Archivo

Indigencia, problema que no ha tratado el POT de Barranquilla

Alcaldía trabaja en resocialización de 15 exhabitantes de la calle.

16 de febrero 2014 , 05:40 p.m.

“Los dirigentes y actores de la ciudad no están pensando en qué va a suceder con los habitantes de la calle que andan en el Centro Histórico, luego de que se apruebe el Plan de Ordenamiento Territorial (POT). La problemática debe mirarse desde un concepto integral de desarrollo. No es suficiente hablar de la reubicación de esta minoría. Hay que tener en cuenta que estamos ante ciudadanos que necesitan una ayuda”, opinó Daniel Aguilar, doctor en sociología y profesor de la Universidad del Norte, sobre la condición de dichas minorías en el Centro.

De todo el espacio que ocupa el Centro Histórico, la zona donde más se concentra esta población marginada es el Paseo Bolívar. En ese corredor las escenas de lástima no surten efecto en la ciudadanía.

Distrito habla

Por todos los sentimientos negativos que recibe este reducido grupo callejero y las necesidades que manifiestan tener fue que la Secretaría de Gestión Social del Distrito trazó acciones de apoyo transversales y de largo aliento, que se llevan a cabo solo si se cuenta con la voluntad de cambio del necesitado.

Algunos de los beneficios que ofrece el despacho en mención son: hospedaje, nutrición, servicios de salud, educación y sobre todo mucho afecto.

“El amor y el cariño son los principales sentimientos que se le pueden ofrecer a un habitante de la calle que quiere dar el paso hacia fuera de la indigencia, pues los temores que siente de cara al rechazo social y a los juicios peyorativos son grandes”, indicó Karen Abudinén, secretaria de Gestión Social del Distrito.

Actualmente, el despacho que atiende Abudinén y su grupo de colaboradores trabajan en un proceso de resocialización que tiene inscritos 15 exhabitantes de la calle.

Uno de esos guerreros es Maribel Gutiérrez, conocida en Barranquilla como ‘Bazuquita’, quien ya no quiere ser más llamada de esa forma, si no por su nombre.

Otro de los aspectos que resalta la Secretaria de Gestión Social sobre el proceso de resocialización es que resulta extenso, porque después de las primeras acciones viene un proceso intenso de acompañamiento para que la persona no decaiga.

La religión, una solución

Pocos son los barranquilleros que se detienen a colaborarle a un habitante de la calle, y erradamente entregan monedas para que consigan algo de comer, sin pensar que la mayoría de estas personas tienen problemas más graves que el hambre.

Raúl Molinares, pastor de una iglesia evangélica, dice que la solución de esa problemática está en la comprensión y el apoyo. Sin embargo, no desconoce que deben existir políticas públicas definidas y sólidas para lograr el esperado cambio social.

Daniel Escorcia Lugo
Redactor de EL TIEMPO
Barranquilla.