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Elefante tiene en vilo recursos millonarios de Cali

Entre 4.126 demandas sobresalen dos por las que un circo exige indemnización por muerte del animal.

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19 de febrero 2014 , 07:05 p.m.

Aún después de su muerte, ‘Kwinny’, aquel elefante hembra que en su juventud llegó a pesar cinco toneladas y que recibió aplausos de un público que se divertía sin advertir el dolor que esa gigante asiática pudiera sentir por una herida en su pata izquierda trasera y por la artritis que la aquejaba, no ha dejado de ser la protagonista de una lucha que pone en aprietos al municipio de Cali.

Es un litigio judicial que lleva 15 años entre quien era el dueño del animal, el Circo Mexicano de Fieras, y la Alcaldía, a la que una de sus cuentas, en el Banco Agrario, le figura el embargo por 1.167 millones de pesos. Además, el dueño de ‘Kwinny’ le reclama, actualmente, a la Alcaldía una indemnización por el costo del animal fallecido hace unos 10 años. En el 2011, ese valor se fijó en 563 millones.

Este es uno de los 5.286 procesos de más de una década contra la Administración, de los cuales, 4.126 son demandas con pretensiones económicas que suman un total de 945.755 millones de pesos.

La demanda por el elefante que mantiene en vilo al municipio es calificada por el director jurídico de la ciudad, el abogado Javier Pachón, entre los “casos curiosos”.

La historia

Desde que el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (Dagma) decomisó a ‘Kwinny’, el 10 de agosto de 1999, ante la insistencia de defensores de animales, como Paz Animal, para que la llevaran a un lugar donde se recuperara, el proceso jurídico ha tenido sus reversas, dejando al municipio en una encrucijada y sin poder mover recursos para obras públicas por causa del embargo ordenado durante el proceso que llegó hasta el Consejo de Estado hace nueve años en una de las dos demandas que van por este caso.

Todo empezó en junio de 1999 cuando Lyda Ramírez, quien era la presidenta de Paz Animal, reclamó por presuntos maltratos al elefante que además del daño en su pata, también mostraba bajo peso y señales de una ceguera en uno de sus ojos, al igual que una tigresa de bengala decomisada por la misma época.

El 20 de agosto de ese 1999, el Circo Mexicano de Fieras, que, según el proceso, fue propiedad de Francisco Fuentes Gasca, de los Hermanos Gasca, pidió al Dagma que había llevado a ‘Kwinny’ y a la tigresa al hogar ‘Villa Lorena’ para animales maltratados, que los devolviera. Ante la negativa, el circo interpuso una primera demanda a la Alcaldía ante el Juzgado Sexto Administrativo. En el expediente consta que el circo argumentó que “para su decomiso no se respetó el derecho de defensa, ya que no se expidió acto administrativo alguno, no se siguieron los procedimientos legales, ni se le dieron a conocer las normas legales o vulnerados”.

El circo explicó que llegó al país en 1999 y que ingresó por Nariño con el permiso de la Corporación Autónoma Regional de Nariño (Corponariño).

“Desde la llegada del espectáculo a Cali, el actor (el Circo) contrató los servicios de un médico veterinario especializado en el cuidado y tratamiento de la fauna silvestre, para que estuviera al cuidado de los animales, y tan pronto llegó tramitó ante el Dagma el permiso de funcionamiento”, dice el abogado de los demandantes. “El 16 de junio de 1999, el actor entregó al Dagma, la documentación respectiva, entidad que revisó los ejemplares en buenas condiciones de salud y de tenencia (condiciones locativas, alimentación y aseo óptimos)...”.

