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Patrullero asesinado en Bosa no alcanzó a sacar el arma

Édison Ariel Acosta recibió dos disparos en un atraco del que fue víctima.

19 de febrero 2014 , 09:04 p.m.

Temiendo por la inseguridad que se agudiza en las noches en ciertos sectores del barrio La Paz de Bosa, el patrullero Édison Ariel Acosta Cifuentes decidió el pasado martes acompañar a su esposa a que sacara unas fotocopias en una papelería ubicada a tan solo media cuadra de su vivienda. Así lo expresaron algunos de sus allegados.

Eran las 8:45 de la noche. Minutos después, mientras esperaba a la mujer, el suboficial sacó un videojuego portátil de su bolsillo y empezó a jugar. Aunque en ese instante ya no portaba su uniforme, bajo la chaqueta guardaba su arma de dotación.

En ese momento, cerca de las 9 de la noche, un hombre que simulaba hablar por celular ingresó al local y con pistola en mano intentó arrebatarle el aparato electrónico a Acosta.

Se especuló en un comienzo que el patrullero había tratado de evitar el asalto al local, pero la dueña del lugar aclaró luego la versión.

El suboficial alcanzó a forcejear con el delincuente, cuyos cómplices, armados, entraron para reducir a la víctima.

Acosta trató de sacar su arma pero recibió dos disparos: en la cabeza y en el abdomen. Los agresores escaparon y el policía fue llevado en una patrulla al Hospital de Kennedy, donde falleció.

Del uniformado ultimado se sabe que tenía 28 años de edad, nueve de ellos dedicados a la Policía, y que hacía parte de la Dirección de Protección. Le sobreviven su esposa y dos hijos. “Era un buen muchacho, no se metía con nadie”, dice una habitante de la cuadra que omite su nombre.

El organismo de seguridad informó que se ofrece una recompensa de hasta 20 millones de pesos por datos claves que conduzcan a las capturas de los responsables del crimen.

REDACCIÓN BOGOTÁ