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Lluvia, granizo y más espera en el Country Club de Bogotá

Al igual que este jueves, el Colombia Championship se suspendió por mal tiempo.

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14 de febrero 2014 , 10:04 p.m.

El estadounidense Justin Thomas se disponía a tratar de bajar del par en el hoyo 8 para igualar al líder del torneo, Bill Lunde. El sol, que hasta media hora antes de ese momento, 3:10 p. m., era espectador principal de la segunda ronda del Pacific Rubiales Colombia Championship, presentado por Claro, terminó tapado por una gran nube negra. Luego empezaron a caer grandes goterones y algunas pepitas de hielo. En ese momento sonó la chicharra y la jornada, tal como sucedió este jueves, quedó inconclusa. (Lea aquí: La segunda jornada del Colombia Championship también fue suspendida).

La suspensión parecía ser temporal y los jugadores, muy pacientemente, se fueron a la casa club a esperar. Pero cuando ya todos estaban adentro, el granizo que faltaba por caer cayó con toda la fuerza. Dicen en el Country Club que hacía 15 días no llovía por esta zona del norte de Bogotá. Ahora, llevan dos aguaceros seguidos.

Pero volvamos a los tiempos del sol, es decir, a la mañana del viernes, cuando se completó la primera ronda. Thomas quedó como líder con 65 impactos, seis bajo par, por encima del chileno Hugo León, que se había ido a dormir el jueves como líder. Pero a León le llegó compañía en el segundo cajón del podio. Los estadounidenses Michael Kim, Jonathan Randolph, Bill Lunde y Glen Day y el brasileño Alexandre Rocha entregaron sendas tarjetas de 66 en la carpa que estaba debajo de la tribuna principal, en el hoyo 18.

Mientras eso sucedía, Sebastián Pinzón cerraba la jornada como el mejor colombiano, en el puesto 14, con 68 golpes, en una franca recuperación tras haber comenzado la ronda del jueves con un doble bogey en el hoyo 1. Logró tres birdies, en los hoyos 2, 15 y 18, y un águila en el 8, conseguido apenas se reanudó el juego ayer.

“Lo que más me gustó de la ronda es que me importó muy poco el doble bogey. De ahí en adelante jugué muy bien. Metí un putt largo para águila y eso me dio confianza en el juego corto”, dijo Pinzón sobre ese arranque.

Pasado por agua

Mientras Pinzón anotaba el birdie del 18 e iba a entregar su tarjeta, varios de sus competidores ya estaban jugando la segunda vuelta. Apenas 47 de los 142 sobrevivientes lograron completar su segunda tarjeta, mientras que otros 38 no dieron un solo golpe. Lunde, que terminó su ronda 40 minutos antes de la suspensión, se fue a descansar como líder, con 134 impactos (-8).

A los que aún estaban en el campo, la suspensión los tomó por sorpresa. Poco a poco, la entrada del comedor principal se fue llenando de zapatos de golf. Varios de ellos miraban por el amplio ventanal cómo el campo se iba inundando.

“¿Cómo voy?”, preguntaba Pinzón, que alcanzó a jugar 15 hoyos antes de la suspensión y, con un birdie más, llegaba al ‘top-10’ del torneo. Otros, como el chileno León, entraban resignados a almorzar, sin haber podido jugar. Hasta que a las 4:20 de la tarde se anunció la suspensión definitiva.

El fantasma del 2011 reapareció este viernes. Un lacónico “Brenden Pappas is your winner” (Brenden Pappas es su ganador) significó el fin del torneo, con apenas 36 hoyos jugados. Hoy, a las 7 a. m., se espera completar la segunda ronda y avanzar lo más posible en la tercera.

El club se desocupó rápidamente y una hora después ya no había ningún charco grande en el campo. Tal vez se hubiera podido jugar, pero ya los jugadores estaban de descanso.

JOSÉ ORLANDO ASCENCIO
SUBEDITOR DE DEPORTES