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Yaya Touré, el indomable jugador de Costa de Marfil

Enfrentará este martes con Manchester City al Barça y jugará contra Colombia en el Mundial.

17 de febrero 2014 , 09:33 p.m.

A Yaya Touré es probable verlo en un mismo partido como un feroz defensor; como un indomable volante, de esos que arrasan por su majestuosa contextura física; como una gacela negra, que con 1,91 m de estatura y largas piernas atraviesa fugazmente toda la cancha; e incluso, como un temible atacante, con dinamita en sus botines, con gol. Este portentoso mediocampista, que se despliega por toda la cancha, que no tiene lugar fijo, es el nuevo referente del fútbol africano. Brilla en el Manchester City y en la Selección de Costa de Marfil, la que enfrentará Colombia en el Mundial.

La historia de Yaya no es nueva. Hace rato que pasó a ocupar el puesto de Didier Drogba o Samuel Eto’o, como los futbolistas más destacados de África. Recientemente lo eligieron como el mejor del continente en el 2013, tal como en el 2012 y 2011, en una votación que hacen los técnicos de las selecciones africanas. Quizá, está en su mejor momento, y justo en el año del Mundial, y jugando la Champions, que tanto anhela con el City.

Nació en Bouake, en el corazón de Costa de Marfil (Africa occidental) hace 30 años, pero fue en la ciudad de Abidjan donde pateó sus primeros balones, y donde comenzó a formar ese físico indomable. No estaba solo, lo hacía en familia. Sus dos hermanos, el mayor, Kolo, y el menor, Ibrahim, también crecieron tras la pelota. Los tres evadieron la inevitable miseria y llegaron a ser profesionales: Kolo, ahora en Liverpool; e Ibrahim, en el fútbol del Líbano.

Sin embargo, de los hermanos Touré, Yaya es quizá el que más ha sobresalido, al punto de jugar en el mágico Barcelona de Pep Guardiola entre el 2007 y el 2010, donde levantó una Copa del Rey, dos Ligas, una Supercopa de España, una Liga de Campeones, una Supercopa de Europa y la Copa Mundial de Clubes. Mucho antes pasó por el anónimo club Mimosas de su país –donde debutó– y por el Olympiacos de Grecia– donde se consolidó con dos Superligas y dos Copas–. Después del periplo triunfal por el Barça, llegó al Manchester City por 30 millones de euros. Allí compartió con su hermano Kolo antes de que este se marchara, y se hizo clave para el DT Roberto Mancini y luego para Manuel Pellegrini.

A su llegada a Inglaterra no tardó en ganarse a la enérgica afición del City, que incluso ideó cánticos dedicados al marfileño. Allí ganó la FA Cup, cuando el club llevaba 35 años sin ganar nada. Luego ganó la Premier y la Community Shield, y se inmortalizó. Mientras tanto, perfeccionó una pegada incontenible, con zurda o con derecha, y ese estilo nómada en la cancha que lo caracteriza. “En el City tengo libertad de acción: puedo ir hacia donde quiera y hacer lo que quiero. Puedo sumarme al ataque o ayudar en defensa. Mientras que en el Barcelona estaba limitado y no podía abandonar el centro del campo. Ahora puedo actuar en todas partes. Donde va la pelota, voy yo”, dijo, antes de jugar este martes contra el Barça.

Ansioso reencuentro

Cuando Yaya salió del Barcelona, confesó que se quería quedar allí, e incluso retirarse en el club catalán cuando llegara el momento; pero fue honesto. Consciente de que el joven Sergio Busquets lo destronaba y lo superaba con otro estilo de juego, más acorde con la sinfonía blaugrana, decidió aceptar la oferta del City y se marchó.

Hoy, Yaya, el espigado y potente volante todoterreno, se reencontrará con Busquets y con el Barcelona. Jugarán el partido de ida de octavos de final de la Champions, en Inglaterra. Será la oportunidad que esperaba Yaya para demostrarle a su exequipo que ahora goza de esa libertad que allí no se le permitió, y que lo hace importante, feroz, temible y goleador: es el segundo artillero del City en la Premier, detrás de Agüero, con 12 goles.

Esa libertad que ostenta en el City es su principal virtud, la que lo ha hecho crecer como el recio defensor o como el temible goleador. Es un jugador indomable, el mejor de África, y Colombia lo enfrentará en el Mundial.

Otros referentes del equipo africano

Aunque el volante Yaya Touré es la gran figura del fútbol africano en el momento, la Selección de Costa de Marfil, que enfrentará a Colombia en el grupo C del campeonato Mundial de Brasil 2014, cuenta con otros jugadores de renombre y que actualmente brillan en otras ligas importantes, como el propio Didier Drogba, quien por años ha sido uno de los mejores del continente africano y quien actualmente, con 35 años de edad, juega en el Galatasaray de Turquía. Además, hay jugadores de la calidad de Salomón Kalou, ex-Chelsea y que en la actualidad juega en el Lille de Francia, y el mismo Kolo Touré, hermano de Yaya, y quien luego de un largo periodo en el Manchester City pasó al Liverpool, también del fútbol inglés.

PABLO ROMERO
Redactor de EL TIEMPO