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O'Higgins venció a Deportivo Cali y le quitó el liderato del grupo 3

En partido jugado en Chile, el cuadro local superó 1-0 a los colombianos en la Copa Libertadores.

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19 de febrero 2014 , 09:53 p.m.

O'Higgins (Chi.) derrotó 1-0 a Deportivo Cali en un duro partido jugado este miércoles en Santiago (Chile), con lo que mantuvo el invicto y le quitó a la visita el liderato del grupo 3 de la Copa Libertadores-2014. (Vea aquí las imágenes del partido)

Un Deportivo Cali que sigue sin fútbol y que, además, en los dos últimos partidos perdió la ambición terminó con una derrota merecida contra O’Higgins, en su segunda presentación en el torneo.

El marcador, apenas de 1-0, fue, en buena parte, por la actuación de Faryd Mondragón, pero el portero también tuvo mucho que ver en la jugada que definió el partido a favor de los locales: un tiro libre de costado de Yerson Opazo, al que solo le puso un hombre en la barrera y terminó metiéndose por el palo que él cuidaba.

Más allá del error puntual que le costó la derrota, Deportivo Cali sigue sin parecerse en nada al equipo que llegó a la final el año pasado contra Nacional: demasiado precavido a la hora de defenderse, a tal punto que su actuación rayó en la cobardía, sin crear prácticamente una sola opción de gol en todo el partido.

Leonel Álvarez planteó un partido parecido al del pasado sábado en Bogotá contra Santa Fe, tratando de llenar su mitad de cancha de gente para incomodar al rival, pero olvidando del todo que al frente había otro arco. A los chilenos les sobró voluntad, pero les faltó contundencia.

En la segunda etapa, O’Higgins se envalentonó. De entrada, tuvo la ventaja a los dos minutos, con un tremendo cabezazo de Pablo Calandria, que Mondragón atajó de manera increíble y en la que, sin duda, podría ser hasta ahora la mejor atajada de la Copa Libertadores este año. Y a los 10, el mismo Calandria sacó un remate de zurda que se estrelló en el palo.

A los chilenos se les acabó la efervescencia después de eso y Cali, en vez de buscar algo más, se conformó con el 0-0, comenzando por el banco de suplentes, donde Leonel Álvarez se resignó.

Hasta que llegó el remate de Opazo, el gol que puso a celebrar a los locales, que jugaban en cancha prestada (el estadio de Rancagua está en reparaciones y O’Higgins tuvo que jugar en el de Colo Colo), y la indolencia del Deportivo Cali, que no tuvo alma para buscar el empate y que terminó el partido jugando con la pelota en su propio campo. Pagó muy cara su falta de ambición.

REDACCIÓN DEPORTES