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Maratón para evitar cortes de agua durante invierno en Villavicencio

EAAV intervendrá bocatoma del acueducto para evitar emergencia por mora de Edesa.

17 de febrero 2014 , 06:46 p.m.

La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Villavicencio (EAAV) emprendió una carrera para evitar que 300.000 personas en Villavicencio sufran racionamientos de agua de hasta ocho días o más en menos de dos meses. Esto dependerá de casi mes y medio de verano y de la eficiencia de la Alcaldía.

Las cuentas de la EAAV son: construir con urgencia en esta zona un muro de encauzamiento de agua de 2,5 metros de alto, 6 metros de largo y 1,5 metros de ancho, obra que para ser ejecutada requiere mínimo 40 días de tiempo seco. La carrera es porque según el Ideam, el invierno comenzará a mediados de marzo.

Para hacer realidad la obra y otros trabajos complementarios en la red de aducción serán necesarios unos 300 millones de pesos, que serán aportados de recursos propios “de administración” de la EAAV, explicó el gerente de esta entidad, Héctor Andrés Castro.

Y aunque esta tarea debió hacerla tres años atrás el Consorcio Quebradahonda –firma contratada por la Empresa de Servicios Públicos del Meta, contrato 001 del 3 de enero del 2011–, para la EAAV no se hizo adecuadamente y por ello es necesaria la intervención antes de que lleguen las lluvias.

Entre las diferencias entre ambas entidades está, por ejemplo, que el muro que se debe construir ya estaba, pero, según el gerente de la EAAV, Edesa lo demolió para ejecutar los trabajos contratados, que algunos no funcionaron y tampoco se pueden adaptar para dejarlos funcionales.

Pero la bocatoma del acueducto no es la única obra que mantiene el rifirrafe entre EAAV y Edesa.

En conferencia de prensa realizada ayer, el alcalde Juan Guillermo Zuluaga manifestó que es necesario poner en discusión una serie de proyectos a cargo de la empresa departamental de servicios que, a su juicio, quedaron a medio camino y por ello se reunió con el gobernador del Meta, Alan Jara, para buscar salidas y responsables.

No obstante, dada la premura del tiempo, Zuluaga destacó que, como medida “responsable”, la EAAV comenzó a trabajar desde el pasado viernes con una cuadrilla de operarios, quienes seguramente tendrán que trabajar a doble jornada para cumplir la meta y evitar un inminente racionamiento de agua por los taponamientos de las rejillas de la red de Quebradahonda.

Reunión para tomar decisiones

Las obras de la bocatoma del acueducto de Villavicencio, la lentitud en las obras de acueducto y alcantarillado en la vereda Pompeya, la demora en la consultoría para la nueva fuente de captación de agua, eran algunos de los temas que evaluarían ayer el alcalde Juan Guillermo Zuluaga y el gobernador Alan Jara.

Llano Sie7edías pudo establecer que de este acercamiento surgió una nueva reunión para mañana (de carácter técnico) entre el equipo de expertos de la EAAV y Edesa.

El gobernador dijo días atrás a este periódico que la “complejidad de las obras”, se debía a las difíciles características topográficas del sector.

Buenas noticias

A pesar de los problemas que afronta la bocatoma del acueducto de Villavicencio, el alcalde Zuluaga destacó que
hay disponibles recursos para comprar al menos 200 hectáreas de tierra en la zona de influencia de la bocatoma para reforestar y garantizar el futuro hídrico.

Además, afirmó que por ahora no hay riesgo de explotación petrolera en esta zona, la cual es considerada una amenaza para el entorno natural del municipio y de zonas aledañas.

A salvo de estudios de sísmica

Las veredas Santa Helena y Santa Teresa, entre otras localizadas en cercanías a la bocatoma del acueducto principal de Villavicencio, en potencial riesgo ambiental por la intención de adelantar allí estudios de sísmica, están por ahora a salvo.

Así lo advirtió el alcalde, Juan Guillermo Zuluaga, pues dijo que la firma que realizaría los trabajos no intervendría esta zona del nororiente del municipio.

“Me han manifestado que ninguna de nuestras veredas va a ser objeto de explotación petrolera”, sostuvo el ejecutivo municipal". Afirmó que de todos modos en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) quedará contemplado que la parte alta del municipio quedará como “intocable”, porque de allí depende el agua para más de 400.000 personas.

REDACCIÓN LLANO SIETEDÍAS