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El edificio venezolano en Cali suda por la baja presión de agua

Habitantes del conjunto se quejan por líos para surtirse del líquido.

18 de febrero 2014 , 07:10 p.m.

Desde las carreras para subir agua con baldes y ollas, hasta la impaciencia y los gastos debido a la baja en la presión del servicio en el edificio venezolano de Cali.

Así han estado en los últimos 15 días, los más de 500 residentes de 140 apartamentos de esa unidad del norte de Cali, construido para damnificados de la explosión del 7 de agosto de 1956.

A comienzos de mes creyeron que era un racionamiento, pero un comunicado de Emcali les precisó que están entre los usuarios del norte y zona alta del sur caleño, donde se aplicó la sectorización hidráulica.

Según el ingeniero Carlos Sandoval, jefe del Departamento de Distribución de Agua de Emcali, el proyecto se viene planeando desde hace unos tres años para atender normas y priorizar, por un lado, la inversión y el control del consumo, y por el otro, reducir daños en las tuberías por alta presión.

Sandoval añadió que se genera baja presión en los barrios y sectores que son abastecidos por la planta de tratamiento Río Cali. Así se ha sentido en los niveles altos en los barrios Versalles, San Vicente, La Flora; Granada, Santa Mónica, La Campiña, San Antonio, Avenida Sexta Norte y la zona de la calle Quinta con carrera 56 hasta la calle primera.

“Emcali nos entregó un comunicado, pero sin fechas. Hace 15 días tuvimos que recoger agua desde el piso 13. Sacamos ollas, baldes y lo que tuviéramos a la mano. Incluso, hubo algunos que se vieron obligados a suplir sus necesidades fisiológicas en Chipichape”, dijo Lucy Bolaños, en el venezolano.

“El agua no se ha quitado. Este proyecto busca que no hayan más daños, porque en esta zona la presión puede alcanzar los 80 metros de columna de agua. Eso provoca la ruptura de las tuberías. De allí que en las noches se baja para evitar esta situación”, dijo Sandoval.

Amparo Puertas, dueña de un apartamento, dijo que “es un irrespeto con los usuarios que pagan predial, servicios y megaobras, que en forma arbitraria nos bajen la calidad del servicio y debamos invertir cada uno más de medio millón de pesos para comprar el circuito de tuberías y asumir los costos de la energía por el bombeo”.

En otros edificios, que no tienen el sistema de bombeo, las cuotas llegan hasta siete millones.

El administrador del venezolano, Robert Ospina, afirmó que “en ningún momento, Emcali envió una notificación de una determinada fecha”.

Sandoval respondió que se entregó información desde el año pasado. Explicó, además, que se ha notado el ahorro de agua y menos daños de tuberías, pues “en el 2011, solo en Versalles y en San Vicente hubo 47 reportes; en el 2012 fueron 32; y 11 en el 2013. Añadió que los edificios deben instalar un sistema que permita el bombeo del agua a los últimos pisos.
“La semana pasada dimos una solución, pero es provisional. Pusimos una motobomba para que pudiera subir el agua hasta la terraza”, dijo el administrador del venezolano.

Emcali estima que la aplicación de la sectorización hidráulica se extendería en el resto de la ciudad, el próximo año. Veedores aseguran que este asunto beneficia a un grupo de firmas privadas que tienen la especialidad.

REDACCIÓN CALI