Archivo

La muerte se llevó a Simón Díaz, el cantor de 'Caballo viejo'

El compositor que convirtió en arte los cantos de los llaneros, falleció en Caracas a los 85 años.

notitle
19 de febrero 2014 , 07:44 p.m.

“Cuando yo me vaya de esta vida, de este mundo, ellos van a seguir cantando mi música”, le dijo en el 2006 al diario venezolano El Nacional el legendario compositor Simón Díaz, que falleció ayer en Caracas a los 85 años.

Se refería a las versiones que hacen los jóvenes de sus obras, en particular de la célebre Caballo viejo. Esa declaración fue incluida en su última entrevista de gran aliento, concedida hace ocho años, antes de retirarse de la vida pública por la enfermedad de alzhéimer.

Bastaría con citar Caballo viejo para cuantificar el legado de Díaz: es la canción más popular del folclor venezolano en el mundo, ha sido traducida a doce idiomas y cuenta con unas 300 versiones, interpretadas por artistas de la talla de Celia Cruz, Roberto Torres, Julio Iglesias, Gilberto Santa Rosa, Rubén Blades, Armando Manzanero y Plácido Domingo, entre otros.

“No es una canción, es una obra, es algo mucho más interesante”, dijo sobre ella el catalán Joan Manuel Serrat, amigo personal de Díaz, quien era conocido en su tierra como Tío Simón, por un programa televisivo que hizo en los años 90, Contesta por Tío Simón, en el que durante 11 años enseñó los valores del folclor y la música de su tierra natal.

“Con lágrimas le anuncio al país que mi amado padre partió esta mañana, en paz”, escribió ayer en Twitter Bettsimar Díaz, la segunda de los tres hijos del músico venezolano al divulgar su fallecimiento.

Por su parte, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, expresó en la misma red social: “Se fue el Tío Simón, abrazado a su tonada de Amor y dejándonos recuerdos imborrables de su aporte a nuestra cultura”.

Mientras que el líder opositor y excandidato presidencial Henrique Capriles, que se fotografió jugando dominó con Díaz durante su campaña de octubre del 2012 contra el fallecido exmandatario Hugo Chávez, también lamentó la muerte del cantautor en 140 caracteres: “Te fuiste a cantar al cielo, Tío Simón, descansa en paz, qué honor haberte conocido personalmente”.

Patrimonio de Venezuela

Simón Narciso Díaz Márquez nació el 8 de agosto de 1928 en Barbacoas, poblado ganadero del estado Aragua, vecino a Caracas. Además de recibir un Grammy Latino por su trayectoria, obtuvo diversos reconocimientos, entre ellos la Orden del Libertador en su Orden de Gran Cordón, la más alta condecoración que otorga el Estado venezolano y de la cual Díaz ha sido el único artista nacional en recibirla.

Su obra es considerada un patrimonio de Venezuela, cuyos paisajes y tradiciones describió en cada una de sus canciones, interpretadas con arpa, cuatro y maracas. “Como compositor, llevó a la elaboración artística un género muy importante dentro de la expresión social de los Llanos –dijo Carlos Rojas, director del grupo Cimarrón–: son los cantos de trabajo, sobre todo, los cantos de ordeño.”

Esa expresión autóctona se llenó de gloria en el año 2006, cuando Díaz dio un concierto histórico en el Carnegie Hall de Nueva York. Allí, la emoción hizo correr lágrimas no solo en los rostros de venezolanos que viven en esa ciudad, sino también en los de centenares de estadounidenses que asistieron.

Tras agotar la boletería en el recinto mítico, le confesó a la periodista Marjorie Delgado, de El Nacional: “Para mí, haber cantado en el Carnegie Hall significó mucho, además de una gran emoción. Yo estaba encantado de estar ante ese público que cantaba y lloraba con mis canciones. Los primeros minutos me tradujeron, pero ya después solo fue la música, el público, la tremenda emoción y yo”.

Ataviado con su tradicional liqui-liqui blanco, como traje de gala, recorrió escenarios y recibió reconocimientos en todo el mundo. El director de cine Pedro Almodóvar incluyó su Tonada de luna llena, en versión de Caetano Veloso, en la banda sonora de La flor de mi secreto. Y la coreógrafa alemana Pina Bausch utilizó música del venezolano en su obra Nur Du.

“Era una persona sencilla, agradable de tratar, humilde –dijo Orlando el ‘Cholo’ Valderrama–. Una estrella sin dárselas de estrella. Además de ser, para mí, el mejor de todos los que estamos en esta lucha folclórica, el mejor compositor e intérprete de música llanera que haya conocido.”

‘Todo sobre mi padre’

En su historia musical se cuentan unas 70 producciones discográficas, y, además de Caballo viejo, entre sus canciones más conocidas figuran Mercedes, El becerrito, Mi querencia, Sabana, El alcaraván, Amor enguayabao, El loco Juan Carabina, Cristal y Qué vale más.

