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'No nos enfrentamos a unas pandillitas': Alcalde de Cali

Rodrigo Guerrero, habla de la delicada situación de seguridad que se vive en la capital del Valle.

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15 de febrero 2014 , 11:50 p.m.

En el 2013 la cifra de homicidios alcanzó en Cali los 1.964 casos, 103 más que en el 2012. Pese a esto, y a que la Personería y la Defensoría del Pueblo encendieron las alarmas por la alta criminalidad de las bandas –que incluye asesinatos selectivos, extorsiones a comerciantes y reclutamiento de menores en los barrios–, el alcalde de Cali, Rodrigo Guerrero, dice que está optimista y afirma que la ciudad logrará este año cambiar la racha de muertes violentas.

¿Qué pasó en los últimos dos años para que se dispararan los homicidios en Cali?

Somos el corredor de los grupos ilegales para exportar droga por el Pacífico y además limitamos con otro corredor: el Cauca. En junio pasado se elevaron los homicidios porque ‘los Rastrojos’ querían fortalecer su presencia en Cali.

¿La Alcaldía tomó medidas contra esto porque hubo ‘tirón de orejas’ del Gobierno?

Cuando detectamos el cambio en la dinámica criminal advertimos de inmediato al Gobierno. Pedimos más fiscales y jueces, así como grupos especializados contra el crimen. Le explicamos al Gobierno que estas bandas no eran ‘pandillitas’.

Pero habitantes del oriente y de la ladera dicen que estas bandas controlan los barrios. Que las ventas de arepas pagan extorsiones de 2.000 pesos diarios; y las tiendas, de 30.000 pesos por día...

Las bandas no tienen el control, pero sí hacen presencia. Estamos combatiéndolas con la Policía y de allí el descenso de los homicidios desde noviembre. En ese mes la reducción fue del 13 por ciento; en diciembre, del 42; y enero, del 31 por ciento. La Policía tiene ahora más equipos y parque automotor para enfrentarlas.

¿El Gobierno atendió las peticiones hechas por Cali?

Se conformaron grupos como la Unidad Nacional de Intervención Policial (Unipol) y el Grupo contra Objetivos de Alto Valor, con la misión de contrarrestar a estas bandas al servicio del narcotráfico. Se aumentó el pie de fuerza, pasamos de 190 a 330 cuadrantes y se reforzó la vigilancia en el río Cauca, que se ha vuelto un corredor de armas y drogas.

¿Cuáles son los resultados de estos grupos especializados?

Han desarticulando bandas como ‘los Buenaventureños’ en la comuna 15. También ‘los Parabólicos’, en la comuna 21. También se atacó a la banda de ‘la Pradera’ y la de ‘los Lecheros’, en el oriente. Las acciones, solo en El Valladito, en Aguablanca, han dejado 31 capturas.

Tras los golpes, ¿cuál es el estado de esas bandas?

Desarticulamos una banda y luego surge otra, pero Cali no baja la guardia. En el 2013 se cometieron cinco homicidios diarios y ahora vamos en cuatro. El objetivo es bajar aún más, pues consideramos que un homicidio diario es demasiado.

La Defensoría señala que hoy hay más de 2.000 jóvenes en pandillas. ¿Cómo combaten esto?

La criminalidad organizada sabe que el Código del Menor es muy suave y lo aprovecha. Combatimos esto con presencia policial, pero también con intervención social en las zonas de más alto riesgo. Extendimos la jornada escolar complementaria, tenemos programas de alfabetización digital y de capacitación laboral para alejar a los jóvenes del hampa.

CAROLINA BOHÓRQUEZ RAMÍREZ
Corresponsal de EL TIEMPO