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La última noticia/ Opinión

16 de febrero 2014 , 06:16 p.m.

Tormentas de nieve en China, Japón y USA, inundaciones en Reino Unido, España, Francia, Australia, Brasil y Argentina, incendios devastan África, parte de California y Australia fueron consumidas por el fuego; fríos extremos y nevadas en EE.UU. y parte de Europa, calores intensos en Suramérica, África y USA.

No hay comida, millones de hectáreas de cultivos destruidos, acueductos colapsados por la nieve, incendios y lluvias; no hay agua, ni energía eléctrica en parte del mundo y las hambrunas han causado guerras y millones de muertes. Cientos de ciudades costeras han desaparecido por la elevación del nivel del mar.

En Colombia la situación es similar: heladas, inundaciones, calores extremos, derrumbes, hambre y sed han obligado a millones de personas a desplazarse hacia la Orinoquia. Pero en este territorio, única parte del mundo donde se puede producir comida, por extraer petróleo se quedaron sin agua, ganado, ríos y aves. Sobreviven algunos valientes llaneros de Acacías, Vista Hermosa, Lejanías y Tauramena que a costa de su vida y su libertad, lograron impedir que el petróleo acabara con su agua y su tierra. Hoy son la única esperanza de continuidad de vida en el planeta. El mundo les da las gracias.

Álvaro Urrea Piñeros
Economista y experto en Planeación; alvarourreap@yahoo.com