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Con marcha, exigieron a los violentos salir de Buenaventura

Ciudadanos hicieron un llamado para ponerles fin a homicidios, al desplazamiento y a la extorsión.

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19 de febrero 2014 , 08:45 p.m.

Fueron más de 25.000 bonaverenses los que se volcaron el miércoles a la principal avenida de Buenaventura, en donde, con camisetas blancas y carteles, como símbolo de paz, les dijeron ‘no más’ a los violentos y les exigieron salir de la ciudad.

Entre arengas como ‘Solo el pueblo salva al pueblo’ y ‘Buenaventura, territorio de paz’, los ciudadanos hicieron un llamado para ponerles fin a los homicidios, al desplazamiento, a la extorsión y a las amenazas que los azotan desde hace años.

La concentración salió a las 10 de la mañana de la iglesia Divino Niño del barrio Santa Fe, recorrió la avenida Simón Bolívar y llegó hasta la plazoleta de la Alcaldía, en donde se realizó el acto principal.

Los manifestantes cargaron un ataúd como símbolo de querer “enterrar la violencia”. La marcha se dio horas después de que pistoleros balearan a una mujer en el barrio María Eugenia.

El líder de la movilización masiva fue el obispo de la Diócesis de Buenaventura, monseñor Héctor Epalza Quintero, quien ha denunciado en varias oportunidades la problemática que aqueja a esta población.

“La gente ha perdido el miedo y ha dejado la indiferencia para marchar y enterrar hoy la violencia para empezar a vivir con dignidad”, afirmó monseñor Epalza Quintero.

Bartolo Valencia, alcalde de Buenaventura, aseguró que esta es una manera de “decirles a los violentos que no compartimos su accionar, que estamos distantes del pensamiento de ellos y que Buenaventura necesita tranquilidad y paz”.

Carmen Valencia, residente del barrio La Inmaculada, considerado uno de los complicados en materia de seguridad, sostuvo que marchó porque quiere la paz.

“Estamos cansados de, todos los días, escuchar de muertos; de escuchar los disparos en nuestro barrio. Queremos vivir como antes, en paz, que todo el mundo podía andar tranquilo”, dijo.

Así mismo, Roberto Ledezma, otro manifestante, declaró que siente miedo de caminar por las calles de su barrio, el Camilo Torres, en la comuna 10 del puerto.

“No más hogares que se quedan sin sus madres” fue el llamado de las organizaciones que defienden los derechos de las mujeres.

Durante el acto central se leyó un manifiesto con un plan de contingencia para que Buenaventura recupere la paz.

La Personería recordó que en los últimos años el puerto ha recrudecido la violencia y agravado su situación social, por lo que es necesario un alto.

Desde hace más de año –y medio el enfrentamiento entre las llamadas bandas criminales de ‘los Urabeños’ y ‘la Empresa’– se recrudeció y, pese a los esfuerzos de las autoridades, homicidios, extorsiones y desplazamientos están a la orden del día.

REDACCIÓN BUENAVENTURA