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Buscan fin de pleitos en asambleas de conjuntos en Medellín

Con lúdica, expertos plantean acabar choques entre residentes en espacios de deliberación.

15 de febrero 2014 , 12:52 a.m.

A veces son tan complejas las asambleas ordinarias de copropietarios de propiedad horizontal, que hasta policías tienen que llevar para que controlen los ánimos caldeados.

Situaciones así le ha tocado vivir a Alejandro Blair, administrador de urbanizaciones hace 15 años. Desde su oficina, en el barrio la Mota, prepara desde ya estos espacios de deliberación que, en su mayoría, se realizan durante los cuatro primeros meses de cada año.

Teme que vuelva a suceder lo de siempre: más de cinco horas de discusión y lo necesario no se resuelve. “Se acusan entre sí, y lo que es peor, forman bandos para agredirse verbalmente” anota Blair.

Para acabar con esas confrontaciones, que en algunos casos terminan en trifulcas con heridos, Asurbe, una asociación de propietarios, arrendatarios, propone planear mejor la realización de ese espacio y llevar lúdica y dinámicas de convivencia.

Según Alfonso Álvarez, director de Asurbe, las asambleas son para tomar decisiones estratégicas como el nombramiento del consejo de administración, revisor fiscal y aprobar un presupuesto.

Agrega que para que haya un correcto desarrollo los conjuntos deben tener en cuenta la planeación y el diseño del evento, si va a ser informativo o si se va a integrar a los residentes.

“No se trata de discutir cuánto tengo que pagar de cuota de administración, sino que beneficios me genera en términos patrimoniales, sociales, ambientales y culturales)”, añade, e insiste que las quejas de residentes se deben plantear a la Administración en otro momento.

Un reflejo de la sociedad

En la ciudad, según cálculo de la Administración municipal, hay cerca de 18.000 complejos urbanísticos.
Por ley, las asambleas se realizan hasta más tardar dentro de los tres meses siguientes al periodo presupuestal. Eso es, normalmente, entre abril y marzo.

Los habitantes pueden sesionar con un corum de más del 50 por ciento de los coeficientes de copropiedad. Esto sale de sumar las áreas de los apartamentos. Excepto en algunos casos, por la urgencia de la determinación, puede ser del 70 por ciento.

Otros aspectos como estados financieros y manuales de convivencia también tienen cabida en las asambleas. Hay quienes llevan problemas con el portero o el jardinero. Esos no son de asamblea sino administrativos.
Deben ser propositivos. Si lleva una queja que también muestren la solución”, concluyó Álvarez.

VÍCTOR ANDRÉS ÁLVAREZ
Redactor de EL TIEMPO
Medellín