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'Los periodistas nos emputamos muy tarde': María Jimena Duzán

La periodista habla del libro 'Emputados', ganador del premio de periodismo Planeta.

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19 de febrero 2014 , 03:58 p.m.

El reciente libro de la periodista María Jimena Duzán, 'Emputados', habla sobre colombianos del común que lograron pasar de la indignación a la acción, como César Pachón que lideró el paro agrario que “no existió”; María del Pilar Arango, la juez que nos abrió los ojos frente al orangután de la reforma de la justicia; Juan Sebastián López y Paola Galindo, de la Mane (Mesa Amplia Nacional Estudiantil); Carlos Amaya, el boyacense que no quiere volver a ser congresista, y Daniel Quintero Calle, Juan Carlos Upegui y Eli Shnaider, antiguos seguidores de Uribe que terminaron lanzándole tomates y crearon el Partido del Tomate. Duzán, ganadora del premio Planeta de periodismo, habló del libro, que tiene formato de entrevistas.

¿Por qué no se parece esta indignación a la de la primavera árabe?

El emputamiento es muy colombiano. Los de la primavera árabe querían acabar con el sistema político de 25 años. Acá es más triste porque los indignados piden cosas totalmente lógicas. Los del paro ni siquiera pedían acabar el TLC, pedían una serie de políticas agrarias que los sacaran a de la situación difícil que les dejaron 25 años de apertura. La Mane tampoco pide un cambio en el modelo económico, sino más plata para la educación superior pública, solucionar el tema de los préstamos tan altos para los estudiantes.

¿Y es emputamiento pasajero?

Esto es mucho más profundo, no sé para dónde siga pero la indignación va a crecer si la clase política y los medios siguen sin oír lo que está pasando. No veo acá un movimiento prerrevolucionario, pero eso no significa que no sea importante. Los políticos creen que no es con ellos y dicen ‘¿cuántos sacó la Mane a la calle? ¡Ah, 25.000 solamente, si antes fueron 45.000!’, no entienden qué son 25.000 personas movilizadas en un país donde no se moviliza nada.

Y los medios no están a la altura de la indignación...

Nos emputamos muy tarde, nos pasó en la reforma de la Justicia. La juez usó las redes sociales y nos buscó a los periodistas. Estamos tremendamente rezagados en cuanto a estos movimientos sociales, no los tenemos en agenda. Yo lo he replanteado. Hace falta preguntarnos dónde está el país real, dónde están los personajes reales.

Todos estos indignados son de clase media y lucharon para estudiar, ¿qué dice eso?

Sí. Hay una clase media colombiana que mejoró en los últimos 25 años, pero que ahora siente el temor de no poder hacer más, precisamente porque sigue habiendo una estratificación social a través de la educación. Todos son pilos, que accedieron a la primaria y al bachillerato, pero se enfrentan a las falencias de la educación superior pública y a un círculo vicioso porque si no estudian en una universidad buena, no consiguen un buen trabajo y no avanzan. Los partidos deberían hablar de eso.

¿Y deberían preocuparse por quienes protestan?

Claro, no demeritarlos, que es lo que hacen. Estos chiquitos, como los llaman, han logrado más eficacia que un partido político. En temas como Santurbán, El Quimbo, la reforma a la educación, hay una conjunción de fuerzas de los indígenas, campesinos y la Mane. La verdadera oposición a la clase política y a la reelección del presidente Santos son ellos, no es Uribe ni el Polo, sino una gente muy descontenta que piensa en el voto en blanco.

También plantean nuevas formas de protesta...

Sí. Hay una forma de movilización muy diferente a la de los 70 y 80, cuando era más evidente la vinculación con la guerrilla; estas no, aquí se equivoca la policía y el Ministro Pinzón, que salen siempre a decir que si son grandes, son marchas de la guerrilla y si son pequeñas, son insignificantes. No creo que no haya infiltrados, pero eso es muy distinto a decir que están inspiradas por la guerrilla. Estas personas que protestan no están de acuerdo con la lucha armada. Esa es la gran diferencia y piden lo que no nos dieron los políticos en 20 años: agua, educación, lo obvio.

Bueno, ¿y a usted que la emputa?

A mí casi todo. La doble moral de la clase política, que no abandona sus relaciones con la parapolítica. La izquierda, por haberse convertido en una serie de reinados atomizados, y que no haya ideas. La única idea interesante en este momento la tiene Santos y es el proceso de paz que ha hecho de manera audaz, aunque trastabillando. Es una idea que nos debería sacudir como país.

CATALINA OQUENDO B.
CULTURA Y ENTRETENIMIENTO
@cataoquendo.