Muchas de ellas fueron objeto de versiones en ritmos diferentes. Su hija Bettsimar Díaz, quien también fue su representante, le comentó a El Nacional: “A mi papá siempre le ha encantado que la música pueda vestirse de todas las formas que las mismas generaciones van creando. Para él sigue manteniendo su esencia, porque ninguna forma ofende a la otra. La música, me ha dicho toda la vida, tiene que correr según como el hombre se vaya expresando”.

En el 2011, la propia Bettsimar presentó en el canal Globovisión una serie llamada Todo sobre mi padre, en la que contó las historias detrás de sus letras.

También relató la llegada de Simón Díaz a Caracas, en 1949, “buscando mejores formas de vida” para él y su familia, a la que trajo a la capital una vez se estabilizó mientras trabajaba en un banco. Desde pequeño tuvo que mantener a su familia, pues, ocho días antes de cumplir los 12 años, quedó huérfano de padre.

El pequeño Simón trabajó como cabestrero, vendedor de empanadas y repartidor de bodega y de periódicos. No en vano sus hermanos menores lo llaman “papá”.

La serie documental también evocó sus contribuciones a la carrera de su hermano, el famoso humorista Joselo, con quien disentía políticamente.

En palabras de la periodista Delgado, “su música no está desligada de esos episodios que le sirvieron para entrar en contacto directo con su tierra, su Barbacoas natal y posteriormente San Juan de los Morros, con su gente, con las jornadas del Llano, con esos colores del amanecer que ya mucho antes han dibujado las primeras horas de trabajo, con los atardeceres de descanso para contemplar con más detenimiento el paisaje”.

Por supuesto, uno de los temas centrales de los documentales fue la resonancia que tuvo Caballo viejo dentro y fuera de su país. Por ejemplo, el encuentro del cantautor venezolano en 1991 con el tenor español Plácido Domingo para interpretar la canción en Caracas, en el Teatro Teresa Carreño.

“Fue la primera canción llanera que se proyectó fuera de su ámbito. Hubo temas anteriores, algunas cosas se hicieron en el pasado que trascendieron el marco venezolano, pero eran joropos del tipo que se hace en Barquisimeto, en el estado de Lara. Caballo viejo es un pasaje llanero y fue el primero de este corte que se popularizó. Marcó un hito en estas músicas y partió un poco la historia del género”, recordó el director de Cimarrón.

A sus versos, la agrupación juvenil venezolana Hijos de la Calle les puso clave de rap y combinó la voz de Díaz con las de sus integrantes. Roberto Torres convirtió Caballo viejo en clásico de la música antillana, y Gilberto Santa Rosa lo llevó hasta las discotecas, para bailarlo al ritmo de la salsa sinfónica. Admiradores de Díaz, como Serrat, la hicieron una cita obligada en sus conciertos.

Por todo ello, la ciudad de Baruta (estado de Miranda), donde vivió Díaz por más de 30 años, decretó ayer tres días de duelo. “La pérdida física del Tío Simón ha dejado un gran vacío y un profundo dolor en su viuda, doña Betty; sus hijos, Bettsimar y Simón, sus nietos y demás familiares, así como en todos y cada uno de los venezolanos”, dijo ayer el alcalde de Baruta, Gerardo Blyde.

Díaz fue un embajador de la música de su país en todo el mundo y su pérdida fue lamentada en todos los ámbitos. En la citada entrevista con El Nacional, su mensaje fue clarividente: “Mientras pueda, espero seguir cantando. Aunque ya no compongo, porque la memoria no es como antes, espero estar a los 80 ‘fajao’ en la tarea de representar a mi país”.

Letra de ‘Caballo viejo’

Cuando el amor llega así de esta manera

uno no se da ni cuenta

el carutal reverdece,

el guamachito florece

y la soga se revienta.

Caballo le dan sabana porque está viejo y cansao

pero no se dan ni cuenta que un corazón amarrao

cuando le sueltan las riendas

es caballo desbocao.

Y si una potra alazana caballo viejo se encuentra

el pecho se le desgarra y no le hace caso a falseta

y no le obedece al freno ni lo paran falsas riendas.

Cuando el amor llega así de esta manera

uno no tiene la culpa

quererse no tiene horario

ni fecha en el calendario

cuando las ganas se juntan.

Caballo le dan sabana

y tiene el tiempo contao

y se va por la mañana con su pasito apurao

a verse con su potranca

que lo tiene embarbascao

El potro da tiempo al tiempo

porque le sobra la edad

caballo viejo no puede

perder la flor que le dan

porque después de esta vida

no hay otra oportunidad.

REDACCIÓN CULTURA Y ENTRETENIMIENTO
CON INFORMACIÓN DE AFP Y EFE