Pero el Juzgado denegó la pretensión de devolución del elefante por lo que el circo apeló ante el Tribunal Contencioso Administrativo. Sin embargo, el fallo en segunda instancia, ese 16 de enero de 2004, ratificó la sentencia del juez. Fue así que de nuevo el circo apeló hasta que el año siguiente, el Consejo de Estado lo favoreció al circo, pero en anular la norma a la que el Dagma se había acogido para hacer el decomiso y obligó la devolución de los animales. También quedó embargada la cuenta millonaria del municipio, dinero que, según la Alcaldía, no se ha podido invertir.

Sin embargo, ‘Kwinny’ ya había fallecido por lo que viene la segunda demanda del Circo Mexicano de Fieras ante el Juzgado Sexto Administrativo, buscando la ejecución de lo estipulado por el Consejo de Estado, pero además, el pago de la indemnización por la muerte de la elefante cuando estuvo en poder del municipio.

En esa época, el Dagma volvió a defenderse, argumentando que el decomiso se hizo por el maltrato y que su muerte fue una consecuencia del mismo.

Y aunque el Juzgado favoreció otra vez al municipio, ordenando en diciembre de 2011, el desembargo de una de las cuentas de la Alcaldía, el circo apeló y ahora está en manos del Tribunal Contencioso ratificar o no la decisión de si se paga la indemnización y de si el embargo se levanta o no.

En Bogotá, uno de los representantes de los Hermanos Gasca expresó que el Circo Mexicano de Fieras ya no tiene ninguna relación con el primero, pero reiteró “que el Dagma no podía decomisar la elefante”.

“Ha sido una lucha difícil. Nunca estuvimos de acuerdo en que el circo demandara a la Alcaldía, bajo una pretensión económica”, dijo la abogada Lyda Ramírez, quien señaló que la elefante solía permanecer encadenada.

Terry Hurtado, otro defensor de especies en riesgo y del paquidermo, dijo que “ningún animal debe ser sacado de su hábitat porque al hacerlo lo exponen a condiciones que lo afectan, lo maltratan y le generan estrés”.

Los testigos

“Cuando ‘Kwinny’ llegó tenía una herida muy fea en la pata izquierda trasera", declaró Ana Julia Torres, dueña de ‘Villa Lorena’, ante el Juzgado. En su testimonio nombra al veterinario Jorge Alberto Gardeazábal, que pertenecía a la Fundación Zoológico de Cali y que había revisado la lesión. Torres dijo que, según el veterinario, “se debía a la cadena, la cual, permanecía amarrada. Llegó muy flaca y era ciega del ojo derecho”.

Por su parte, el biólogo marino Jesús Ernesto Ocampo, que en el 2000 trabajaba para Protección Ambiental, del Dagma, sostuvo que “... a partir de conceptos verbales y escritos de los dos veterinarios, del Circo y del Zoológico de Cali y ante la evidencia encontrada ese día, inflamación severa de la extremidad del elefante, se procedió al decomiso del animal”.

Entre tanto, el veterinario Gardeazábal dijo, a su turno, ante el Juez, que “en inspección general a los animales de circo encontró una elefante con un problema en la cara interna inferior de la pata izquierda en donde se halló una peladura, como consecuencia de un aumento de volumen crónico por el roce permanente con el miembro opuesto en donde se le acostumbra a colocarle la cadena”.

'No puede devolverse'

Según la Dirección Jurídica de Cali, en la sentencia de la segunda demanda ante el Juzgado Sexto Administrativo del Circuito de Cali, el fallo señala “declarar probada la excepción de pérdida de la cosa propuesta por el municipio de Santiago de Cali”. Para el director de esta dependencia, Javier Pachón, ya no se obliga a devolver al animal.

Instauran 473 tutelas

Los 5.286 procesos que lleva el municipio, entre los que figuran 473 tutelas, muchas de ellas por semáforos en mal estado y huecos, suman un total de un billón 410 mil millones de pesos. De esa cifra, las demandas alcanzan los 945.755 millones. En los procesos contra la Alcaldía también figuran conciliaciones. Hay 25 abogados encargados de resolverlas.

CAROLINA BOHÓRQUEZ
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO