y el uso de elementos trillados en el teatro, como las maletas viejas de cuero que se han convertido en lugar común y poco significantes. No obstante, es un trabajo que vale la pena apreciar.

ALBERTO SANABRIA
CRÍTICO DE TEATRO
sintelones@hotmail.com