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Otra vez, de pelota quieta, ganó Santa Fe: 1-2 sobre Alianza Petrolera

Comenzó perdiendo pero, con jugadas a balón parado llegaron dos goles de cabeza para el triunfo.

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19 de febrero 2014 , 08:52 p.m.

Una vez más Santa Fe apeló a su mejor fortaleza, a su arma más letal: la pelota quieta. Dos jugadas a balón parado le permitieron remontar un partido que perdía contra Alianza Petrolera 1-0, para ganarlo 1-2 este miércoles, en la fecha 6, con goles de cabeza de José Julián de la Cuesta y Yulián Anchico, y seguir de líder, invicto, y con marcha imponente. (Lea aquí: Guillermo 'Teacher' Berrio renunció como DT de Alianza Petrolera).

Sin embargo, el partido de este miércoles, que parecía cómodo porque Santa Fe llegó como líder y además puso a gran parte de sus mejores jugadores como Pérez, Seijas, Copete y Medina, entre otros, resultó más complicado de lo pensado, e incluso por poco les cuesta a los cardenales la primera derrota del torneo.

Santa Fe tuvo un arranque traumático, no se pudo acomodar en una cancha difícil, quizá por un terreno disparejo. Tampoco pudo ser superior a un rival modesto y que buscaba su primera victoria. En esa primera parte hubo muchos instantes de letargo, y pocos con opciones de gol. La más clara para Santa Fe fue en una buena jugada de Pérez, quien luchando la pelota llegó a la última línea y lanzó un pase atrás que definió mal Seijas. Iban solo 10 minutos.

Luego, mucho después, llegó la oportunidad más importante para Alianza, la única, la del gol. Fue su primera aproximación; hubo una falla en la zona de volantes de Santa Fe, y cerca del área apareció Rafael Carrascal con un fuerte remate que no pudo evitar Pérez en una barrida desesperada, y tampoco Róbinson Zapata, quien estaba afuera de su arco y vio cómo la pelota, haciéndole un efecto, lo superó. Fue el 1-0 en 40 minutos. Así se fueron al descanso.

Santa Fe movió el banco de inmediato. Buscando una reacción, ingresó a David Ferreira, su última incorporación y quien hizo su debut oficial con los cardenales. Salió Juan Roa, que ya tenía amarilla. Pero la reacción que se esperaba no llegó. Siguió siendo un equipo plano que no pudo poner la pelota al suelo. Ferreira se tiró a la zona derecha, pero no brilló y demostró que aún no está en su mejor condición. Hubo mejoría con los ingresos de Cuero y Herrera, pero no parecía probable el empate.

Los minutos se le iban yendo al equipo bogotano, la derrota comenzaba a presentirse, se amenazaba el invicto, pero más que eso, dejaba una presentación discreta que nada tenía que ver con el Santa Fe líder, el de la Copa Libertadores.

Hasta que llegó la reacción y de la manera que los cardenales mejor saben: en la pelota quieta. Iban 34 minutos de la segunda parte cuando se forzó un tiro de esquina. Pérez levantó la pelota que fue suave, precisa, al primer palo; allí, Anchico la peinó atrás, y De la Cuesta, como rememorando el gol que dio el paso a la fase de grupos de la Libertadores, contra Morelia, metió un cabezazo en el segundo palo y marcó el empate.

El cuadro bogotano se envalentonó. Se lanzó al ataque explotando la velocidad de Cuero. Nada estaba definido. Y cuando el tiempo estaba cumplido, hubo una falta al borde del área. La mejor oportunidad para cambiar la historia. Pérez, como siempre, se paró frente a la pelota. La barrera era nutrida. Cuero se la movió y el argentino acomodó el pelotazo al palo izquierdo del arquero Jerez, quien evitó el gol pero dio el rebote y ahí Anchico, de cabeza, marcó el segundo.

Con el 1-2, la celebración de Santa Fe fue eufórica, porque se rescataron tres puntos complicados, se mantuvo el invicto en la Liga, se defendió el liderato, ahora con 16 puntos, y además llegará motivado al clásico del próximo sábado contra Millonarios.

PABLO ROMERO
REDACTOR EL TIEMPO