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La 'multiplicación de los soles' de Ollanta Humala

Doblar los sueldos de ministros busca atraer 'mejor capital humano' al servicio del Estado.

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16 de febrero 2014 , 11:34 p.m.

No son pocos los asombrados con la controversial reforma salarial que le dobló el sueldo al gabinete ministerial de Perú e incrementó considerablemente el de viceministros y otros funcionarios de la ley del servicio civil.

Los ministros de Ollanta Humala pasaron de ganar 15.600 soles al mes (unos US$ 5.500) a recibir 30.000 soles (unos US$ 10.600). Colectivos civiles peruanos han salido a las calles a protestar y políticos de oposición han pedido revertir la decisión. Sostienen que el presidente Humala aprovechó el buen momento por el resultado del fallo de La Haya en la disputa marítima con Chile para tomar tamaña decisión.

En defensa del mandatario salieron los que lideran el polémico incremento salarial y resaltaron que Humala no recibirá, de momento, ni un sol de aumento. La Comisión de Trabajo del Congreso decidió convocar al presidente del Consejo de ministros, César Villanueva, y al ministro de Economía, Luis Miguel Castilla, para que dieran explicaciones.

El ministro Castilla defendió la decisión, al asegurar que hace parte de una reforma de las remuneraciones que también se ha aplicado al Poder Judicial, las Fuerzas Armadas y la Policía. Dijo que se busca atraer “tecnocracia, meritocracia, para tener funcionarios eficientes”.

Pero estos argumentos no detuvieron la lluvia de críticas. El analista político peruano Alberto Adrianzén le dijo a EL TIEMPO: “Creo que ha sido un grave error político que ha causado un rechazo generalizado. El sueldo actual de los ministros es 40 veces el salario mínimo, lo cual crea la brecha más profunda de América Latina”.

Los críticos coinciden en que ningún extremo es bueno, como cuando Alan García redujo a la mitad el salario de su gabinete y causó –afirman– una fuga de talentos.

Al respecto, el editor de Economía y Negocios del diario peruano El Comercio, Augusto Townsend, afirmó en una columna: “Estoy de acuerdo con revertir la decisión del entonces presidente de reducir su sueldo y, con ello, recortar en cascada las remuneraciones de toda la burocracia. Pudo haberlo hecho como un gesto individual y voluntario, y nos ahorraba a todos los peruanos el gravísimo drenaje de talento que experimentó el aparato estatal como consecuencia de esa desastrosa medida”. Bajo esa óptica, la actual medida es una “recuperación de los sueldos” perdidos.

El jefe del gabinete ministerial, César Villanueva, insiste en que “todo este esfuerzo realizado por el Gobierno busca tener un Estado moderno y eficiente”. Y aunque para algunos esta idea puede llegar a sustentarse, lo que rechazan es el hecho de que no haya un balance o proceso gradual. “Quizá pudo haberse dispuesto algún tipo de gradualidad en el cambio, habida cuenta de la animadversión que iba a generar el duplicarle el sueldo a los ministros de porrazo y sin justificación aparente”, sugiere Townsend.

Analistas como Adrianzén advierten de la repercusión que puede tener esta polémica: “Ha subido la popularidad del presidente Humala, está casi en el 40 por ciento. Pero yo creo que con esta decisión lo que había subido va a bajar. Se han consumido en un día lo que ganaron con el fallo de La Haya”.

Además, la controversia no para en las protestas. Algunos detractores ya han emprendido acciones para tratar de tumbar el decreto, aprobado hace una semana. Es el caso del legislador Yohny Lescano de la Bancada Acción Popular-Frente Amplio, quien anunció que presentará un proyecto de ley para derogar el Decreto Supremo con el que se logró el incremento salarial del siglo.

MARÍA LUISA TABARES
Redacción Internacional