Archivo

Pactos que dan frutos

notitle
15 de febrero 2014 , 08:28 p.m.

A propósito de lo planteado en el editorial de EL TIEMPO del domingo pasado, es de recordar que, en el 2010, el presidente Santos presentó al país su política educativa y, bajo la declaración ‘Yo me comprometo’, convocó a todos a un pacto por la educación para trabajar juntos en su mejoramiento.

Desde un comienzo, el Ministerio definió que la columna vertebral del sistema educativo reside en los maestros.

El primer fruto del esfuerzo por la calidad ha sido el programa ‘Todos a aprender’. Elegimos, por mérito, un cuerpo élite de 3.100 maestros que apoyan directamente en el aula el mejoramiento de las prácticas pedagógicas en matemáticas y lenguaje de 88.000 educadores, que forman a 2’400.000 estudiantes de básica primaria.

Estos niños estudian en las 22.400 escuelas de más bajo logro del país, de las cuales el 77 por ciento son rurales, porque ya era hora de acabar con las brechas de inequidad entre el campo y la ciudad.

Para demostrar el compromiso de todos los actores, hemos firmado públicamente 80 pactos con todas las secretarías de Educación focalizadas y cerca de 3.000 compromisos de gestión con establecimientos educativos.

Y los pactos de ‘Todos a aprender’ ya tienen efectos: tras una evaluación diagnóstica del primer año de implementación, se observa un mejoramiento de los promedios en un 8,5 por ciento.

Con el Plan Nacional de Lectura y Escritura incentivamos en los maestros y estudiantes el mejoramiento de sus competencias en lenguaje. Con las secretarías de Educación trabajamos con más de 295.000 maestros en el mejoramiento de sus competencias y prácticas pedagógicas, seguros de que mejores maestros forman mejores estudiantes y un mejor país.

Esta política de excelencia docente es la que nos ha llevado a ser firmes en la evaluación de los maestros y rectores, porque solo así podemos mejorar nuestros procesos y responderle a la sociedad.

Las evaluaciones –aunque no les gusten a algunos políticos y sindicalistas– nos permiten diagnosticar, corregir, mejorar y ponernos nuevos retos. Si evaluamos a los niños, es apenas lógico que evaluemos a los maestros, rectores e instituciones.

Nuestro compromiso con la profesionalización docente no sería efectivo sin mejorar las relaciones y sus condiciones laborales. Era preciso acabar con la hostilidad que había caracterizado la interacción con las organizaciones sindicales.

Por eso, este gobierno promovió diálogos y firmó acuerdos que han beneficiado a los educadores, tales como el establecimiento de la prima de servicios a partir de este año y la firma del decreto que crea un importante incentivo salarial para los docentes del 1278 que tengan maestrías y doctorados.

Así mismo, seguimos trabajando en la concertación de un estatuto único acorde con los retos que nos impone un país para la paz, basado en la dignificación, profesionalización y mérito para ingresar, ascender y permanecer en la carrera docente.

Con Icetex creamos, en el 2012, el programa de beca-crédito totalmente condonable y con subsidio de sostenimiento, dirigido a los mejores bachilleres que deseen estudiar una licenciatura con acreditación de alta calidad.

Nada es más acorde con nuestra política educativa que el aporte del estudio ‘Tras la excelencia docente’, de la Fundación Compartir, y que acogemos con entusiasmo, el cual recoge algunas de las acciones y estrategias que implementamos. En el Ministerio seguimos comprometidos con el objetivo de mejorar la educación. Para continuar, a los ciudadanos les basta con un “¡Yo me comprometo!”.

María Fernanda Campo
Ministra de Educación